Tu Sam jugó con el extremo

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29 de abril de 1999  

Se llamaba Juan José del Pozo, pero para el público era Tu Sam, mago, faquir, mentalista y, como él deseaba definirse, practicante del dominio orgánico. Como informó ayer La Nación , falleció anteanoche, a los 66 años, en una clínica de Olivos como consecuencia de un accidente cardiovascular.

Había nacido en el barrio de Villa Urquiza y a los 16 años comenzó a especializarse en hipnosis, lo que le generó más de una polémica. Más de una vez explicó que su práctica de masticar vidrios, de ensartarse agujas o clavos en el cuerpo, de hacer levitar a la gente o de espantar cada vez que introducía un sable en su boca se debía a una predisposición natural, apoyada por un estricto control de su sistema nervioso.

En 1966 apareció por primera vez en la televisión en el programa "Sábados continuados", de Canal 9, donde batió el récord de permanencia bajo el agua. Posteriormente suplantó a Horangel en "Los doce del signo", y su porte atlético y su desenfado lo convirtieron en una figura popular que, tanto desde la pantalla chica como desde el escenario, logró tantos elogios como rechazos.

Pero Tu Sam siguió su camino. Despreció a los manosantas y aseguraba que, con la hipnosis, se podía dejar de fumar y adelgazar. Realizó numerosas conferencias que, con el tiempo, se convirtieron en demostraciones escénicas que incluyeron la fascinación de distintos animales y personas. Su actividad en la materia lo llevó a presentarse en países de América latina, Europa y Japón.

Las letras con que formó su nombre de batalla provenían de las palabras técnica, unción, sabiduría, amor y mística. Y estos términos decía aplicarlos en sus infinitos espectáculos, para los cuales había estudiado anatomía y fisiología, a fin de mejorar su control orgánico. También publicó varios libros acerca del control mental y del esoterismo.

En escena

En los últimos años se presentó en el teatro Astral, acompañado por su esposa, María del Carmen, y por su hijo Leonardo: Tu Sam tragaba lamparitas encendidas y sugestionaba a animales. En julio del año pasado chocó con su automóvil, en Olivos, y sufrió trastornos orgánicos que derivaron, con el paso del tiempo, en su muerte.

Figura sin duda atípica, Tu Sam siempre concentró la atención del público. Tanto de aquel que creía en su técnica como el otro, el que pensaba que detrás de toda esa parafernalia había mucho de exhibicionismo banal.

Hipnólogo, mentalista y creador de shows presuntamente extrasensoriales, basaba sus espectáculos en argucias que creaban desconcierto, estupor y admiración. "No soy mago, pero trato de transmitir esa clase de sensaciones placenteras que la vida no siempre brinda", explicaba.

Todo queda en familia

A pesar del misterio que caracterizaba sus shows, Tu Sam era un sereno padre de familia. Vivía junto a su esposa, María del Carmen, y a su hijo Leonardo Calandra, en un coqueto piso en Olivos.

A partir del vínculo familiar, ambos tomaban parte de sus shows, especialmente el último, quien había iniciado una carrera actoral en la telenovela "Ricos y famosos" y pronto prefirió continuar el camino junto a su padre, con quien viajó por todo el mundo."No somos magos porque no hacemos trucos", solían repetir padre e hijo.

En los últimos años, Tu Sam no contó con un programa propio en TV, pero se presentaba regularmente como invitado en distintos ciclos, como el de Susana Giménez.

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