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Llega a la Argentina la guerra del café en cápsulas

Philips se asoció con Cabrales para competir contra Nestlé
Alfredo Sainz
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13 de julio de 2011  

Con un poco de retraso, la guerra del café en monodosis o cápsulas llegó a la Argentina. La pionera en incursionar en este negocio fue Nespresso, que puso un pie en el mercado doméstico hace cinco años, aunque a nivel internacional la marca trabaja este segmento desde hace más de 25 años. Su principal rival en el mundo es Senseo, de Philips, que ahora acaba de ser lanzada en el país asociada con la empresa de café Cabrales.

El negocio de las cápsulas individuales continúa siendo relativamente chico a nivel país y hoy su participación no supera el 5 por ciento de todo el café que se vende en la Argentina. Sin embargo, en el sector apuestan a que se convierta en la puerta de entrada para el ingreso de nuevos consumidores, más jóvenes y sofisticados, al negocio.

"A lo que apostamos es a que el consumo de café se ponga de moda entre la juventud", reveló Ignacio Navia, director comercial de la firma Cabrales, que ayer presentó la nueva línea de cafeteras Senseo.

La marca pertenece a Philips que, para su desarrollo en los principales mercados del mundo, se asoció con la empresa de alimentos Sara Lee. Como esta última empresa no tiene presencia local, en la Argentina Philips decidió buscar otro socio y finalmente asociarse con Cabrales, que lidera el negocio de la importación de café en el país.

Para este proyecto, Cabrales concretó una inversión de US$ 1 millón en su planta de Mar del Plata y su proyección para 2012 es alcanzar una facturación de US$ 2 millones sólo con la venta de las bolsitas de café individuales.

Senseo nació hace diez años y es la marca líder a nivel internacional en sistemas de monodosis, con más de 28 millones de máquinas vendidas en el mundo. Su objetivo para el mercado local es alcanzar una participación del 30 por ciento.

De acuerdo con las estimaciones de las distintas empresas, el parque local de máquinas de café con cápsula hoy suma más de 100.000 unidades y está claramente dominado por el grupo Nestlé, que no sólo participa con su marca Nespresso, sino que también hace un año lanzó una segunda línea, con el nombre Dolce Gusto, para competir en el segmento más masivo.

Posicionamiento

La intención de Philips y de Cabrales es competir en forma directa con Nestlé Dolce Gusto, no sólo en materia de precio de la máquina (la Senseo saldrá a la venta en 699 pesos contra los más de 800 pesos de Dolce Gusto), sino también por el costo al público de las cápsulas (en un promedio de 2 pesos por monodosis). Un escalón más arriba en precio se ubica la Nespresso, con valores que parten de los 1700 pesos y que, según el modelo, llegan a 3850 pesos.

"A lo que apuntamos es a posicionar el café como un producto premium, cercano al vino y con propuestas más gourmet, como las catas", explicó Luisa Weber, responsable del Negocio de Nespresso en Nestlé Argentina.

En Cabrales, por su parte, apuestan a una masificación de la propuesta. "Queremos que la Senseo se convierta en la máquina de café para todos los días y confiamos en que de la mano de nuestra oferta el mercado de cápsulas se pueda triplicar en un plazo de cinco años", explicó Navia.

EL CRECIMIENTO

100.000

Máquinas

Es el parque estimado de equipos de café en cápsulas que hoy existe en la Argentina.

CLAVES DEL NEGOCIO

  • Sofisticación La oferta de máquinas de café en cápsula o monodosis existe desde hace más de veinte años en el exterior, pero en la Argentina se trata de propuestas relativamente nuevas, que apuestan a una sofisticación del consumo.
  • Juventud Los distintos jugadores de este mercado apuntan a ampliar su base de consumidores, captando más clientes juveniles, en un caso parecido a lo que sucedió con el vino.
  • Consumo cotidiano Con el lanzamiento de Senseo, Philips y Cabrales también apuntan a que este tipo de consumo se convierta en algo cotidiano y su objetivo para un plazo de cinco años es que el parque local de máquinas se triplique.
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