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Un director por "olfato"

De extensa trayectoria como actor y docente, desde 2007 ya montó cuatro obras
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31 de julio de 2010  

"No me doy cuenta de que el tiempo pasa", afirma el actor y director Claudio Martínez Bel mientras repasa algunos acontecimientos de su vida artística. Puesto a recordar confiesa que, en apariencias, nunca pensó dedicarse al teatro. Una ex profesora de inglés le comentó, no hace mucho, que ya a los ocho años decía que sería actor, pero él no tiene registro exacto de aquella afirmación. En tiempos del servicio militar, explicaba que su intención era dedicarse a las bellas artes. Y cuando finalizó ese período ingresó en el Conservatorio Nacional. Entre sus primeras experiencias, son muy reconocidos los proyectos que concretó junto con el grupo Del Teatrito (con Jorge Suárez, Julia Calvo, Alicia Muxó y Eduardo Gondel) y aquel dúo -Los Galangrotes- que conformó con Gabriel Goity.

Veinte años después, no sólo se reconoce con un pie fuerte dentro del teatro, sino que ha comenzado a estudiar pintura, música y canto. Y hay algo más interesante, al cabo de diez años de llevar en su cabeza la idea de dirigir Sueño de una noche de verano, de William Shakespeare, el proyecto se concreta ahora en la sala Beckett y no está sorprendido. Es un proceso normal que lo pone feliz. "Es que soy de manejar tiempos muy largos", comenta con total naturalidad el actor que recorrió muchos países con No me dejes así y con Perras , de Enrique Federman.

En la actividad de Claudio Martínez Bel, la dirección es un proceso que también siempre llega casi por casualidad. En 2007 lo llamaron de la Comedia Universitaria de Santa Fe para concretar un proyecto de dirección. Explicó que él no dirigía, que lo suyo era la actuación o la docencia. Pero del otro lado del teléfono le explicaron que lo convocaban por "una cuestión de olfato". Creían que él podía hacerlo y muy bien. Siguió ese olfato y montó una muy interesante versión de El enfermo imaginario, de Molière, que hasta hoy sigue representándose. Con alumnos concretó, después, dos trabajos en Buenos Aires con dispar repercusión: Disculpate William, sobre textos de personajes femeninos de William Shakespeare, y la creación El cosmonauta agrícola.

"A mí las cosas me pasan, no puedo decir que las elijo -explica el actor y director-. Y cuando suceden, voy. Este proyecto de hacer Sueño de una noche de verano comenzó hace diez años y recién ahora se puede concretar. Mariano Cossa me ayudó mucho en esta realización y también la gente de la sala Beckett. Yo quería hacer Sueño? con actores que tocaran instrumentos musicales. Me llevó mucho tiempo encontrarlos. Pero se fue dando, ensayamos durante un año y el proceso fue muy bueno. En esa pieza, hay tres mundos bien diferenciados: el onírico, el noble y el popular. Sentía que había que crear un mundo que los contuviera a todos y la música cumple esa función."

Apasionado por una obra a la que califica de "bella, sensual, romántica, divertida y mágica", Martínez Bel encuentra en ese material unas resonancias que describe con cierta picardía: "Habla del amor, de la pasión. Todos estamos involucrados en eso. Habla sobre lo difícil que es sostener el amor, lo difícil que es enamorarse porque tenemos espíritus traviesos que, todo el tiempo, nos van alejando del otro. Es notable cómo después de tanto psicoanálisis volvamos a un texto que Shakespeare escribió hace 400 años y que nos describe a nosotros, como somos hoy".

Con un elenco integrado por Lucas Avigliano, Valeria Rico, Matías Galimberti, Estefanía D´Anna, Mariano Villa, Ana Iniesta, Ricardo Rueda, Esteban Fiocca, Ana Carabajal, Luciana Vieyra, Román Lomas, Jorgelina Vera, Erica Pazur, esta nueva recreación cuenta con la dirección musical de Mariano Cossa.

PARA AGENDAR

Sueño de una noche de verano, de William Shakespeare, con dirección de Claudio Martínez Bel.

Beckett Teatro, Guardia Vieja 3556, (4867-5185). Los sábados, a las 20.30. De 30 a 40 pesos.

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