Unos 25.000 "indignados" permanecen en la Puerta del Sol, a pesar de la veda

En las primeras horas del sábado, seguían acampando en Puerta del Sol
En las primeras horas del sábado, seguían acampando en Puerta del Sol Fuente: Reuters
En el día de las elecciones municipales, los manifestantes del 15-M continúan concentrados, a pesar de la prohibición de la Junta Electoral de Madrid; aún no decidieron si continuarán con la protesta durante los comicios
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22 de mayo de 2011  • 00:38

MADRID.- Por octavo día consecutivo en la Puerta del Sol, Madrid y en otras ciudades españolas, miles de personas en España mantienen la protesta denominada "movimiento de los "indignados" . Se trata de los jóvenes que protestan contra su clase política, la crisis económica y el alto desempleo. Desde la medianoche de ayer infrinjieron la norma de la Junta Electoral Central española, que impide realizar concentraciones entre las 0 del sábado y las 21 del domingo.

Los manifestantes siguen llegando a la Puerta del Sol, y ya se calcula que suman unos 25.000, los cuáles esperarán hasta la apertura de los comicios españoles.

El gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, había aclarado que no habría desalojo por la fuerza , pero sí advertencias. La Policía había informado a los asistentes a las concentraciones que no contaban con autorización administrativa, pero que no las disolvería.

Los manifestantes, que se encuentran movilizados hace ocho días en reclamo de mejoras laborales y cambios en la forma de hacer política, se taparon la boca con cintas o con la mano y se unieron en lo que denominaron un "grito mudo al cielo". A pesar de que el vicepresidente primero y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, había advertido sobre la prohibición de realizar actos que pudieran influir sobre el voto de los ciudadanos de cara a las elecciones municipales del domingo, los manifestantes se mantienen reunidos. "Ahora somos ilegales", coreaban algunos de los "jóvenes indignados".

"Está siendo fantástico, estamos escribiendo Historia", dijo ayer una de las portavoces del movimiento "Democracia Ya". "El tiempo dirá qué sale de todo esto pero, desde luego, hemos despertado de una vez", decía un hombre de mediana edad bajo el sol que lucía en la plaza más emblemática de Madrid.

Más tarde, se reunieron en asamblea, previa llamada a sus seguidores a través de las redes sociales como Twitter y Facebook. La reunión fue la más nutrida de las cuatro que se realizaron hasta el momento. Los organizadores avanzaron en la confección de un manifiesto de 24 puntos, que propone reformas en el sistema electoral español, como la abolición de toda financiación privada dentro de los partidos políticos, la consideración del voto en blanco como computable o la inhabilitación de todo candidato que se encuentre imputado judicialmente.

Un punto más crítico y con mayores disidencias entre los presentes fue el que sugería la abolición de la monarquía, que debería someterse a referéndum. A pesar de que no obtuvo el consenso de la mayoría, este polémico artículo fue postergado para una próxima sesión.

En directo, lo que ocurre en la Puerta del Sol

Repercusiones en el gobierno Rodríguez Zapatero se pronunció el viernes sobre los "indignados" por primera vez desde que irrumpieron en la escena pública. "Tenemos que escuchar y ser sensibles, porque hay razones para que expresen ese descontento y esa crítica", dijo el mandatario.

A pesar de que en sus declaraciones defendió el voto como herramienta ciudadana para la continuidad o el cambio de políticas, el jefe de la Moncloa destacó el mensaje que buscan dar los manifestantes a los políticos. "A partir de ahí tenemos que fortalecer, mejorar, todo lo que es el cauce de los países que han conseguido mayores cotas de libertad, que son los democráticos, con democracia representativa y con partidos", señaló.

Por su parte, el líder del opositor Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, volvió a tomar distancia de la protesta y reivindicó las "reglas de juego" del actual sistema. "En democracia, a los gobiernos que no están a la altura se les quita con lo más importante que tiene una persona, su voto valiente, libre y decidido", dijo el líder de la principal fuerza de oposición.

Mucho más crítico del movimiento de "indignados" fue el actual alcalde de Madrid y candidato a la reelección en ese cargo, Alberto Ruiz-Gallardón, que buscó salvar al PP de los ataques contra el "sistema político" impulsados por los manifestantes. "La crítica a la situación generada por la acción del gobierno no debe trasladarse al sistema democrático", dijo el funcionario, que cargó las tintas contra el gobierno de Rodríguez Zapatero. "No ha fracasado el sistema, ha fracasado el gobierno", afirmó.

Extensión. Las concentraciones en apoyo del movimiento se extendieron, por tercer día consecutivo, fuera de las fronteras españolas, con movilizaciones en Praga, Budapest o Rabat. Incluso llegaron a Marruecos, Colombia y Estados Unidos .

Tras las movilizaciones celebradas el viernes, se extendieron en algunas ciudades de Europa occidental, como París, Berlín o Lisboa, y Centroeuropa. En EE.UU., más precisamente en Nueva York, el lugar elegido por los convocantes es el Washington Square Park, y en Washington, la popular plaza Dupont Circle

Además de llenar varias plazas públicas, tuvieron su impacto Internet , la herramienta predilecta para organizar las manifestaciones.

En Budapest, decenas de jóvenes "indignados" se reunieron ante la embajada de España para apoyar la protesta con carteles en los que se podían leer frases como: "Estamos hartos" o "No aguantamos más". "El sistema no funciona. Tenemos que cambiarlo por otro mejor que nos represente a todos", explicó a Efe uno de los participantes, que no quiso revelar su nombre.

Situaciones similares se vivieron en Praga, Varsovia y Viena, todas concentraciones convocadas a través de las redes sociales en apoyo al Movimiento 15-M. "No es una concentración contra el Gobierno de España, no es contra un partido en concreto, sino contra el mal uso que los políticos están haciendo de la democracia", aseguró a Radio Praga Daniel Vázquez Touriño, uno de los organizadores de las manifestaciones en la República Checa.

En Varsovia, medio centenar de jóvenes se juntaron ante la embajada española, para reclamar "una democracia real, de verdad, participativa", como explicó Jordi, un gerundense estudiante de Física. Los manifestantes corearon consignas como "Queremos un pisito como el del principito" o "Lo llaman democracia y no lo es", y mostraron pancartas con lemas similares a los que se pueden ver en las ciudades españolas.

Además de haber protestas en el Continente Viejo, las mismas se extendieron a Israel y Marruecos.

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