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Mary Tapia

Adiós a una talentosa diseñadora, apasionada por sus raíces
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16 de junio de 2011  

Un impecable tapadito de barracán con flores coloradas bordadas en el cuello... Y ella, orgullosísima, mostrando cada costura, cada detalle. Fue hace tiempo, en la Feria del Sol, que se hacía en el Palais de Glace. Mary Tapia exponía su talento y se lucía con percheros llenos de diseños únicos, con cortes soñados. Era cálida, atenta y tenía buen carácter. Fue maestra de maestras.

Trabajó el barracán como ninguna. En los años 60 empezó a divertirse con ese textil -creado por los collas-, que había conocido en Tucumán, su tierra natal, en los carnavales de su infancia. Y le dio todas las formas que quiso: camperas, polleras, chalecos, tailleurs y accesorios, siempre con algún toque personal, una y otra vez actuales.

Única, irrepetible

Fue actriz de teatro. Pero la mejor obra, sin duda, fue en la pasarela, con su estilo "déco". Su desfile inaugural se realizó en 1967, en el Instituto di Tella, y se llamó Pachamama prêt-à-porter. A una campera de barracán le bordó un sol azteca en la espalda. Brillante. Romero Brest dijo en ese momento: "Los vestidos de Mary son como cuadros". Un éxito total, hasta tal punto que le pidieron uno de sus diseños para guardar en el Museo del Traje.

"El barracán fue su columna vertebral. Lo que proponía era siempre fuera de lo común. Y llegó a Europa (fue invitada a desfilar a París por el Fondo Nacional de las Artes. En primera fila se sentó Atahualpa Yupanqui), donde muchas mujeres se encantaron con su ropa y se convirtieron en clientas", recuerda Annie Ochoa, productora de moda.

"Es que yo estaba empeñada en crear una moda nacional. Hacer moda para llevar cultura encima del cuerpo", contó en una entrevista. Y en otra dijo: "No dibujo, no planeo ni diseño. Simplemente pongo todo en el piso y voy armando los diseños. Después voy agregando lo demás: tapices guatemaltecos o peruanos, cintas, trencillas, flores..." No se guiaba por tendencias ni por moda. "Siempre hago como si la moda no existiera. Escucho una música interior a la que siempre le soy fiel."

En 2002 recibió el Konex de Platino (Diseños de Indumentaria). "La moda fue para mí una manifestación ideológica. Acá hay una gran desvalorización de lo nuestro y una excesiva valoración de lo extranjero", sentenció. Murió el viernes, a los 75 años.

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