Llegar a la mitad de la vida

El joven director estrenó Ulises no sabe contar, en una de las salas oficiales
Carlos Pacheco
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3 de septiembre de 2011  

Durante dos temporadas, el espectáculo Luisa se estrella contra su casa , de la compañía Vilma Diamante, ayudó a reforzar el camino creativo del autor y director Ariel Farace. Su producción anterior - Reptilis ballare, S/T , entre otras- ya lo había definido entre los nuevos creadores porteños, pero con Luisa? afirmó su labor, y lo hizo ligado al trabajo grupal.

Farace llega por primera vez a la escena oficial. El próximo domingo estrena en el Teatro Sarmiento Ulises no sabe contar , una nueva aventura que compartió artísticamente con Gabriela Ditisheim, Luciana Mastromauro, Andrés Rasdolsky, Guido Ronconi, Ignacio Sánchez Mestre, Matías Vértiz y Juan Manuel Wolcoff.

La novela Ulises, de James Joyce, aparece como el gran disparador de esta producción. "Más que meterme con el Ulises , él se metió conmigo", afirma el creador. La anécdota es interesante: un verano, decidió leerla y no sólo descubrió su gran complejidad, sino que esto lo llevó a varias reflexiones en el orden de la escritura, el cruce entre lo contemporáneo y lo clásico, el pasado y el presente de un ser humano.

"En realidad, al día de hoy, poco y nada queda de ese texto -explica el director-. Lo interesante es que lo que movilizó esta creación es la odisea de la lectura de esa novela difícil, imposible, que implica la lectura de otros libros para poder entender los sentidos que están puestos en juego; de lo contrario, uno se los pierde. Lo atractivo también era que estaba leyendo un libro escrito a comienzos del siglo XX, pero que partía de un poema épico que tiene como tres mil años ( La Odisea, de Homero). Me subyugó esa idea de que con aquellas palabras se construía una nueva historia. Y me quedé reflexionando sobre el poder y el límite de la palabra. Ella nos posibilita darnos cuenta de que estamos vivos, a través de ella contamos lo que nos pasa, lo que sentimos, hoy igual que hace tres mil años."

En escena, Farace y su compañía muestran como un hombre intenta contar su historia desde la mitad de su vida. "Hay una experiencia que él ya tiene; puede ubicar un pasado en el que se reconoce y un futuro condicionado o no; depende de lo que uno puede imaginar. Ahí aparece una especie de constitución de lo individual, una historia que permite decir: tengo algo por atrás y algo por venir."

-Hay algo de la identidad que está muy definido.

-Es relativo. Se dice que Ulises, en su vuelta a Itaca, al llegar recupera su identidad, pero en verdad ya no es quien creía ser. El estuvo veinte años en el mar, en tierras inhóspitas, peleando contra monstruos. Se torna curioso ese vínculo con cierta zona del pasado, de la infancia, de la niñez, de lo que uno mitifica de uno mismo y quien efectivamente es.

-¿Y esto cómo se traslada al espectáculo?

-En la obra, hay un personaje que se llama Ulises que intenta contar su historia y, a medida que avanza, ya veremos qué cosa sabe y qué no sabe contar. Algo similar a lo que está pasando en la sociedad a nivel político-social, en el intento de construir un discurso, una historia, al intentar reconocerse en un espacio histórico nuevo, la historia en la que el país o la ciudad de Buenos Aires parecen ubicarse; todo eso resuena a la hora de querer contar la historia. Bueno, a qué historia pertenecemos; somos parte de la historia del país, de la ciudad. Somos parte del teatro porteño, del off o del teatro oficial, ahora que trabajo en él. Toda esa cantidad de historias que uno vive asoman en este material.

PARA AGENDAR

Ulises no sabe contar : dirigida por Ariel Farace. Teatro: Sarmiento, Av. Sarmiento 2715. De jueves a domingo, a las 21. Entrada: $ 45.

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