La transformación de Miley Cyrus: de infantil a escandalosa

La cantante que llega hoy para presentar su último trabajo en la Argentina, Can't be tamed, en el marco de su gira Corazón Gitano, busca sorprender con su controvertido cambio de imagen
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6 de mayo de 2011  • 15:01

Cuando empezó en Disney, hace tan solo 5 años, era una niña de enormes ojos pícaros e inocentes. No había cumplido 14 años y la máquina de forjar talentos del imperio de entretenimientos para chicos ya la había convertido en una estrella. Por ese entonces estaba orgullosa de su nombre y marca: Hannah Montana. Así la conocieron miles de millones de niños y adolescentes de todo el mundo.

Miley Stewart, una joven común y corriente, castaña y simpática, se las ingeniaba todos los días para ocultar su otra identidad: por las noches se convertía en la superestrella de la música juvenil, Hannah Montana, blonda y glamorosa.

La serie incluyó cuatro exitosas temporadas y la llevó a protagonizar la película de nombre homónimo, donde también participó su padre, el cantante Billy Ray Cyrus. Por ese entonces la familia que conformaron junto a su también mediática mamá, y dos hermanos, permanecía unida. Sus padres la acompañaban a todas las alfombras rojas y parecía una hija prodigio.

Miley y su padre, Billy Ray, dan detalles de la película de Hannah Montana

En 2010, a poco de cumplir 18 años, Miley decidió que quería despegarse de la imagen infantil e ingenua a la que se la había asociado desde sus comienzos en Disney, y abandonó la serie que la lanzó al estrellato para embarcarse en un proyecto absolutamente distinto: Can’t be tamed, su nuevo disco, que en español significa "No puede ser domada". Con ese nombre por de más elocuente, comenzó la polémica.

Se dedicó a dejarse ver en la noche estadounidense, en algunas ocasiones con signos de haber bebido en exceso, e incluso acusada de protagonizar escándalos. Luego vino el desnudo para Vanity Fair y el video del que habló todo el mundo. La joven e inocente a la que todos conocían como Hannah Montana ya no existía. En vez, una mujer súper sexy salía al escenario entre bailarines y pasos provocadores, y se besaba con una chica en la mitad de la coreografía de Can’t be tamed.

El video que desató la polémica

La pelea con su padre

Recientemente, Billy Ray optó por no callar más ante la transformación de su hija. La discusión se desarrolló a través de los medios y el mundo supo que la familia se había roto. 'Hannah Montana, ese maldito 'show' destruyó a mi familia. Odio decirlo, pero lo desharía en un momento si pudiera", sentenció en una entrevista.

Miley respondió vía Twitter y luego enfrentó las críticas por su nueva imagen con solidez: "No trato de parecer una mujerzuela. No trato de ir al club y levantarme a un montón de tipos. Lo que intento hacer es transmitir un mensaje con mi disco y lucir coherente, en el modo en que suena mi álbum y el modo en que me visto", dijo. Nadie la detendrá.

Icono fashion

Considerada una de las celebrities que mejor se viste, Miley supo desarrollar un look muy personal que la ubican cerca de Britney Spears y Madonna, dos divas pop que parece querer imitar. Entre el casual teen, el cuero y los escotes pronunciados, también se la puede ver con vestidos de gala despampanantes que la ubican siempre entre las más glamorosas de los eventos.

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