Guía para conocer lo mejor del Chinatown porteño

Conocé las joyitas del barrio más kitsch de nuestra ciudad; recorrido por la oferta gastronómica y el circuito de compras; ¡mapa para encontrar todo!
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31 de marzo de 2011  • 12:33



Con eje en la calle Arribeños y al otro lado de las vías del Ferrocarril TBA (ex Mitre) y la estación Belgrano C, el todavía incipiente Barrio Chino porteño resulta minúsculo en comparación con sus pares de América del Norte. Sin embargo, sus veredas concentran la mayor cantidad de restaurantes y supermercados asiáticos de la ciudad, además de un par de templos, negocios de chucherías y otros comercios para la comunidad, como peluquerías, salones de belleza, casas de ropa importada y tiendas de alquiler de video.

La zona –que comenzó a desarrollarse hace unos veinte años como consecuencia de la inmigración taiwanesa de las últimas décadas del siglo XX– aún sigue tomando color, y representa un gran paseo si guardás cierto gustito por lo exótico. Los fines de semana, sus calles arden de gente, a lo que se suma que hace ya casi dos años inauguró en la entrada (justo en la intersección entre Arribeños y Juramento) un arco que mide once metros de alto y ocho de ancho y representa lo más tradicional de la cultura china, con mármol a la vista, columnas de cemento y leones de piedra tallada.



Chucherías y ropa

En materia de baratijas, hay para todos los gustos: ganchos para el pelo, pinceles, esmaltes para uñas, sahumerios, velitas, adornos, vinchas, abanicos ("rompe paga", dicen los carteles), paraguas, floreros, hornitos, recipientes, talismanes, pelotitas antiestrés, flores de plástico, monederos, estuches y mucho más. En cuanto a la ropa, podés encontrar vestidos y camisas tradicionales (parten de los $200) así como vestiditos floreados, remeras estampadas (bastante jugadas), ropa interior vistosa, medias baratas (¡cuatro pares por $10!) y carteras de imitación. Atención con las chinelas de suela de goma y telas brillantes que cuestan $60 y son bien cómodas.

¿Dónde? En Juramento 1695, primer piso, encontrás variedad de ropa. Las chinelas se venden en Arribeños 2145.

Deco

No podemos decir que es el fuerte del barrio, pero es cuestión de caminar y observar con atención para encontrar posibles hallazgos que ayudan a darle un toque especial a cualquier casa. En algunos locales, por ejemplo, se consiguen lindísimas lámparas de papel calado, teteras preciosas, variedad de tazas y delicados –y nada caros– bols de cerámica.

Además, hay una buena oferta de objetos relacionados con el feng shui (asesorate antes de ir), como unas fuentes de agua que pueden adquirirse con o sin motor de operación.

¿Dónde? En Próspera Fortuna, Tienda de Feng Shui (Arribeños 2155) o en la tienda Mi-Ne (Arribeños 2220). También se pueden conseguir buenos artículos de bazar y utensilios de cocina asiática en Bazar Cremayer (Arribeños 2217).

Circuito gourmet

La oferta gastronómica del Barrio Chino podría dividirse en tres grandes grupos:

Puestos al paso: hay varios que, ubicados frente a las fachadas de los mercados, venden bolitas de pescado, pinchos de pollo, chow fan, fideos de arroz (y de otras variedades), arrolladitos y chorizos de cerdo, todo a precios muy accesibles.

Restaurantes: podemos nombrar a Todos Contentos (en el 2177 de Arribeños), que ofrece cocina familiar con porciones abundantes; Los Manjares (justo en la vereda opuesta), con buena atención y excelentes platos; la cantina Chinatown (muy tradicional, justo en la esquina de Mendoza); el taiwanés Hsiang Ting Tang (más caro, en el 2245) y el simpático Palitos, un clásico y una de las mejores opciones por su relación entre precio y calidad (en el 2243). Unos pasos más en dirección hacia la calle Monroe, sobresale el Bud-dha BA, una casona que es a la vez galería de arte, restaurante y casa de té con un simpático jardín de arbolitos bonsái.

Propuestas "no chinas": hay cinco opciones: el tailandés Lotus Neo Thai (en Arribeños 2265); el judío Mis Raíces (cocina caserísima en Arribeños 2148); el peruano Contigo Perú (al otro lado de la calle Juramento –Echeverría 1627–); el japonés Fujisan (en Mendoza 1650, muy recomendado); y la parrilla uruguaya El Pobre Luis, en el 2393 de Arribeños, donde se destacan las pamplonas.

Productos comestibles

Definitivamente, son el gran atractivo del barrio, ya que la mayoría son imposibles de encontrar en supermercados habituales.

En esa línea, hay desde salsas agridulces, especias y condimentos hasta golosinas rarísimas, jugos enlatados y helados de palito (como los frutales marca Melona, que son deliciosos y cuestan apenas $3).

Lo mejor del plan pasa por elegir los envases más vistosos y originales y animarse a probar sabores poco habituales para nuestro paladar porteño, como los dulces que mezclan diferentes tipos de texturas. Por otro lado, hay una infinidad de alimentos naturistas, como semillas sueltas, frutas secas y una increíble variedad de tés (jazmín, rojo de ginseng y verde, por nombrar algunos), tofu, fideos de arroz, wasabi, salsas de soja, algas, sales y aceites. Entre las galletitas (que también se venden sueltas), las mejores son las de jengibre, que cuestan $55 el kilo y son geniales para acompañar helados. ¿Dónde? En Asia Oriental (Mendoza 1661), Casa China (Arribeños 2173 y 2257) e Inhiban (Arribeños 2233).

Sushi y pescado

En los supermercados y puestos se venden también rollos de sushi que cuestan entre $15 y $17 y, aunque no tienen la misma calidad que los de las casas más reconocidas, saben bien, son frescos y vienen en muchas variedades. Algunas que podemos nombrar son el de salmón teriyaki (que es levemente dulzón) y el de atún con palta y philadelpia. Eso sí: tenés que comprar aparte el wasabi y la salsa de soja, pero el precio sigue siendo muy conveniente, ya que por cada rollo tenés aproximadamente entre diez y doce piezas.

Por otra parte, la oferta de pescado es una de las más completas de la ciudad, y no por nada la mayoría de los chefs hacen sus compras en el Barrio Chino. La variedad es increíble (hay besugo, chernia, lisa, pez limón, corvina, mero, lenguado, salmón) y los productos son de lo más frescos.

Consejos para comprar:

En todo el mundo los pescadores descansan los domingos, lo que hace que el lunes no sea el día ideal para conseguirlo.

Hay que comprobar que el pescado no haya sido congelado, ya que en ese caso la carne se llena de agua y después, al descongelarse, pierde parte de sus propiedades. Cómo comprobar su firmeza: si al apretar la piel ésta se hunde, es porque no está fresco. El buen pescado luce bien durito. Las agallas tienen que estar rojas; las aletas, transparentes; y los ojos, jamás hundidos.

Otro dato: que al pescado lo fileteen en la pescadería, ya que el corte puede llegar a ser complicado, y es mejor para quitar todas las espinas.

Cultura

La Asociación Cultural Chino-Argentina tiene programas de enseñanza de chino mandarín, clases de origami y talleres de caligrafía china. Durante los meses lectivos, organizan visitas guiadas por el barrio, para conocer más sobre los ingredientes de la cocina asiática. En la misma sede funciona un templo budista donde los miércoles y viernes, de 19 a 20.30, se ofrecen meditaciones.

¿Dónde? En Montañeses 2175. Más info: www.chinoargentina.org.ar

Salud

El centro especializado de medicina china natural Fang ofrece la posibilidad de hacerse un chequeo médico en dos minutos y a $5, basado en la medicina china y la acupuntura. Ahí mismo, además, se dan masajes descontracturantes: son excelentes; en general, no hay que pedir turno, y cuestan $60 la media hora.

¿Dónde? En la esquina de Mendoza y Arribeños.Cuándo: miércoles y sábados de 9 a 13.

Datos útiles

- La mayoría de los comercios cierran los lunes. El resto de los días, el horario habitual es de 10 a 20.30

- ¿Cómo llegar? En tren (bajarse en la estación Belgrano C o en las líneas de colectivos 15, 28, 29, 42, 44, 55, 60, 63, 65, 80, 107, 113, 114, 118 y 130.

Los sábados y domingos, las cuadras que conforman el eje central del barrio se hacen peatonales desde las 11.

Por Verónica Ocvirk

Fotos de Catalina Bartolomé

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