Filmus: "Defiendo la educación pública aunque no la necesite"

Daniel Filmus
Daniel Filmus Fuente: lanacion.com - Crédito: Guadalupe Aizaga
El candidato K en la ciudad habló con lanacion.com pocos días antes de la revancha con Macri: su patrimonio, sus ingresos y por qué su hija va a un colegio privado
Lucrecia Bullrich
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24 de abril de 2018  • 17:03

La fachada del bar San Bernardo pasa casi inadvertida entre los frentes anchos y los carteles apilados de la avenida Corrientes en pleno barrio de Villa Crespo. Adentro, se mezclan el aire porteño, el olor a café en camino, Gardel, la barra larguísima y las mesas de pool. La puerta está cerrada, pero el frío entra intacto.

Daniel Filmus habla pausado. Nada lo apura ni lo sobresalta. Por momentos, hasta cuesta escucharlo. La entonación casi no cambia, salvo cuando habla de San Lorenzo. El candidato kirchnerista a jefe de gobierno porteño habló con lanacion.com de su vida y su pasado más allá de la política: su infancia, su familia (nuclear y la que construyó después), sus trabajos, su religión y sus obsesiones. También explicó por qué manda a su hija a un colegio privado y hasta se animó a aconsejar a los hinchas de River ante el descenso. Todo, pocos días antes de la revancha con Mauricio Macri por el gobierno de la ciudad.

-¿Dónde pasó su infancia?

-Nací en Espinosa y Donato Alvarez, en Paternal. Después nos mudamos con mi abuela a San Blas y Agustín García y finalmente compramos un departamento en San Martín y Donato Alvarez, donde viví hasta los 20.

-¿Con quién vivía?

-Con mis viejos, hasta que se separaron, y nos quedamos con mi madre. Tengo dos hermanos y uno más del segundo matrimonio de mi viejo.

-¿Tiene algún recuerdo de su barrio?

-La imagen del tranvía, el tarro de leche que se dejaba en la puerta y jugar todo el tiempo en la calle. Al fútbol, por supuesto. La calle era nuestra.

-¿A qué se dedicaba su madre?

-Era profesora de inglés, una especie de institución en el barrio. Era 'la' profesora particular de inglés. Mi casa era un desfile constante de alumnos.

-¿Y su padre?

-Tenía una marroquinería en Rojas y Rivadavia, en Caballito. Yo lo ayudaba. Después abrió una fiambrería, donde yo también vendía.

-¿Por qué empezó la primaria a los cuatro años y medio?

-Porque nací en junio [el 3 de junio de 1955] y a mi madre le pareció que era lo mejor para que no perdiera un año. La facultad la terminé a los 20.

-¿Y cómo fue ese primer grado?

-Muy difícil. A esa edad la diferencia se siente mucho. Entré sabiendo leer y escribir, pero no era fácil convivir con todos chicos más grandes. Para colmo, como éramos pocos varones, me tocaba bailar en todas las fiestas, con las chicas de primero, pero también con las de sexto.

-¿Desarrolló alguna estrategia para sobrevivir a esas dificultades?

-Tenía una actitud de persona más grande. Era casi imposible que me dieran la edad que tenía. Siempre estuve rodeado de gente más grande.

-¿Qué se acuerda de su primera novia?

-La primera en serio es de cuando entré a la universidad con 16 años. Se llamaba Mirta.

-¿De qué trabajó en sus años de estudiante?

-Mi primer trabajo fue vender biromes por la calle. Ya en la facultad era empalmador telefónico. En esa época, Entel dejaba las líneas afuera de los edificios y había empresas encargadas de instalarlas en los departamentos. Yo hacía ese trabajo.

-¿Alguna vez le faltó plata para llegar a fin de mes?

-Muchísimas veces. Me fui de mi casa entre los 18 y los 20 años y desde entonces me mantuve solo. Primero trabajé con mi viejo en su retacería de telas y, una vez recibido de sociólogo, me dediqué a la docencia en la escuela secundaria. Fueron varios años de vivir con lo justo.

-Tres cosas que ame de la ciudad.

-Me gusta esto: estar en los bares, soy un tipo de los bares. Tuve años de Tortoni, después La Giralda, La Opera, La Academia, El Café de los Angelitos. Cada momento de mi vida está marcada por un bar distinto.

-¿Qué más?

-Me encanta Corrientes, meterse horas en las librerías, perderse. Es impagable. También me gusta muchísimo Boedo, que, más allá de San Lorenzo, es muy tanguero y debería ser un gran circuito turístico.

-Tres cosas que odie de la ciudad.

-Me molesta muchísimo el desorden del tránsito, me duele mucho el tema de los chicos en situación de calle y el problema de la basura me parece grave.

-¿Cree en Dios?

-Sí

-¿Practica alguna religión?

-No practico cotidianamente los rituales, pero soy judío y mi mujer también. Buena parte de mis actitudes y concepciones tienen que ver con pertenecer a esa comunidad.

-¿Está casado?

-No. Vivo con mi mujer, pero soy soltero, nunca me casé. Tampoco con mi primera mujer.

-¿Cuántos hijos tiene?

-Una hija de cada matrimonio: Malena, de 19, y Maite de 9. Lo mejor que sé hacer son hijas. Mi mujer, Marisa, tiene dos hijas más.

-¿Alguna vez le fueron infiel?

-No que yo sepa.

-¿Usted lo fue?

-No, tampoco. Siempre hablando de las parejas importantes, ¿no?

-¿Qué cosas lo ponen de malhumor?

-Que pierda San Lorenzo me pone de muy mal humor, perder tiempo en las colas. Algunas veces también la estupidez humana me pone de malhumor.

-¿Qué cosas lo hacen reír?

-Woody Allen. Y mi hijita. Más que el gag desopilante, me divierte la ironía.

-¿Cuándo y por qué entendió que quería dedicarse a la política?

-Milito desde cuarto año de la secundaria y elegí la carrera de sociólogo para cambiar el mundo, no para trabajar de sociólogo. Milité en organismos de derechos humanos y luego en el peronismo a partir de la docencia en los sindicatos. Además, mi padre militó en la izquierda siempre.

-¿Cómo se compone hoy su patrimonio?

-Tengo la casa en la que vivo, mi departamento de soltero acá a la vuelta, sobre la calle Gurruchaga, en el que vive mi hija. Cuando dejé el Ministerio [de Educación] compré en cuotas desde el pozo un departamento de un ambiente para usarlo de oficina, pero como pasé al Senado, lo alquilo. Además estoy pagando, también de pozo, un departamento adicional. Tengo un Renault Scénic de 2006. Y me agarró el corralito, así que me van devolviendo en bonos.

-¿Cuánta plata le quedó en el corralito?

-Unos 80.000 dólares.

-¿Cuáles son sus ingresos?

-El alquiler de los dos departamentos, el sueldo del Senado y el sueldo como profesor de la UBA. [N. de la R.: según su última declaración jurada, suman $ 15.254 mensuales].

-¿Por qué eligió un colegio privado para su hija?

-Porque fue una decisión familiar. Yo tengo otra concepción, pero bueno, uno vive en familia y las decisiones se acuerdan.

-¿No es esto incoherente respecto de su discurso de defensa de la educación pública?

-No, para nada. Yo defiendo la educación pública como defiendo el hospital público, aunque no voy al hospital público, igual que defiendo la vivienda pública y no necesito una vivienda pública. Probablemente si la elección la hubiese resuelto yo solo, hubiera elegido otra escuela. Pero soy capaz de ceder en algunas de mis concepciones cuando el amor y el afecto están de por medio.

-Como hincha de San Lorenzo, ¿qué les recomendaría a los hinchas de River ante el descenso?

-Como cuervo, los comprendo. Pienso en un lugar común: crisis es oportunidad. En su momento San Lorenzo aprovechó esa oportunidad. No sólo habíamos perdido la categoría, sino también la cancha. No pude ir al partido en el que descendimos porque estaba en Córdoba, pero lloré toda la noche, creí que se terminaba el mundo. Fui a la procesión del primer partido en la B, desde avenida La Plata hasta la cancha de Ferro. Estando ahí me sentí tan parte de una epopeya. Es un año que hay que pasar. Y van a pasarlo.

-¿El nuevo superclásico podría ser Boca-San Lorenzo?

-El clásico ya es Boca-San Lorenzo. El superclásico de la B podría ser River-Huracán. Podemos prestarnos rivales mutuamente.

"Estamos creciendo muchísimo"

Daniel Filmus celebró esta mañana los resultados de la última encuesta de Poliarquía, que le da 30,2 puntos, siete por encima de la última y recortando la distancia con Macri. "Percibo en las encuestas, pero más que nada caminando en la calle, que la gente se ha volcado en una polarización muy grande y que nuestra intención de voto está creciendo muchísimo", afirmó en declaraciones a radio 10.

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