Suscriptor digital

La rebelión libia pierde terreno y reclama armas a Occidente

Los aliados, sin acuerdo sobre el envío de armamento; renunció en Londres el canciller libio
(0)
31 de marzo de 2011  

AJDABIYA, Libia.- Ante el renovado impulso de las tropas de Muammar Khadafy, los rebeldes libios siguieron perdiendo terreno ayer y cedieron dos importantes enclaves petroleros en el Este, mientras las potencias occidentales debaten sobre la conveniencia de enviar armamento pesado a la oposición para equilibrar la balanza en el frente de guerra.

El caótico retroceso de los insurgentes puso de nuevo en evidencia su alta dependencia de los ataques de los aliados. La coalición internacional tuvo que bombardear durante cinco días a la artillería gubernamental en la estratégica ciudad de Ajdabiya para despejarle el camino a la oposición. La caravana de vehículos con metralletas que conforma la milicia rebelde persiguió a los hombres de Khadafy durante dos días a lo largo de la costa hasta las cercanías de Sirte, la ciudad natal del líder libio. Pero dos días después de haber llegado a las puertas de ese bastión khadafista, los insurgentes volvieron ayer al punto de partida, después de ser emboscados por las disciplinadas columnas artilladas del régimen. De esa forma, los rebeldes volvían a perder los enclaves petroleros de Ras Lanuf y Brega y se replegaban hasta Ajdabiya, en medio de una gran confusión.

Varios aviones de combate aliados sobrevolaron ayer el frente de guerra y bombardearon algunas posiciones de las tropas gubernamentales al oeste de Ajdabiya, pero a la coalición internacional le está costando cada día más encontrar objetivos militares tangibles. Según fuentes del Pentágono, las tropas de Khadafy han cambiado de estrategia para esquivar los ataques aéreos y se desplazan ahora en vehículos de civiles con armamento camuflado en lugar de utilizar tanques o blindados.

Con su habitual descoordinación, los insurgentes no parecen tener muy clara la estrategia militar por seguir. "Estas son nuestras armas", clamó un rebelde llamado Mohammed mientras mostraba su rifle de asalto. "No podemos combatir así contra los [misiles] Grads de Khadafy", añadió, antes de emprender la retirada por la ruta que une Brega y Ajdabiya. El reclamo de los hombres del frente es el mismo que ya hiciera formalmente anteayer el gobierno transitorio de Benghazi durante la conferencia internacional sobre Libia celebrada en Londres. Sin armamento pesado, no será posible derrotar a Khadafy, fue el desesperado mensaje lanzado por los dirigentes de la oposición.

Obama y Cameron

Pero en el seno de la comunidad internacional no hay unanimidad sobre la conveniencia de enviar armamento pesado a los insurgentes de Benghazi. Tanto el presidente norteamericano, Barack Obama, como su par británico, David Cameron, han dejado la puerta abierta a un posible suministro de armas a los rebeldes. "No descartamos entregar armas, pero aún no tomamos la decisión", dijo Cameron. Obama, por su parte, firmó una orden secreta que autoriza el respaldo encubierto a los rebeldes (ver aparte).

Otros países, sin embargo, con Italia y Rusia a la cabeza, se oponen a esa estrategia. "Dar armas a los rebeldes sería una medida controvertida y extrema que seguramente dividiría a la comunidad internacional", afirmó un vocero de la cancillería italiana. Por su parte, el canciller ruso, Sergei Lavrov, rechazó las intromisiones extranjeras en Libia, aunque puntualizó que el país árabe necesita "un liderazgo democrático". Desde la Liga Arabe, uno de sus máximos responsables, Hesham Youssef, rechazó que la resolución 1973 de las Naciones Unidas respalde la entrega de armas a la oposición libia: "Nuestro objetivo es proteger a los civiles, no inmiscuirnos en asuntos internos libios", apuntó.

Mientras Khadafy ganaba terreno en el frente gracias a su contraofensiva, el dictador libio sufrió ayer un duro revés político. El canciller Musa Kusa, uno de los hombres más influyentes del régimen, anunció en Londres su renuncia, según el Foreign Office, aunque el gobierno libio lo desmintió y señaló que Kusa se encontraba en "misión diplomática".

El jefe de la diplomacia libia llegó a Londres en avión desde Túnez, adonde había viajado hacía unos días para reunirse con funcionarios del gobierno francés. "Ha viajado hasta aquí por voluntad propia; su papel era representar al régimen internacionalmente, algo que ya no quiere seguir haciendo", dijo un vocero del Foreign Office.

CHÁVEZ NEGÓ UN OFRECIMIENTO DE KHADAFY

  • MONTEVIDEO (AP).- El presidente venezolano, Hugo Chávez, afirmó ayer que conversó dos veces por teléfono con el líder libio Muammar Khadafy, que le manifestó que no saldrá de Libia ni considera asilarse. Chávez visitó Uruguay y mantuvo reuniones con el presidente José Mujica. Sin especificar cuándo tuvieron lugar esas comunicaciones, el mandatario venezolano reveló que el líder libio reafirmó "que no se va de Libia, así que no se considera un asilo" en Venezuela. En tanto, Uganda negó ayer las informaciones que consignaban que el gobierno de ese país le había ofrecido asilo en su territorio al dictador libio.
  • ADEMÁS

    ENVÍA TU COMENTARIO

    Ver legales

    Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

    Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

    Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?