Polémicos dibujos

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8 de abril de 1999  

La controvertida serie de dibujos animados "South Park" ya está en el país y amenaza con encender un debate parecido al que se abrió en Estados Unidos, donde recibió tantos cuestionamientos como elogios y es vista cada semana por 47 millones de personas. El programa, que desde mañana emitirá Azul TV a las 23, está protagonizado por cuatro chicos, de 8 años cada uno, que dicen malas palabras y tienen un comportamiento violento.

Fin de la inocencia dibujada

Llega a la Argentina "South Park", la comedia animada que acaparó tanto rating como controversias en los Estados Unidos por su contenido poco apto para chicos.

Si en la paleta de los dibujos animados Walt Disney representa al Bien, los chicos de "South Park" son el mismísimo demonio.

Al menos en esta historia sobre cuatro niños de 8 años, creada por Trey Parker y Matt Stone, que anticipó anoche Azul TV y se estrenará mañana a las 23, la infancia tiene poco (o nada) que ver con la inocencia: "Hay toda una cosa de que los chicos son puros. Eso es un verso. Los chicos son malos como el diablo. Se meten en todas y, siempre que pueden, destrozan al tipo débil. Son unos bastardos totales, pero por alguna razón todo el mundo tiene hijos y se olvida de cómo era cuando era chico", asegura Parker para sentar las bases de su creación a dúo: la comedia tan polémica como exitosa que ya se ganó a 47 millones de adolescentes norteamericanos.

Aquí es poco probable que la teleplatea se mantenga silenciosa frente a esos dibujos apenas animados que ya emitía Locomotion (una señal que por ahora sólo se ve en DirecTV).

Los niños no sólo desparraman malas palabras como si se tratara del abecedario recién aprendido sino que además, en cada uno de los capítulos, matan al pobre esquimal Kenny, uno de los integrantes de este cuarteto. No por nada se ganaron una serie de calificativos que dejaría fuera de pelea a cualquier serie que pueda emitirse en TV: "Sádica. Más escatológica que lógica. Pura maldad".

Argumentos para ese rosario de opiniones, hay. A saber: en ese ambiente de Colorado que recrea, el mismísimo Jesús fue desplazado a conducir un programa de la TV comunitaria, titulado "Jesús y sus amigos". Y, aun cuando se metan con temas tan actuales como la clonación, la resolución jamás será "políticamente correcta". Para ilustrar: el científico que acaba de clonar a un niño de ocho años admite su error, pero vuelve sobre sus pasos disparándole un tiro en la frente al pequeño replicante.

Uno de los capítulos que avivó la polémica fue "El gran gay Al hace un gran paseo gay en bote", en el que Stan (líder del grupo) descubre que su perro es homosexual. Pero el conflicto jamás llegó a mayores. "Si en cualquier otro programa apareciera lo que hicimos, tendrías a los grupos gays saltándote al cuello.Pero lo hicimos de modo que tuviera una sensibilidad increíble", dijo Stone, orgulloso, a la revista Rolling Stone.

Ese parece el gran secreto del éxito. Mirada con buenos ojos, la comedia que fue señalada por la presidenta de la Acción para la Televisión Infantil, Peggy Charren, como "enemiga de la democracia", muestra una dulzura poco convencional. Aunque bastante más ácida que la que enseñan "Los Simpsons", en sus lecciones de familia tipo norteamericana. Es que, aunque Bart Simpson puede ser señalado como el malo de la clase, o el hijo-problemas, sus travesuras nunca dejarían muerto a su mejor amigo. Y en definitiva, siempre hay alguna moraleja final.

En "South Park", en cambio, la hermana de uno de los chicos puede golpearlo hasta dejarle el ojo morado. Y no una sino varias veces (las suficientes al menos como para que sus compañeros lo acusen de "marica" por soportar la golpiza). Pero sobre el fin del capítulo, la chica lo defenderá ante los padres y él aprenderá sobre "el amor familiar". Claro que el cierre del dibujo no los mostrará a todos sonrientes y abrazados: después de las palabras cariñosas, la hermana volverá a tomar a su hermano por el cuello para darle la cabeza contra el suelo como si fuera un juguete desvencijado.

En pocas palabras, el concepto central de la serie quedó bien resumido por David Wild, en el artículo que escribió para Rolling Stone: "Si Seinfeld hizo historia en la TV al afirmar que los adultos son bestias mezquinas y asquerosas, en su corta historia, "South Park" sugiere que semejante comportamiento miserable no empieza a los 18". Así de simple.

En palabras de uno de sus creadores, la cuestión es más cruda, como corresponde: "Es definitivamente más fácil aceptar la verdad en los dibujos animados. Podría ser difícil que chicos de verdad se mueran de manera divertida", dice Parker. Y agrega: "Nos dimos cuenta de que el programa era tierno y eso, de alguna manera, lo hacía más subversivo".

Usted está avisado

Al menos, nadie podrá decir que no fue anticipado. Antes de comenzar la emisión, unas palabras sobreimpresas advierten: "Este programa es irreal y grosero. Las voces célebres son pobres imitaciones y debido a su contenido nadie lo debe ver".

De este lado de las pantallas del canal Comedy Central nadie se tomó el aviso en serio. Desde el 13 de agosto de 1997, cuando debutaron en los Estados Unidos, "South Park" no sólo ganó la mayor audiencia de la historia de aquella señal, sino que se llevó a sus arcas el premio Cable ACE a la mejor serie animada, apareció en la lista de los 10 mejores para la crítica televisiva, incluida la de The New York Times y Newsday, y se ganó las tapas de las revistas Rolling Stone y Newsweek, junto a un informe sobre la problemática Linda Tripp.

Y a eso habría que sumarle el millón de remeras que vendieron entre sus seguidores y los 30 millones de dólares que generaron en concepto de ventas. Algo nada despreciable para los cerebros de 26 y 28 años que crearon semejante disparate con un par de tijeras y papel de colores.

Los niños primero

Antes de que "South Park" desembarcara en la TV, los dos jóvenes polémicos morían de hambre. "Comíamos una sola vez por día", resumen ahora que viven juntos en un departamento en Los Angeles, muy cerca del mar, y trabajan, juntos también, en una sucia oficina llena de computadoras que imitan a la perfección ese estilo casero de dibujos salidos de un jardín de infantes.

La fórmula dio resultado. Ahora, los chicos van en limusina a los talks shows más taquilleros de los Estados Unidos y ya se dieron el gusto de hacer películas animadas. Una de ellas, "Orgazmo", vio la luz en el Sundance Film Festival,que organiza Robert Redford para cineastas independientes. Y en enero comenzaron la producción de "Baseketball", una comedia sobre uno de sus ídolos: David Zucker (de "Y dónde está el piloto" y "La pistola desnuda").

Mientras tanto, ellos, que dicen no comprender a Woody Allen pero adoran al conductor más polémico de los Estados Unidos, Jerry Springer (al lado de él, Mauro Viale es un niño de pecho), se ganaron a buena parte de las estrellas. De hecho, el carilindo y bueno de George Clooney quiere ladrar las líneas que le tocan a Sparky, el perro gay, y Elthon John ya le prestó su voz a un tema especial que aparece en el capítulo "Un elefante hace el amor con un cerdo".

Para crear más mítica alrededor, ellos cuentan que, además, el representante de Jerry Seinfeld los llamó porque el ahora desocupado número uno de la TV norteamericana quería participar también. Ellos dicen que le ofrecieron el guión del Pavo número 2 para el episodio del "Día de Acción de Gracias". Seinfeld, algo ofendido, se negó. "¿Qué tal el Pavo número 1?", sugirieron ellos, a tono con ese humor ácido del que se alimentan diariamente.

El regalo de Navidad

Antes de estos buenos tiempos, Parker, que nació en Conifer, Colorado, repartía su tiempo entre la matemática, la ciencia y el tae-kwon-do. Y Matt Stone, el más joven, se crió en Littleton, un pequeño suburbio de Denver. La dupla se conoció en los 90, cuando estudiaban en la Universidad de Colorado.La diferencia es que, mientras Stone se graduó con honores, Parker terminó expulsado, pero con una película entre manos: "Caníbal: El musical".

"South Park" llegó siete años después, como un regalo de Papá Noel y gracias a Brian Graden, por entonces jefe de programación de Fox, que hoy ocupa el mismo puesto en la MTV. Por aquellos días, Graden le encargó al dúo un corto de cinco minutos (por el que les pagó 1200 dólares) que sería utilizado como tarjeta de saludos por las fiestas. "El espíritu navideño", que así se llamó, fue el principio. Básicamente, esa breve historia que se repartió de mano en mano entre todos los capos del ambiente, mostraba a Jesús y a Papá Noel dándose patadas y gritando: "Viejo, ¡no digas c... frente a Jesús!" A partir de esas líneas breves y poco memorables, la suerte de los muchachos cambió. Los ejecutivos de las cadenas empezaron a llamarlos y, tijeras y papel en mano, armaron la pequeña comunidad de Colorado que hoy paraliza a casi 50 millones de adolescentes norteamericanos.

Pero en sus planes, los cuatro chicos protagonistas deberán sufrir (todavía más) algunos cambios para que ellos sigan en esta carrera de hacer "South Park". Aparentemente, la idea del dúo es desconcertar al público permanentemente. O al menos lo suficiente como para que no imagine el final del capítulo. En sus cabezas, el objetivo es que cada vez que un televidente se plante delante de la pantalla, entienda tan poco como para preguntarse: "¿Qué cuernos es esto?" Hasta ahora, evidentemente, Parker & Stone vienen alcanzando su meta sin problemas.

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