Un abogado de carácter fuerte

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22 de mayo de 1999  

José Alberto Andrés Uriburu es abogado egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad del Salvador. Tiene 59 años, está casado y tiene cinco hijos.

De aspecto prolijo y estatura media, se autodefine como un adicto al trabajo y una persona de "no" fácil. Tales, las características destacadas por su estrecho equipo de colaboradores. Habla rápido y con un tono de voz que se inclina al agudo. Cuando ingresó en el ministerio, lo primero que trascendió fue su mal carácter y el trato exigente que dispensaba a sus allegados.

Su primer contacto con Antonio Erman González ocurrió en 1978. "Yo tenía unos clientes a los que representaba, que tenían empresas en La Rioja. En esas firmas, Erman se desempeñaba como contador", contó Uriburu.

"Más tarde, seguimos trabajando juntos. Cuando González fue ministro de Economía y presidente del Banco Central, me llamó para que fuera como síndico, puesto en el que me desempeñé hasta 1990", agregó.

Cuando González fue llamado para liderar la cartera laboral, el hasta ayer ministro de Trabajo era embajador argentino en Italia. Por eso delegó en su segundo y mano derecha, José Uriburu, el desarrollo de su primer mes de gestión.

Uriburu tuvo un papel clave en la negociación con el FMI de la reforma laboral propuesta por González. En más de una oportunidad ofició como enviado y tuvo como tarea convencer a los técnicos del Fondo de que ésa era "la mejor propuesta posible", tal como le gustaba decir a González. En el año y medio que lleva en el Ministerio de Trabajo, Uriburu cosechó buenas relaciones tanto con el sindicalismo como con la cúpula empresarial.

También participa del consejo directivo del Centro de Estudios Socioeconómicos y Políticos para América latina (Cespal), la fundación creada por su amigo González. "Desde hace un año que la fundación prácticamente no tiene actividad", dijo Uriburu a La Nación , en defensa de las acusaciones de que la Cespal contrata empleados en negro y de que despidió a una empleada embarazada. "Nunca comprobó que estaba embarazada, sólo necesitaba llevar un certificado médico que nunca presentó. Esa persona nos presionó para conseguir más dinero", agregó.

En la actividad privada ocupa cargos directivos en varias empresas, Pelikán, la papelera Angel Estrada, Hoteles Argentinos SA, que maneja la explotación del Libertador Hotel Buenos Aires, son algunas de ellas. Pero su niña mimada es Lockwood SA, en donde ocupa la presidencia del directorio. Lockwood es una empresa de tratamiento de aguas y efluentes industriales que el año último ganó una importante obra en el norte de Brasil.

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