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Viejas Locas, con una nueva cara

Renovados: el grupo explora en "Especial", su tercer álbum, que presentarán a principios de junio en Obras, sonidos que van desde el pop hasta el swing.
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30 de abril de 1999  

Viejas Locas tiene su tercer disco en la calle. Ese que en las páginas de la mitología rockera argentina significa el despegue de la banda o su virtual desaparición. Y aunque a los músicos poco les importe este preconcepto, Piti, Pollo, Fachi y Abel -así la formación oficial de Viejas Locas- lograron su mejor y más completo trabajo desde que comenzó su ascendente carrera. Y si bien es cierto que nunca se puede saber a ciencia cierta si un disco funcionará o no como lanzador de un grupo, también lo es que "Especial" lleva todas las de ganar.

En la vieja casona-sala de ensayo de Piedra Buena, el cuarteto menos verborrágico del rock local dialogó con La Nación acerca de su notable cambio musical, de lo que influyó la producción de Nigel Walker -que trabajó con George Martin y produjo discos de Keith Richards, Aerosmith, Fito Páez y Andrés Calamaro, entre otros- y de su intocable filosofía letrística.

Según los músicos, el trabajo con Walker fue un ida y vuelta por demás jugoso e inédito para ellos. "El primero de nuestros discos, más allá de los temas, nos lo hicieron por completo -recuerda Piti-. Grabamos y no sé quién lo mezcló. Bah, sé porque lo dice en el librito del CD, pero no estuvimos ni cerca cuando se hizo."

Los cuatro coinciden en que "Viejas Locas no cambió en su esencia, por más que haya cambiado la música. Sigue siendo lo mismo. Una banda bien de abajo que habla de cosas de la calle. No cambiaríamos por nada la onda ni el tipo de las letras, que hablan de gente real, son directas y tienen pocas metáforas".

Temas como "Estamos llegando", "Legalízenla", "¿Qué vas a hacer tan sola hoy?" y "Sé que lo atraparé" sorprenden para bien y marcan ese progreso y cambio musical en el grupo. "Este álbum es más abierto -asegura Fachi-. Si se lo compara con los otros dos, que están encasillados en rock y baladitas, la diferencia es notable."

"No estamos cerrados"

Ese encasillamiento al que hace referencia el guitarrista es el que le valió el descalificativo mote de "banda de rock stone ". "Ya en el segundo álbum había temas que salían de ese sonido. Ahora estamos escuchando otras cosas, aunque de ninguna manera fue premeditado intentar componer canciones que no fueran tan stones . " Antes de ponerse a ensayar para su primera gira por el interior, que comenzará a mediados de mayo, Piti deja una inquietante frase, que quizá marque, para mejor, el futuro de la banda: "Esperamos seguir cambiando. Es más, por ahí en el próximo disco grabamos un reggae o un bolero. No estamos cerrados a ningún tipo de música".

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