Suscriptor digital

La teoría del gobierno para entender lo inexplicable

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, habló desde Misiones y responsabilizó a “un grupo de delincuentes” por los incidentes ocurridos en el estadio Monumental
(0)
27 de junio de 2011  

El Gobierno rompió a última hora de ayer el silencio sobre los incidentes en el estadio Monumental. Lo hizo el ministro del Interior, Florencio Randazzo, desde Misiones. "Los hechos de violencia cometidos por un grupo de barrabravas, que más que barrabravas son delincuentes, realmente empañan un evento deportivo como es el fútbol argentino", denunció el funcionario.

La presidenta Cristina Kirchner se había involucrado personalmente en la seguridad del encuentro. No sólo habilitó que se jugara el partido en el Monumental con público, una medida que despertó polémica, sino que anteayer, nada menos que en el acto en el que presentó a Amado Boudou como su compañero de fórmula, y en medio de la expectativa generalizada en todo el país, dijo en su discurso que esperaba que River no descendiera.

La Presidenta se mantuvo ayer comunicada con Nilda Garré. Si bien la ministra de Seguridad había promovido la idea de que el partido se jugara sin hinchadas, se impuso la orden de la jefa del Estado ante la conmoción que significaba en el Gobierno el posible descenso de River en los días previos al encuentro.

La medida de jugar con gente este partido iba en contra de lo que había hecho hasta el momento Garré y Juan Carlos Blanco, el responsable de la Unidad de Coordinación de Seguridad y Prevención de la Violencia en Espectáculos Futbolísticos. Anteriormente, por incidentes similares, se les había prohibido a Huracán y a Vélez jugar con público y ambos clubes debieron jugar partidos correspondientes al torneo Clausura a puertas cerradas. Y ésa era la tendencia que se quería aplicar para todo el fútbol ante incidentes.

A pesar del silencio público, en el Gobierno anticipaban que un revés tan contundente de River era contraproducente en medio del clima electoral. Nadie en la Casa Rosada, ni los de Boca, quería que descendiera y tener una buena porción del país ofuscada en el momento en el que la Presidenta se lanzaba a la reelección. Pero pasó.

El malestar que anoche transmitían algunas fuentes oficiales no era sólo por los ánimos de los hinchas. Con la campaña política lanzada, la Casa Rosada había comenzado a ensayar un giro respecto de la contención de las protestas sociales que hasta ahora y después de ocho años en el poder se insinuaba novedoso.

"Los hechos de violencia tras el partido impactan muy mal en el Gobierno, porque el orden público es uno de los tres ejes de la seguridad ciudadana", reconoció ante LA NACION un ministro del gabinete nacional. En un giro político, Cristina Kirchner envió el jueves pasado a la Policía Federal a que desalojara la protesta de los docentes de Santa Cruz que reclamaban ante el Ministerio de Trabajo que el gobierno nacional intercediera en la disputa. Toda una novedad.

El candidato del oficialismo para la ciudad, Daniel Filmus, también se había sumado al coro que salía del Gobierno con un discurso de condena a las protestas y justificó el desalojo de los docentes, que pretendían acampar en Alem al 600.

Mantener la calle en orden es una de las máximas preocupaciones del Gobierno en el año electoral. Anoche, cuando los heridos se multiplicaban, la Presidenta ordenó silencio a su tropa y mandó a Garré a visitar a los policías heridos.

La ministra dejó varios mensajes en la red social Twitter y hasta publicó una foto suya recorriendo el hospital Churruca, donde estaban internados algunos agentes. "Hubo 35 policías heridos, cuatro graves, pero afortunadamente ninguno con riesgo de vida y definitivamente no hubo muertes que lamentar", escribió la titular de la cartera de Seguridad. Pero no dio apreciaciones políticas sobre el operativo que, finalmente, terminó en graves incidentes.

Los mensajes de Garré en Twitter fueron casi en simultáneo con tres que dejó Cristina Kirchner. Nada de River, nada de los heridos ni de los destrozos. Todos fueron para contar que ayer había elegido a Boudou para su fórmula.

ADEMÁS

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?