Claves para entender el caso

Los ejes del escándalo Schoklender
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8 de junio de 2011  • 09:55

Los protagonistas:

  • Sergio Schoklender: trabajó en la Fundación Madres de Plaza de Mayo desde que empezaron sus salidas transitorias de la cárcel en 1995. Escaló en la estructura hasta convertirse en apoderado de la entidad y mano derecha de Bonafini Se desvinculó el 8 de mayo último.
  • Pablo Schoklender: de perfil más bajo que su hermano mayor, se sumó a los equipos de Bonafini en 2001. Quienes conocen el funcionamiento interno de la Fundación sostienen que administraba la "caja" de la entidad. Apenas estalló el escándalo, reemplazó a su hermano, pero finalmente Bonafini decidió echarlo. Se lo investiga por un presunto giro de fondos a la empresa Antártica Argentina SA en 2009. Para la Justicia, la firma podría haber actuado como pantalla para desviar los recursos que Madres recibía del Estado.
  • Alejandro Gotkin: es socio de Schoklender. Es presidente de Meldorek S.A., la constructora de las viviendas que construyen las Madres y de la que el ex apoderado de Madres es dueño en un 90 por ciento. También preside Antártica Argentina, la empresa desde la que Schoklender compró 12 localidades en José C. Paz y una de las firmas a la que se desviaron fondos públicos.
  • Gustavo Serventich: es el piloto de Schoklender. Es dueño del 10 por ciento restante de Meldorek S.A. Fue quien en 2010 conecto al ex apoderado con quien era dueño de la firma en ese momento, un financista que creó la sociedad para albergar sus bienes, entre ellos dos aviones.
  • Las claves

    El estallido: ocurrió el 8 de mayo, cuando Sergio Schoklender dejó el puesto de apoderado de las Madres de Plaza de Mayo. Según él, renunció porque la función era incompatible con sus proyectos personales. Otras fuentes indican que Bonafini lo echó al descubrirse un enorme agujero en las finanzas de la entidad ligado al manejo de fondos públicos para construir viviendas a través de la Fundación Sueños Compartidos. La pelea con Schoklender y su salida de Madres trascendieron el 25 de mayo.

    La constructora de Schoklender: LA NACION reveló que Schoklender es dueño del 90% de Meldorek S.A., la constructora de las viviendas de las Madres. En un primer moemto, Schoklender había dicho ser sólo empleado de la firma. La empresa fue creada en 2003 y en 2009 se capitalizó. Realiza las construcciones de las Madres y los paneles de telgopor que se usan para levantar las casas.

    Las irregularidades: la justicia investiga a Schoklender por presunto desvío de fondos públicos entregados a la Fundación Sueños Compartidos, creada por las Madres de Plaza de Mayo, para la construcción de viviendas sociales.

    La pantalla: dos bancos emitieron una alerta por considerar sospechosos los movimientos en cuentas de empresas ligadas a la Fundación Madres de Plaza de Mayo. En esa denuncia se indica que unos cheques cobrados al Estado por las Madres por el plan de viviendas eran endosados a nombre de la empresa Antártica Argentina, ligada a Schoklender (declaran el mismo domicilio). El dinero era luego retirado por ventanilla en un banco de Villa Crespo y desde ese momento el rastro se pierde.

    Las causas: son dos. La principal está en manos de Norberto Oyarbide. Se inició por la denuncia de los bancos y se completó con la presentación de la Unidad de Información Financiera (UIF) que la tuvo cajoneada durante casi un año. El juez allanó propiedades y oficinas de Schoklender, secuestró documentación y le prohibió salir del país. La segunda, que tramita en el juzgado de Marcelo Martínez de Giorgi, se abrió a partir de la denuncia de un particular. Apunta a la responsabilidad de los funcionarios que debían controlar las obras que hace Madres. Hay otras causas contra Schoklender que no registraron avances sustanciales.

    Los delitos: Oyarbide investiga a Sergio y Pablo Schoklender, y a otros siete imputados, por tres delitos: fraude al Estado, lavado de dinero y asociación ilícita. A los funcionarios públicos que debían controlar las obras, Martínez de Giorgi los investiga por supuesta violación de los deberes de funcionario público, malversación de caudales, defraudación a la administración y abuso de autoridad.

    Los imputados: la lista incluye, además de los hermanos Schoklender, al piloto de Sergio, Serventich; a Gotkin y su mujer, Marcela Zlotogorski; a Daniel Laurenti, Leonardo Hubscher y Marcelo Lewkowicz (todos ligados a las empresas de Schoklender) y a Alberto Marcelo García, que ofició de apoderado de la Fundación para operar una cuenta bancaria.

    Sin números: no hay información oficial precisa sobre los fondos que el Gobierno gira a las Madres. Sólo para los planes de viviendas hay cálculos extraoficiales que estiman que el monto total transferido varía entre los 150 y los 300 millones de dólares desde 2006. Schoklender negó que las Madres hayan recibido US$ 300 millones. Pero no dio precisiones de cuánto recibió. También la Fundación de Bonafini tiene una universidad nacional, una radio y una imprenta.

    Las obras: a través de Meldorek S.A., Madres de Plaza de Mayo construye viviendas en la ciudad y en la provincia de Buenos Aires, Misiones, Chaco y Santiago del Estero. El apoyo del Estado convirtió a la Fundación de Bonafini en la segunda empresa constructora de la Argentina, de acuerdo con la cantidad de empleados que contrata. Está apenas por debajo de Techint y muy por encima de Skanska, según los datos que declararon las principales empresas del país. La Uocra denunció que la Fundación tiene trabajadores en negro.

    Los fondos: el dinero destinado a los planes de vivienda sale del Ministerio de Planificación Federal, a cargo de Julio De Vido. Los fondos son aportados por la Subsecretaría de Vivienda, a cargo de Luis Bontempo, o de la Subsecretaría de Obras Públicas, a cargo de Abel Fatala. El dinero es enviado a los distritos, ya sea municipios o provincias, que contratan a la Fundación de las Madres de Plaza de Mayo para realizar las obras, en general mediante un convenio, sin licitación previa. En pleno escándalo, el gobierno porteño le pagó a Madres dos cheques por $ 9.960.000.

    El patrimonio de Schoklender: hasta el momento se sabe que tiene dos aviones y un yate, que puso a nombre de Meldorek; una casa en Pilar y 12 lotes en José C. Paz; los inmuebles allanados de Alvarez Thomas y Guevara, y un entramado de empresas en las que no está claro cuál es su real participación.

    El giro del Gobierno: la Casa Rosada primero guardó silencio y después buscó desligar a Bonafini del escándalo. Amado Boudou y Juan Manuel Abal Medina se mostraron públicamente con ella y desvincularon a las Madres de las maniobras. Por último, el Gobierno le soltó la mano a Schoklender. Abogó por el avance de la causa judicial y repitió hasta el cansancio que si es culpable "tiene que ser castigado".

    La reacción de Bonafini: en su primera aparición pública en la tradicional ronda de los jueves de las Madres, dijo que las denuncias eran "pelotudeces". Tres días más tarde echó a Pablo Schoklender y acusó a Sergio de haber querido convertir la Fundación en una empresa.

    EL ESCÁNDALO EN FRASES

    "La Presidenta no tiene por qué preocuparse por el tema; en todo caso, tiene que preocuparse quien, eventualmente, cometió un error" Aníbal Fernández, 28 de mayo

    "Yo era un apoderado más de la fundación; soy el gestor claramente, pero la dirección y la presidencia del Consejo de Administración es de Hebe. No soy dueño de Meldorek. Trabajo para ellos, les facturo, cobro honorarios por eso" Sergio Schoklender, 29 de mayo

    "Podría comprarme una Ferrari y un avión. Nunca me enriquecí con el dinero de las Madres. Lo puedo probar. Está todo declarado" Sergio Schoklender, 30 de mayo

    "Poder estar acá me parece simbólico en este momento, cuando se hablan tantas pavadas" A mado Boudou, 31 de mayo durante un acto con Hebe de Bonafini

    "Muchos vinieron hoy a esta plaza vorazmente para ver qué carajo va a decir la Hebe, pero se van a tener que morder la cola porque lo que la Hebe va a decir es que queremos que este país sea como lo deseaban nuestros hijos. Nuestros hijos dieron la vida por un país mejor y hay demasiada sangre como para perder el tiempo en pelotudeces" Hebe de Bonafini, 2 de junio

    "Si cometieron delito, tendrán que pagar. Acabo de separar a Pablo y otras 16 personas, por las dudas, para que quede todo prolijo" Hebe de Bonafini, 5 de junio

    "Los Schoklender son estafadores y traidores. Pero una cosa son ellos y otras son las Madres, que pusimos el cuerpo 34 años para reivindicar a nuestros hijos" Hebe de Bonafini, 7 de junio

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