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La leyenda continúa

Los hijos de Tato Bores hablan del ciclo que comenzará el mes próximo por Canal 13, en el cual se confirmará la vigencia indiscutible del genial humorista
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20 de marzo de 1999  

El ciclo "La Argentina de Tato" es, entre otras cosas, darme el gusto de prender la tele y verlo de vuelta a papá, porque en la vida real no lo puedo tener; en el fondo eso es el motor de todo", admite Alejandro Borensztein, impulsor de los especiales que, el mes próximo, devolverán a la pantalla chica a uno de los grandes capocómicos del espectáculo nacional.

El proyecto comenzó a tomar cuerpo en enero último, pero la idea de llevarlo a cabo rondaba los deseos y pensamientos del hijo mayor de Tato Bores desde mucho tiempo atrás.

"El decidió hacer esta producción. Después incorporó a Sebastián, al equipo y a mí", cuenta la hermana menor, que desde el 11de enero último lleva varias horas diarias instalada frente a un monitor de TV, viendo los 200 videos que guardan las imágenes sobre los trabajos de su padre.

Son fragmentos de una historia que se ha reciclado en otra -escrita por Alejandro y Sebastián Borensztein junto con Pedro Saborido- que se verá a partir de abril por Canal 13 y cuyo contenido sus creadores no quieren anticipar. "Queremos que sea una sorpresa", dirán una y otra vez a lo largo de la entrevista con La Nación .

Más allá de ese lógico hermetismo, dan las pistas suficientes para dejar en claro que, tal como anticipó este diario, en el programa que están compaginando durante largas jornadas de trabajo, jugarán con la idea de que Tato Bores nunca se fue de la TV, gracias a la vigencia de sus monólogos y sus agudas reflexiones sobre la Argentina.

"Tres días después de empezar a ver y clasificar todo ese material, me enteré de que estaba embarazada, así que el bebe se la pasó escuchando al abuelo todo este tiempo", comenta sonriente Marina, al tiempo que reconoce que al principio la experiencia "fue fuerte porque los primeros meses no tenía claro si las sensaciones tenían que ver con el embarazo o con ver a papá en cuatro televisores a la vez mientras desgrabábamos material".

Los tres hermanos coinciden en "la impresionante actualidad" de las palabras de Tato. "Papá aparecerá diciendo hoy cosas que, en realidad, dijo hace veinte o treinta años. Eso es muy fuerte. Para mí fue como un curso intensivo de historia argentina", explica la menor de la familia, que tiene 32 años y gracias a su papel de coordinadora general de "La Argentina de Tato", pudo además conocer muchos programas del padre que jamás había visto.

"Y pude hacer una recapitulación de mi vida porque mi viejo a lo largo de sus programas fue contando toda la historia de su familia", agrega. Una familia donde la figura aglutinante es Berta, esposa de Tato, madre de sus hijos y personaje recurrente en sus monólogos. Pese a su estrellato, es la única que no ha visto imágenes de este nuevo programa.

"No vio lo que estamos editando -comenta Marina-, pero mientras reviso en casa material viejo para incluir en los especiales, ella espía y recordamos cosas que pasaron en esos programas de mi padre".

"No se le puede hacer un homenaje a Tato sin hacérselo también a Berta. Dentro y fuera de los programas ella también era un personaje", apunta Sebastián.

El director de "El garante" dice preferir "que la vieja vea el programa terminado". Y no duda que para su madre "es muy importante y es también un homenaje".

Para Sebastián Borensztein, esta producción cuyos unitarios se exhibirán una vez por mes en el 13, es un tributo, pero también la posibilidad de hacer realidad un sueño que su padre no pudo cumplir. "Papá se quedó con las ganas de volver a la televisión -recuerda-, su enfermedad no se lo permitió. Nosotros lo intentamos y creo que ésa fue una motivación que lo mantuvo peleando hasta el final. Y especialmente se quedó con las ganas de regresar a Canal 13, el lugar que sintió históricamente como suyo. Hoy tengo la posibilidad de cristalizar ese anhelo".

Pero el hijo de Tato que más tiempo trabajó al lado del padre -desde 1988 hasta su último programa del 93, "Good show", en Telefé- también reconoce que antes "no hubiera estado en condiciones profesionales ni afectivas" para involucrarse en el nuevo ciclo.

"Cada vez que nos veíamos, Alejandro me decía que tenía que volver a ver el material de papá, porque era muy valioso y actual -cuenta-. Yo no podía, estaba haciendo otras cosas. Además necesitaba despegarme de ese material desde todo punto de vista, emprender otros proyectos, por mi salud mental y profesional. Todo tiene su momento. Hay que dar su tiempo a las cosas. No se puede volver a mirar doscientas horas de TV al otro día de la partida de Tato, es como clavarse puñales. Cuando pude hacer "El garante" y todo lo que vino después, decantar partes internas, pude sentarme a trabajar en el regreso de Tato".

Respetando los tiempos internos de su hermano, Alejandro seguía pensando en el "cómo" de esta vuelta a la pantalla chica. "Faltaba esa idea -comenta-, pero ni bien la descubrí, comenzamos a armar el proyecto. El canal se interesó enseguida. El resultado de todo ese proceso es esta producción nuestra que compró la emisora. No queríamos una simple repetición de los programas de Tato en Volver, por eso nos embarcamos en la realización de estos especiales."

Darse el gusto

Alejandro Borensztein dice sentirse "superado" por la difusión que tuvo el programa mucho antes de llegar a los televidentes. "Se trasformó en algo más fuerte de lo que pensé que iba a ser -confiesa-. Para mí es simplemente un tema emotivo, un homenaje y ganas de hacer algo con el material de papá, entre otras cosas. También es darme el gusto de prender la tele y verlo de vuelta; porque en la vida real no lo puedo tener y, en el fondo, eso es el motor de todo esto. También me doy cuenta de que papá es un tipo que tiene valores y representaba cosas que hoy la gente necesita más que nunca, no hay tipos públicos así. Debe ser por eso que se creó una expectativa que a veces me abruma, porque estamos haciendo nada más que un programa de televisión."

Mientras el productor ejecutivo Emilio Cartoy Díaz habla de los preparativos para cuatro programas, los hermanos Borensztein apuntan que "La Argentina de Tato" consiste en "una serie de especiales que va a durar lo que la gente quiera" y que, a diferencia de los viejos programas del brillante monologuista, "no va a ir al aire los domingos, porque su emisión se va a acomodar a las necesidades comerciales" del canal.

También destacan que el envío tiene un largo proceso de preproducción y edición, pero que se caracterizará "por una simpleza de la imagen, la precisión y claridad".

"Estética y formalmente, los programas de papá también se adelantaron en muchas cosas. Después todo eso llegó a la programación -analiza Alejandro-. Por eso me divertía más darle una vuelta de tuerca a este ciclo desde su historia y simplificar."

Sin arriesgar otros detalles respecto del contenido, Alejandro Borensztein admite que el promocional de "La Argentina de Tato" exhibido en la presentación de la nueva temporada de Canal 13, "es un acercamiento a la idea".

"La música que se va a usar como emblema del programa es "Matinata", cantada por Andrea Bocelli -adelanta-. Porque papá comenzó en los años 60 con un ciclo que se llamo "Tato siempre en domingo", que duro doce años y que siempre mantuvo esa música".

Cuando el director de "La Argentina..." -rol que comparte con su hermano- reparó en este detalle, pese a lo resistencia inicial de su equipo, decidió volver sobre aquélla melodía. "Cualquiera que tenga de 35 años para arriba, va a refrescar algo de su infancia con ella -calcula-. En este programa hay una cantidad de recuerdos y de imágenes que shockean. Esto lo palpamos en la presentación del 13. Y esperamos que suceda lo mismo con los televidentes. Nosotros estamos haciendo un esfuerzo muy grande para rescatar la vigencia de mi padre, pero estamos convencidos de que vale la pena."

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