Bendito seas con tus archivos

Miguel Rodríguez Arias, creador de un formato que mutó y devino el recurso dominante en la TV de hoy
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1 de agosto de 2010  

En 1990, cuatro años antes de que apareciera en televisión Perdona nuestros pecados (PNP), conducido por Raúl Portal y Federica Pais, el primer programa del género que ahora conocemos como "De archivo", el psicólogo y psicoanalista Miguel Rodríguez Arias sorprendía primero al ambiente académico y después, al público en general, con la edición de un video al que llamó Las patas de la mentira . Se trataba de una serie de actos fallidos que descubría en frases de distintos políticos de la época recopilados del material que el autor venía grabando de distintos programas periodísticos y noticieros de televisión desde 1983 en adelante.

-¿Qué intenciones similares hay entre los programas de archivo actuales y aquel trabajo suyo ?

-La intención de La patas de la mentira siempre fue diferente de la de los programas de archivo que aparecieron después. Surgió como un trabajo de investigación orientado a estudiar los actos fallidos que aparecían en el discurso de los políticos. En PNP, años después, el interés estaba puesto en los furcios, y ambas cosas son muy diferentes. El fallido tiene un contenido que puede ser decodificable, mientras que el furcio es una equivocación que causa gracia y nada más.

-Pero después aparecieron otros con una intención no exclusivamente humorística.

-En 1999 aparece Televisión registrada ( TVR ) , con el propósito de hacer un programa de televisión que, además de lo humorístico, tuviera contenidos periodísticos. Pero su intención no era de investigación. Desde el principio, TVR estuvo considerado un programa más periodístico que PNP . Es más: cuando se va de América, se va por el problema con [Mario] Pontaquarto y las denuncias de coimas en el Senado. La productora PPT se enoja porque la censuran en América y se va con sus programas a Canal 13. Al principio, tenían una actitud crítica hacia el gobierno, hasta el conflicto con el campo, cuando se polarizan muchísimo las posturas y ellos toman partido a favor del gobierno. Entonces, entran en conflicto con los intereses de Canal 13 y se van a Canal 9 con TVR y crean 6, 7, 8 en Canal 7. Programas políticos, sí, pero diferentes a Las patas de la mentira , en cuanto a que no tienen como objetivo la investigación del discurso.

-¿ Las patas de la mentira tuvo intencionalidad política?

- Lo que siempre nos importó fue el contenido del discurso. No importaba quién lo dijera; no buscábamos a determinado político. El discurso menemista en ese momento era un discurso que explicitaba cosas que no se explicitan cuando se quiere promover la vida en sociedad. Lo de Barrionuevo ("Tenemos que dejar de robar por lo menos por dos años para que este país salga adelante") es algo que se oculta. En los 90, el discurso explicitaba conceptos que no tenían que ver con la moral, con la vida en sociedad o con las buenas costumbres. La televisión, en ese momento, fomentaba que los políticos fueran a los programas a hacer cualquier cosa: lo que se llamó la farandulización de la política. En eso, el medio ayudó a desnudar a los políticos.

-¿Actualmente cómo es la situación?

-Hoy hay muy pocos actos fallidos. En la época menemista, había muchísimos más. Alcanzaban como para tener un bloque semanal en algún programa. Esto era por el tipo de discurso que tenía el menemismo. Era la época de las privatizaciones. Esa realidad debería tender a que hubiera un discurso para ocultar eso. Pero ocurría todo lo contrario, los políticos en su discurso explicitaban algo que era indecible y eso generaba muchos actos fallidos.

-¿Hoy no ocurre?

-No. El discurso y la imagen de los políticos es más seria. Aprendieron que esa actitud de ir a los programas a hacerse los graciosos no les reditúa en términos de imagen.

-Sin embargo, cuando los para un notero, se hacen los cómicos.

-Para mí, Caiga quien caiga es el único programa que apela hoy a crear situaciones humorísticas con los políticos. En los 90, todos trataban de ridiculizarlos. El punto más alto de esto fue A la cama con Moria , donde políticos que habían tenido que lidiar con situaciones muy difíciles en su tarea específica, iban y hacían un papel muy triste.

-Hoy, todos muestran las contradicciones de los políticos.

-Es un recurso muy efectivo. Lo que ocurre es que no tiene siempre el mismo grado de efectividad. Una persona puede cambiar de forma de pensar; tiene derecho a hacerlo. Entonces, hay que ver en qué tiempo se produjo ese cambio en la forma de pensar y también en el contexto en que se produce. No es un recurso que nosotros hayamos usado mucho. Lo considero un recurso fácil.

¿Ahora a los políticos no les importa verse una y otra vez en contradicciones flagrantes?

-Es más fuerte que ellos. Cuando un político está convencido de una línea de acción, no va a cambiar su forma de actuar porque un programa lo critique y muestre su contradicción como parte de esa crítica. Aguantan la impronta y siguen adelante como si nada.

-¿Y a la gente no le importa?

-La gente recibe los mensajes, pero hay otras cosas que determinan la adhesión a un político y el voto a él.

-¿Como cuáles?

-En 1995 importaron más los créditos que tenía la gente que los actos fallidos del menemismo. Hoy, el buen funcionamiento de la economía va a influir mucho en cómo vote la gente.

-De lo que hay en los programas de archivo, ¿qué rescata?

-Aunque no es un programa de archivos, el "top 5" de CQC es interesante. Algunas cosas de TVR también resultan interesantes. Lo de Portal es más humorístico.

-Y entre el uso periodístico y el humorístico de este tipo de recurso, ¿cuál prefiere?

-Creo que cada uno puede usar el recurso como quiera. No me parece que haya que hacer un juicio de valor. Lo que me molesta es que se deteriore el instrumento. Haciendo tantos programas con archivos, como se hace actualmente, se erosiona el recurso, necesariamente.

-¿Qué opina del uso político del material de archivo?

-Cada uno puede usarlo como le parezca. Al estar polarizada la política, también están polarizados los discursos. El discurso es una herramienta poderosísima para la lucha política, y se usa y se manipula para sacarle provecho acá y en todas partes del mundo. Eso sí: en otros lados, hay otras reglas. En EE.UU., los distintos medios toman partido por los demócratas o por los republicanos y a nadie le importa. Nadie exige asepsia, imparcialidad. Eso sí: lo medios explicitan claramente a su público dónde están parados, desde dónde hablan, y eso es lo importante.

ACTOS FALLIDOS

  • Mauricio Macri : -Cuando llegamos al puerto, había un piquete de los tipos de Moyano. Estaba todo parado; estuvimos 20 minutos parados en el ingreso al puerto y no llegaba. Entonces, me bajé y paré un motochorro. ¿Un motochorro? Paré un motoquero? [risas].
  • Movilera: -Acto fallido.

    Macri: - Acto fallido... y le pedí que me llevara.

    (Conferencia de prensa, 8-6-2010)

  • Felipe Solá: -La presidenta de la República no resiste un archivo, como la mayoría de las personas no resiste un análisis. ¿Cómo la Presidenta le va a mandar al Parlamento un decreto de necesidad y urgencia diciendo que lo echó a Cobos para que el Parlamento le diera consejos para ver si puede o no echar a Cobos? Lo explico de nuevo: primero lo echó y después...
  • Silvestre : -A Redrado...

    Solá: -¿"A Cobos" dije? Lo quiere echar a Cobos, sí.

    ( A dos voces, 20-1-2010)

  • Elisa Carrió: -En lo internacional, una catástrofe. Esto es objetivo en lo internacional una complicación brutal en materia de corrupción de su ex marido con el presidente Chávez, con el origen en el tema de las valijas.
  • ( A dos voces, 9-1-2008)

  • Sergio Massa: -En primer lugar, decirles que fue una reunión sobria y seria, una reunión en la cual el presidente y la vicepresidenta? Perdón: el vicepresidente y la presidenta de la Nación?"
  • (Conferencia de prensa, 30-7-2008)

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