La carta natal de Andy Warhol

Muy leonino y solar, el mapa de nacimiento del artista revela también sus aspectos menos conocidos
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24 de agosto de 2010  • 11:10

El famoso y controvertido artista Andy Warhol nació el 6 de agosto de 1928 en Pittsburg, según sus biógrafos y él mismo, a las 6.30 horas de la mañana. La carta astral para ese momento y lugar nos muestra en forma espectacular el arquetipo del signo de Leo, dado que no sólo ese es su Ascendente (el signo zodiacal que asciende por el horizonte) y que contiene a cuatro planetas, sino que el Sol, regente de Leo, se halla en ese signo en exacta conjunción al horizonte, en la cúspide de la Casa I, el sector más personal del sistema astrológico.

Es decir que Warhol aparece como extremadamente leonino y extremadamente solar. ¿Qué significados tiene esto en astrología? El Sol es el centro del sistema solar, a su alrededor danzan todos los planetas, de día su brillo no nos permite ver el resto del cielo estrellado… Es brillante, omnipresente, símbolo tradicional de autoridad, realeza, notoriedad, protagonismo y de visibilidad. Características similares se asocian al símbolo de Leo, al que también se le adjudica una relación tradicional con la creatividad, el juego y el arte. Venus y Neptuno, los dos planetas que más afinidad tienen con el arte en el sistema astrológico, están presentes en esa Casa I, y no es de extrañar que la persona nacida con esta carta no fuera sólo artista plástico, sino también director y productor de cine, productor musical, editor, y en líneas generales, personalísimo líder del movimiento de vanguardia que se denominó pop art.

Culto a la personalidad

Todas las producciones y actitudes de Warhol tenían una marca totalmente original, cuando no personalista, y explotó en vida muy conscientemente un verdadero culto a su personalidad, muy propio de ese Sol en Leo ascendiendo. La Luna se encuentra en Aries, también un signo característicamente yoico e individualista, y forma con Saturno en la Casa V, la casa de las creaciones y de la autoexpresión, análoga al signo de Leo, un cerrado triángulo (Gran Trígono) que exacerba a ese Yo como un armazón estable, dinámico y productivo. Saturno se vincula en astrología con el Ego individualista como estructura, pero también con la materia y los objetos desde su perspectiva formal: entre la fuerza de la imagen propia de Leo, afín a las superficies, y la materialidad de Saturno, pueden comprenderse las producciones en serie de Warhol, su fetichización de productos banales y su notoria habilidad para dictar nuevas leyes de mercado, sensibilizándose a las nuevas corrientes del consumismo, al punto de desdibujarse los límites entre el artista, el ególatra y el empresario. Júpiter, planeta también vinculado a los negocios (y la fama), elevado en su carta en la Casa X de la profesión y en el también material y lucrativo signo de Tauro, seguramente aporta a ese mismo fin.

El día del atentado

En la carta natal de Andy Warhol se halla una cerrada cuadratura (ángulo inarmónico de 90º) de Marte, el Dios de la Guerra, planeta de la agresión y eventualmente de las armas de fuego, con Neptuno, el planeta en Casa I que le alimentaba su extrema sensibilidad (e hipocondría) y que también tiene que ver con la vulnerabilidad. El 3 de junio de 1968, Valerie Solanas, una ex-miembro de su séquito, le disparó a rajatabla, con graves consecuencias médicas para Warhol. Júpiter en el cielo, el día del atentado, estaba exactamente arriba de su Neptuno, activando de este modo el peligro potencial de ese aspecto natal. Júpiter no es un planeta maléfico, de modo que logró salvarse desde el punto de vista médico, pero quedó para siempre afectado en cuanto a sentirse perseguido e indefenso.

Un hombre religioso

Quizás sea menos conocido el hecho de que Andy Warhol, educado en el rito católico bizantino, era una persona sumamente religiosa, que hizo en forma privada trabajo de voluntariado y asistía diariamente a misa, datos que no se compadecen a primera vista con la frivolidad, superficialidad y vanidad con que le gustaba aparecer ante los demás. Pero el Gran Triángulo de astros antes mencionado que caracteriza a su personalidad está conformado por una Luna en Casa IX, el sector astrológico de la religión, y Saturno, que se halla en Sagitario, el noveno signo zodiacal, también asociado al culto religioso, ambos astros conservadores (fue su religión de infancia) que aspectan al Sol. Júpiter, planeta vinculado a la religión, está también prominente en el conservador signo de Tauro. Y la Luna está a su vez en conjunción al planeta Urano, que se vincula de algún modo a lo inusual y novedoso, caracterizando así a un culto poco común en su medio, el lugar marginal que ocupaba dentro de su propia vida, y, nuevamente y en general, los rasgos innovadores de su producción artística y su apariencia personal.



Director del Centro Astrológico de Buenos Aires (CABA)







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