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Radiohead y The King of Limbs: primera impresión

La banda adelantó un día al esperado sucesor de In Rainbows que ya se puede descargar desde su página oficial
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18 de febrero de 2011  • 14:57

Gran jornada para los fanáticos de Radiohead: mientras intentaban contener la ansiedad hasta el sábado 19, día pautado para el gran lanzamiento del esperado sucesor de In Rainbows, The King of Limbs, los de Oxford sorprendieron adelantando un día el evento. Y ahí, apenas lo pusieron a disposición en su Dead Air Space (junto con el video que pueden ver arriba, perteneciente al tema "Lotus Flower"; chequeen el baile de Thom Yorke, por favor), las redes sociales explotaron y transformaron a la banda y al disco en trending topic mundial. Esta vez, contrariamente a lo ocurrido con su predecesor, es necesario abonar un precio básico para obtenerlo de manera legal (9 Dólares, 7 Euros ó 6 Libras, de acuerdo al país de residencia). Sin embargo, la velocidad de filtrado en los diversos sitios de descarga fue meteórica. Era obvio.

The Kings of Limbs está conformado por ocho temas, todos signados por las marcas registradas de la banda (¿hay que aclarar cuáles son a esta altura?), con un sonido que por momentos remite a aquel que caracterizó a su ópera maestra, Kid A, que por otros continúa con la línea In Rainbows y por otros... se aleja bastante de todo lo que alguna vez hayan hecho.

¿Cómo se puede escribir sobre un disco a la primera escucha? Los sentimientos y las impresiones van a ir mutando. Porque se trata de Radiohead, una banda con ocho trabajos que se contestan entre sí y que siempre se grabaron a la manera de "hacemos lo que carajo se nos canta". Así como cuando salió In Rainbows, el cambio radical respecto a Hail to the Thief era notable y las melodías etéreas que sucedían a "Bodysnatchers" confirmaban que la banda podía mandarse un disco entre erótico y romántico, ejecutado con la voz de fantasmal de Thom, con The King of Limbs llegó otra cosa. O mejor, dicho, llegó lo que todos esperaban: otro cambio.

El disco tiene solo ocho temas. ¿Ocho temas? Sí. Arrranca con "Bloom" y uno no puede evitar pensar en Kid A e incluso en The Eraser, el disco solista de Thom, en especial cuando el hombre vuelve a abrir un álbum interpelando, releyendo ese "Please excuse but I’ve got to ask" con un "Open your mouth wide...universal sighs". De esa intro hasta "Feral" sobrevuela la sombra de "These are my twisted words" (la esperada "Morning Mr Magpie" revisita ese single), hasta que pasada la mitad del álbum, con "Lotus Flower" casi casi en el medio, The King of Limbs retoma In Rainbows, vuelve a apoyarse más en la voz de Thom, se aleja de las influencias de Flying Lotus y se va derecho a un cierre de disco tan contundente como esa trifecta "House of Cards"-"Jigsaw Falling Into Place"-"Videotape". La sorpresa del piano de "Codex" luego de tanto momento "Idioteque" recuerda a la aparición de "Faust Arp" en su disco previo: una de esas canciones que hacen que recordemos – si es que lo habíamos olvidado – por qué Radiohead siempre va a generar atención y la respuesta es, sencillamente, porque no hay manera de predecirlos: porque pueden volverse luminosos tras momentos más retorcidos.

Así como la experiencia extra-musical también la sustentan en el desconcierto (que "gracias por esperarnos", que "el disco lo podrán tener el sábado", "que hay luna llena y se los dejamos antes", que te tuiteamos en japonés), el disco mismo nos obliga a descomprimirlo sonido por sonido, transición por transición (la de "Codex" a "Give up the Ghost", del piano a la guitarra, es simplemente hermosa) y con esos coros que parecen estar en un tan segundo plano (como en OK Computer), que se vuelven aún más importantes. El cierre le corresponde a "Separator" donde el leitmotiv del disco (ese árbol que lo inspiró) abarca toda la naturaleza, mientras Thom canta sobre "The sweetest flowers and fruits hang from trees" y pide que lo despertemos. Después de cuatro años de estar dormidos, de Atoms for Peace, de Phil sacando Familial, de encerrarse en un estudio a las afueras de Abingdon sin que nadie supiera qué sucedía ahí adentro, volvieron a despertarse y a despertarnos. La pregunta obvia es "¿Ocho temas? ¿Por qué ocho temas?" ¿Acaso llegará un nuevo Amnesiac el año que viene? Porque ni "The Present Tense", ni "The Daily Mail" ni las viejas "Follow Me Around" o "Big Boots" tuvieron lugar en The King of Limbs. No. Porque en ese fino espacio entre Kid A/The Eraser que es la primera parte (la segunda es, claramente, más In Rainbows) había lugar para un renacimiento, para algo distinto, para eso que a Radiohead tan bien le sale: ser ellos mismos sonando siempre a algo nuevo.

Por Milagros Amondaray

Escuchá "Codex" acá:

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