Maquivial, una empresa víctima de los negocios con el Estado

La constructora que donó el asfalto para la construcción de la pista de Anillaco entró en convocatoria de acreedores; Vialidad sería su principal deudora
(0)
29 de mayo de 1999  

La tozudez española de Antonio Gómez, dueño de la empresa constructora Maquivial, no pudo contra el aparato del Estado a la hora de hacer negocios. Su firma, una de las cuestionadas por su supuesta donación de asfalto para la famosa pista de aterrizaje de Anillaco -pueblo natal del presidente Menem-, entró en convocatoria de acreedores.

Su frase esperanzadora: "Ya verán cómo pagarme", parece no haberse cumplido. El pasivo de Maquivial declarado en el Juzgado Comercial Nº 2 del doctor Garibotto, donde se abrió el proceso judicial, asciende a $ 11.181.983,20. Su activo es de $ 14.366.677.

El nombre de Maquivial saltó a la palestra cuando se descubrió que fue una de las empresas que participó de la construcción de la pista para aterrizaje de aviones en Anillaco, en La Rioja.

En febrero de 1997, Gómez declaró en el programa radial "Contrapunto", de FM Horizonte, que "en ese aeropuerto Maquivial no puso más de 400.000 pesos. Lo único que se pagó es el asfalto y las máquinas".

El gobernador de La Rioja, Angel Maza, reconoció públicamente que la obra se realizó con "donaciones de empresas" y que el costo de la obra fue de $ 1.260.000.

Para sumar más leña al fuego, Carlos Edgardo Menem, sobrino del presidente de la Nación, en declaraciones a una radio riojana, afirmó que la pista de Anillaco -un pueblo de menos de 1000 habitantes- "es un regalo. Eso no es nada del otro mundo y es una cosa que está a la vista".

Gómez, en sus declaraciones radiales a FM Horizonte, tiró por tierra la donación. "El gobernador de La Rioja me pidió el favor y lo hice. Yo no digo que lo voy a donar. Estamos en la Argentina y si te piden un favor yo considero que verán la forma de pagármelo. Nunca pretendí ocultar nada".

En Miramar

La sospecha sobre este asunto tomó cuerpo con la construcción de otra pista, adjudicada antes de la de Anillaco, pero esta vez para el aeroclub de Miramar. Según denuncias realizadas por los diputados Federico Storani y Darío Alessandro, este nuevo aeropuerto tenía como exclusiva finalidad agilizar las llegadas de Menem hasta la residencia de Chapadmalal. De esta manera, el mandatario evitaba bajar en Camet y recorrer en auto o en helicóptero los 40 km hasta su centro de vacaciones.

La adjudicación de esta obra por parte de Maquivial, cuyo costo fue de $ 5,7 millones, según las denuncias de la oposición, no descartan que la pista de Anillaco se haya pagado con la de Miramar. El tope del pliego de la licitación fue de $ 5,6 millones y Maquivial ofreció $ 5.770.762,12.

Las fuentes de financiamiento habrían surgido de adelantos del Tesoro Nacional (ATN), así como fondos reservados de la presidencia y la provincia de Buenos Aires, siempre según investigaciones de los legisladores mencionados.

Cabe destacar además que Maquivial, por aquellos días, estaba en plena ejecución de tres obras en La Rioja. Según la oposición, ganó más obras, en este caso de bacheo, durante la gestión de Jorge Domínguez. También realizó otro trabajo en el Lago de Regatas del Parque Tres de Febrero donde, según estimaciones de la Organización Amigos del Lago, se duplicó el presupuesto.

Al respecto, Gómez -que no respondió a los llamados de La Nación - afirmó en declaraciones radiales que "son licitaciones ganadas limpiamente, con precios competitivos. Nunca tuvimos una manito de la municipalidad".

Maquivial tiene su sede en Munro, en el partido de Vicente López, en la zona norte del Gran Buenos Aires. En ese partido, la firma se hizo famosa por sus obras y por ser dueña de los pases de dos ex jugadores de Platense -Adrián Coria y Cristián Díaz- a cambio de la construcción de una las tribunas del club calamar. Además, Gómez es dueño de los restaurantes La Calesita, de la misma zona.

Cuenta con 400 obreros y varios empresarios de la construcción consultados tenían pocas referencias de Maquivial. Uno de ellos destacó que la principal causa de su caída en desgracia económica se debería a una deuda de alrededor de $ 200 millones que mantiene Vialidad Nacional con varios contratistas estatales, y la empresa en cuestión sería una de las más perjudicadas. Hacer negocios con el Estado también tiene sus costos.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios