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Una previsible goleada y muchos temas por mejorar

Los Pumitas se impusieron por 55 a 11 en el debut
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27 de marzo de 1999  

NEWPORT, Gales.- Una victoria previsible en el debut de los Pumitas ante Polonia, una diferencia razonable (55-11) condimentada con nueve tries y algunas producciones individuales interesantes. Pero en el mismo envase, 70 minutos con ciertos altibajos, con una lógica caída de tensión cuando se tomó una distancia apreciable -24 a 0 en el primer tiempo- y con una innegable preocupación por los déficit propios, que se vuelven amenazas concretas si se repara en que pasado mañana la oposición será sustancialmente mayor: Gales, el próximo escollo en el 31º Mundial Sub 19, tuvo un formidable rendimiento frente a Inglaterra, al que goleó por 39 a 7.

Fue prometedor el arranque, pese a las ataduras típicas de todo estreno. El rosarino Alberto Di Bernardo marcó el camino con un par de jugadas individuales que dejó en evidencia la vulnerabilidad polaca. Un lindo try del apertura inició la cuenta, tras una maniobra que surgió de un scrum robado y de una feroz arremetida de una de las figuras: el pilar de Pucará, Javier Acuña.

Enseguida, otro movimiento colectivo preciso -incorporación del wing ciego Aguilar y apoyo de Campero- y el primer aterrizaje en el in-goal de quien terminaría como habitué de la meta rival: Federico López Jallaguier, autor de cuatro conquistas.

La ventaja aportó relajo; paralelamente, empezaron a advertirse los problemas: falta de coordinación en el line cuando lo buscaron a Juan Campero (el lanzamiento de Vidal se quedaba corto), una permanente tendencia a exponer mucho la pelota en la situación de contacto y, lo más grave, ausencia absoluta de tackle cerca de las formaciones; no es nada alentador que los pilares y el hooker tackleen más que los terceras líneas.

Problemas al margen, se sucedieron las conquistas y, como cierre, Campero le estampó la rúbrica al debut argentino con un try de perfecta concepción entre Lauría, Del Llano y Lascurain. Para redondear una victoria abultada y para tonificar el espíritu del grupo, algo fundamental pues en lo sucesivo todo será muchísimo más arduo que el burocrático trámite de vencer a Polonia.

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