Sony advierte sobre los riesgos de una nueva era de cibercrimen

Daisuke Wakabayashi
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18 de mayo de 2011  

TOKIO—A pesar de dedicar semanas a resolver una grave falla de seguridad en Internet, el presidente ejecutivo de Sony Corp., Howard Stringer, dijo que no puede garantizar la seguridad de la red de videojuegos de la compañía ni de ningún otro sistema en la web en "el mundo malvado" actual del cibercrimen.

Los comentarios de Stringer en una entrevista telefónica el martes con The Wall Street Journal, antes de una mesa redonda con periodistas en Nueva York, se producen luego de un mes que ha puesto a prueba a Sony. El pasado fin de semana, la compañía restauró parcialmente dos de sus sistemas de videojuegos en línea y un servicio para escuchar música y ver películas, después de que estuvieran inhabilitados durante varias semanas debido a que un ataque de piratas informáticos comprometió la información personal de más de 100 millones de usuarios.

Si bien Sony ha restaurado parte del PlayStation Network (PSN), un sistema de juegos en línea para su consola de videojuegos PlayStation 3, en Estados Unidos y Europa y ha reforzado las medidas de seguridad, Stringer, de 69 años, dijo que garantizar la seguridad del servicio es un "proceso interminable" y que no sabe si hay alguno que sea "100% seguro".

Stringer señaló que la violación de la seguridad en PSN, Sony Online Entertainment (SOE), un servicio de juegos en línea para usuarios de computadoras personales, y Qriocity, su red para ver en línea videos musicales y películas, podría traducirse en problemas más grandes más allá de Sony y la industria de los videojuegos. Advirtió que los ataques cibernéticos podrían en algún momento dirigirse contra el sistema financiero global, las redes eléctricas o los sistemas de control del tráfico aéreo. "Desafortunadamente, es el comienzo; o cómo serán las cosas en el futuro", dijo Stringer. "No es un nuevo mundo valiente, sino un nuevo mundo malvado", señaló.

En la entrevista y la mesa redonda Stringer hizo sus primeros comentarios públicos sobre los problemas de seguridad, además de la carta que difundió el 5 de mayo en el blog de Playstation, en la que pedía disculpas por los inconvenientes causados por la suspensión de los dos servicios.

Los problemas que rodean la red de videojuegos, películas y música de Sony representan un duro golpe para la estrategia de Stringer, que consiste en unir sus productos de hardware con los contenidos de su negocio de entretenimiento. Ha seguido esa visión desde que en 2005 fue nombrado como el primer presidente ejecutivo no japonés de la compañía, al considerarla esencial para la supervivencia de Sony y la competencia con la gama de productos de Apple Inc., conectados a la biblioteca y tienda iTunes.

La situación también ha desatado críticas contra Stringer, dejando en un segundo plano el repunte de las ganancias de Sony luego de dos años de pérdidas. Stringer dijo que era demasiado prematuro para evaluar el impacto financiero de la interrupción del servicio. Sony anunciará sus resultados anuales el 26 de mayo.

Kazuo Hirai, el director de las divisiones de videojuegos y de electrónicos de consumo de Sony y la opción de Stringer para sucederlo al frente de la compañía, ha estado en la primera línea tratando de restaurar los servicios e investigar el robo de datos, que incluye nombres de los titulares de cuentas, direcciones y, posiblemente, información sobre sus tarjetas de crédito.

Stringer aseguró que la experiencia de Hirai con PSN le permitió restaurar el servicio "más rápido que nadie". Stringer, cuyo apoyo a la estrategia de la red no ha disminuido, agregó que su rol consistió en plantear las preguntas difíciles y armar un equipo que consiguiera resolver la situación.

En otra entrevista, Hirai afirmó que Sony hizo todo lo posible para asegurar que sus sistemas en línea sean seguros. Si un pirata informático elude esas medidas de seguridad, hay salvaguardas instaladas para impedir que acceda a los datos de Sony.

Stringer mostró su desacuerdo con las críticas de políticos y defensores de la privacidad en Internet que sostienen que la compañía debió haber alertado antes a los suscriptores de que había una posibilidad de robo de información personal.

Sony cerró PSN el 20 de abril cuando detectó evidencias de una intrusión no autorizada y de una posible transferencia de datos desde sus servidores, pero no reveló el problema a los usuarios hasta seis días después. La compañía dijo que hasta el 25 de abril no supo en forma concluyente que los intrusos habían accedido a información personal. Stringer afirmó que hablar públicamente sobre las sospechas de la compañía sin pruebas hubiese sido "irresponsable".

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