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Aumentaron las deudas

Los Pumitas jugaron mal y cayeron con Francia 17-3; lucharán por el séptimo puesto.
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2 de abril de 1999  

NEWPORT, Gales.- Los Pumitas siguen en deuda en el Mundial juvenil. Las cuentas pendientes aumentaron anoche, luego de otra pobrísima actuación que no podía (ni debía) tener otro desenlace que la derrota por 17 a 3 ante Francia. Dejaron pasar la ocasión de levantar vuelo con una producción al menos decorosa, porque sigue ausente el sentido de equipo que debe tener todo seleccionado. Con estrellas o sin cracks; en las buenas y en las malas.

Sin hacer maravillas y con el simple argumento de marcar en las dos o tres llegadas a fondo que tuvo, Francia se llevó el triunfo con absoluto merecimiento. Y casi no pasó sobresaltos defensivos frente a un conjunto argentino que se neutralizaba solo, por errores básicos en la administración de la pelota, por fallas infantiles en las situaciones de contacto y por la ausencia total de un planteo.

Servirá como ejemplo citar que la única oportunidad de try que generaron los Pumitas fue un kick que tapó Pellandini, que perdió en la carrera al in-goal con el fullback Ladauge (se tiró antes y anuló). Y esa circunstancia ocurrió a los 30 minutos del segundo tiempo... Antes de esa situación más fortuita que provocada, los argentinos habían tenido un arranque prometedor; más que nada por la seguridad que le aportó al line la estatura de Patricio Albecete, al que los franceses directamente no le disputaban la pelota.

Pero el drama surgía una vez que se contaba con la posesión: cuando iban con los forwards, alguno se aislaba y perdía en el mano a mano con sus adversarios por la sencilla razón técnica de no saber proteger la pelota. Y cuando cometían la equivocación de buscar de primera con los backs, no había espacios ante una defensa medianamente organizada que se las ingeniaba para frenar las previsibles intentonas. Se desdibujaban, entonces, las corridas de los tres del fondo (Borges, López Jallaguier y Aguilar, los que, al menos, buscaron poner la pelota adelante).

Casi nunca hubo un movimiento combinado, y en esto tiene que ver la baja tarea de nexo de la tercera línea, en la que sólo se puede rescatar la movilidad de Lascurain.

Pero más que cuestiones individuales, lo que sigue siendo alarmante es la falta de una estructura colectiva en la cual pueda apoyarse el equipo cuando las cosas no le salen. No tienen ninguna faceta del juego en la cual refugiarse. No pueden hacerse tres pases seguidos. Cometen penales tontos en los rucks (aunque ayer bajaron la cantidad: 11) pues no conocen el reglamento o bien están acostumbrados a que en la Argentina no los sancionan con el mismo rigor...

En fin, otorgan demasiadas ventajas como para pretender una mejor ubicación en este Mundial en el que, a lo sumo, pueden figurar séptimos (si vencen a Italia). Demasiado poco para los antecedentes; totalmente justo con el nivel que demostraron.

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