A Doña Petrona la hizo el gas

Fuente: Brando
Repasamos la historia que llevó a la cocinera más popular de la Argentina a estar en todos los hogares por más de 50 años. Por Alejandro Maglione
(0)
13 de enero de 2011  • 14:19

Por Alejandro Maglione

Especial para ConexionBrando.com

Un libro

Los amigos de la Fundación Metrogas han regalado a los clientes y amigos de la empresa un pequeño libro que se llama "Doña Petrona, la cocina y el gas". Un libro para tener en la biblioteca si usted se interesa por la historia de la cocina en la Argentina de mediados del siglo pasado, de la que doña Petrona C. de Gandulfo fue una protagonista fundamental, y para la que todo reconocimiento es poco.

El libro muestra un trabajo gráfico impecable, donde viejos anuncios de la Compañía Primitiva de Gas de Buenos Aires, sumado a fotografías no muy conocidas de doña Petrona en sus comienzos, muchas de ellas extraídas de los archivos de la revista "El Hogar" correspondiente a números editados por los años ’30.

La historia

Todo comienza cuando la compañía de gas comprende que la difusión de la electricidad para el alumbrado público y familiar, dejaba ociosa, y quizás obsoleta, la planta de gas de carbón –traído de Inglaterra- que se utilizaba a tal efecto. Y allí, sus ejecutivos de entonces resuelven que ese gas es el que hay que promover para que fuera consumido en las cocinas familiares.

Lo que cuesta entender para los que somos "jóvenes" es que, en mi caso, todo esto sucedía en la juventud de mis padres, lo que quiere decir que para mí no es un tema distante. Y no me avergüenza recordar que sí recuerdo la cocina eléctrica en casa. No recuerdo que siquiera hubieran hablado de la cocina a carbón de hulla que seguramente ellos usaron por aquellos años.

Fuente: Brando

La publicidad

El primer embate para persuadir a las amas de casa fue una campaña publicitaria de curiosa agresividad. Por ejemplo, una página aparecía dividida en dos partes. En una se veía a una pobre señora con su delantal y su cara sucia, una cocina económica a su frente, y rodeada de duendes que no paraban de echarle polvo de carbón, ahumar el ambiente, etc. y abajo se la identifica como "Doña María Castaña de Retraso, luchando con su destino".

En el recuadro al lado de éste, se ve la figura difusa de un hada, y en letras, también difusas, se lee "El gas en la morada es un hálito de hada". También se ve un ama de casa impecablemente vestida de blanco de la cabeza a los pies, un artefacto de cocina similar al que tiene en su departamento de Pocitos en Montevideo don Pablo Gelsi, y el título al pie la identifica como "Doña Consuelo Moderna de Progreso, gozando el destino".

¡Aparece doña Petrona!

Ciertamente la publicidad no bastó, así que la Compañía Primitiva decidió incorporar un cuerpo de ecónomas que dieran clases de cocina utilizando el gas, en las propias sucursales de la empresa.

Allí aparece doña Petrona en ese grupo, en el que prontamente comenzaría a destacarse por su personalidad carismática. En una fotografía tomada en 1930 en la sucursal Almagro, se ve un grupo de seis profesionales, en la que doña Petrona aparece como la única vestida de negro, mientras el resto lo hace de blanco. Sin duda, una forma de diferenciarse desde el comienzo. En ese grupo, me parece distinguir a la famosa Juanita, la ayudante que la acompañó hasta su muerte, y que los programas de televisión la mostraran como la infaltable compañera de ruta, que agotaba sus brazos batiendo claras a nieve, mientras doña Petrona se ocupaba de abundar en consejos a sus fieles seguidoras televidentes.

El Hogar

Esta revista venía a ser la "Hola" de la época, donde la alta sociedad se informaba sobre las actividades de su grupo de pertenencia, y en cuyas páginas publicara Jorge Luis Borges no pocas colaboraciones. El Hogar copatrocinó estas clases de lanzamiento del gas como el elemento novedoso en las cocinas modernas.

A dichas clases solían asistir las damas de sociedad acompañadas de su personal de cocina. La revista se ocupaba de fotografiar y mencionar únicamente a las señoras presentes. Excepcionalmente se veía una damita joven que se ocupaba personalmente de tomar nota de todos los conocimientos que transmitía doña Petrona.

En una de sus páginas se describe así lo que muestra una de las fotografías: "Repárese en la expresión de profundo interés que hay en todos los semblantes, y eso bastará para convenir en que la mujer moderna sirve lo mismo para hacer cualquier plato que para bailar Charleston o jugar al tenis".

Fuente: Brando
Doña Petrona mencionada

Por fin, llegó en 1931 la oportunidad en que doña Petrona fuera mencionada, a pesar de no ser de las damas buena para la cocina, el Charleston y el tenis. Así la describe esa página de El Hogar: "…la admirable mujer cuyas manos de hada han hecho el deleite de muchos paladares, se entrega a su tarea envuelta en la sonrisa que es la más fina sazón de sus platos".

En otra parte, agrega: "La señora de Gandulfo, mientras explica sus platos o sus postres, manipulando los picadillos y las cremas, los almíbares o las salsas, tiene siempre a flor del pensamiento la maravillosa frescura de la gracia nativa. Dice un chiste que nunca deja de ser eficaz, e inmediatamente, sin transición, se pone muy seria y hace una advertencia de capital importancia para la confección del plato que tiene entre las manos".

Cuando terminé de leer esto, me preguntaba como el o la cronista captaban el pensamiento de doña Petrona, y como éste mostraba "la frescura de la gracia nativa". ¿Y qué era "la gracia nativa" que se mostraba tan fresca al ser pensada y no expresada?

Eficacia

Que la movida fue eficaz lo muestran los datos de la propia empresa: en 1932 se calculaba que 400.000 personas en la ciudad comían comida cocinada con gas.

Y estos resultados convirtieron al rostro humano de la campaña en una estrella temprana. Las clases que se daban en el salón de conferencias de El Hogar, terminaban con un sorteo de los platos preparados entre las presentes, y el producido iba al Patronato de la Infancia.

Una prueba del éxito de doña Petrona en la década del ’30 es una foto que la muestra en una de sus charlas en Rosario donde se registran ¡1500 personas escuchando sus consejos!

Libro y vocación de servicio

En 1933 aparece la primera edición de "El libro de Doña Petrona", que se continúa editando hasta la fecha. Ese libro traía dos números de teléfono, donde ella atendía personalmente las consultas de sus seguidoras. Y le explicaba este esfuerzo a Miriam Becker, cuando la entrevistó para la revista de La Nación en 1999: "¿Cómo voy a abandonar a una recién casada a la que se le quema la comida o a una señora que tiene invitados y a la que no le sale la receta? De día y de noche van a tener mi respuesta".

Finale

El libro se cierra con una serie de homenajes de sus colegas contemporáneas, que va desde la recientemente desaparecida Ada Cóncaro a Maru Botana; desde Dolli Irigoyen a Narda Lepes, entre otros. Aparece su única nieta mujer, Marcela Massut, que continúa con la obra de su abuela, y que asistiera a la fiel Juanita hasta sus últimos días. Es una obra que debería estar al alcance de los que deseen tenerla. Vale la pena.

Miscelánea filipina. Un día me preguntaron dónde se podía conocer la cocina filipina en Buenos Aires y no supe que responder. Le pregunté a mi amigo Arvin de León, el cónsul general de Filipinas y me dio los datos de una dama filipina que prepara en su casa o la de quien la contrate, la mejor cocina filipina: hay que contactarla a través de reservas@cocinasunae.com . Para mayor abundamiento entrar en la página www.cocinasunae.com

Miscelánea sommelier. Mariano Braga es un reconocido sommelier de nuestro medio, y ha resuelto proponerse el Desafío 2011, que consiste en probar 2011 vinos desde el 1º de enero al 31 de diciembre de este año. Esto da un promedio de 5,5 vinos diarios. Todos los lunes, en su sitio www.marianobraga.com parece que subirá los resultados de la cata hasta la fecha. Una idea original por cierto, si bien Mariano no da detalles de si será acompañado por algunos colegas en este empeño. Debo confesar que aún no he sido invitado a la tenida, y ganas no me faltan. Veremos.

Miscelánea enológica. Para fin de año, mi amigo Jean Pierre Thibaud me hizo llegar una botella de su Ruca Malen Syrah 2007, que me hizo esperanzar en que crezca el consumo interno de estas magníficas cepas nacionales. Otro tanto me pasó con un Pinot Gris de Valbona de la bodega de Augusto Pulenta , claro que en este caso pasamos de Mendoza a San Juan, donde esta cepa hace decenios que se da de una manera superior.



Mantente al tanto de las actualizaciones de ConexiónBrando.com a través de Twitter. Seguinos en @ConexionBrando

Mirá estas otras notas relacionadas: Una recorrida por el origen del tradicional queso uruguayo | Deseos enogastronómicos para el 2011 | Postergadas de las Fiestas: la rosca de Reyes y otros | Las pizzerías porteñas en la pluma de Pietro Sorba | ¡Déjense de escorchar con el descorche! Y otros temas. | A aguzar el ingenio con las ensaladas | Todos escribimos de gastronomía | Las buenas maneras ¿se perdieron? | Merodeo sibarítico por Balcarce, Necochea y San Cayetano | El tenedor: ¿pilar de la civilización Occidental? | Vermús y vinos quinados: todo sobre cómo tomar aperitivos | Cuatro chef que te devuelven el placer por la cocina | 5 restaurantes para probar la mejor comida china; agregá tu favorito | ¿De dónde viene la vieja costumbre de la sobremesa? | "El que sabe de gastronomía y vinos tiene más cultura" | Cómo elegir un aceite de oliva | Donato de Santis: las aventuras de un cocinero trotamundos | A la caza del asado perfecto | Museos con buenos restaurantes | Salí a comer con un vino bajo el brazo

ADEMÁS

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?