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Un corazón tortuoso

"Por ese palpitar", unitario con: Andrea Pietra, Carlos Santamaría, Emilia Mazer y Antonio Birabent. Elenco: Valeria Bertucelli, Fabio Alberti, Lorenzo Quinteros y Ernesto Claudio. Idea original: Emilia Mazer. Autor: Pablo Solarz. Dirección: Pablo Fischerman. Una producción de La Palmera. Lunes, a las 23, por América. Nuestra opinión: regular.
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22 de abril de 2000  

"Por ese palpitar" peca de complicado. El unitario tiene cuatro líneas de acción: la primera, la puesta en escena de un talk-show llamado "Protagonistas reales"; la segunda, las dramatizaciones de las historias verídicas de las que se ocupa ese ciclo de ficción; la tercera, los fragmentos interpretados por las supuestas personas reales que han acercado su historia al programa, y la cuarta, la vida de los actores que trabajan en ellas.

Tal vez por un acto de soberbia intelectual o por falta de coherencia, los que concibieron el ciclo recrearon satíricamente el segmento de talk-show. Por eso tiene conductores insípidos a cargo de Valeria Bertucelli y Fabio Alberti (ella ya no trabaja en el programa y él estará sólo en cinco capítulos), y actores que participan en la emisión en vivo de "Protagonistas reales" para demostrar, por ejemplo, que no pueden hablar sin libreto (sobre todo Carla Cohen interpretada por Emilia Mazer). Por todo esto, además, la textura de imagen de este segmento es de baja calidad.

Tal planteo inicial resulta incoherente porque luego las dramatizaciones que realiza el grupo de actores para ese patético talk-show son muy superiores en calidad a su supuesto producto madre. Por otra parte, el despliegue de esas historias en términos temporales y de realización -con una calidad de imagen más cercana a la fílmica- demuestra que la intención es que sean el corazón de "Por ese palpitar". Allí los protagonistas son, además de la ya mencionada Emilia Mazer, Andrea Pietra como Belén Ortiz, Carlos Santamaría como Adrián Mayorga, y Antonio Birabent como Iván Maragal. La tercera línea, la que corresponde a la gente común que cuenta su historia personal para el talk-show, sólo se luce cuando aparece entrelazada con su contrapartida de ficción.

Por último, la cuarta línea de acción, la de la vida privada de los cuatro actores principales, está más ligada, por momentos, a una forma cercana a la estética del documental. En este segmento, el televidente entra en contacto con los problemas personales de cada uno de los actores. Estos relatos, ubicados de manera tangencial, van adquiriendo sentido a lo largo de las diferentes entregas. Así ya se perfila la violencia del marido de Belén (Andrea Pietra), interpretado por Lorenzo Quinteros; la futura aparición de una hija desconocida para Adrián (Carlos Santamaría) y los trastornos de personalidad de Carla (Emilia Mazer).

Lo que abunda, daña

¿Es necesaria la puesta en escena de un talk-show para contar una historia diferente cada capítulo? No. "Por ese palpitar" debería conformarse -y ya sería bastante- con ser un unitario que represente la ficción de un unitario que se basa en historias verídicas. Así aprovecharía lo mejor que ya tiene: la posibilidad de renovar sus temas, la inclusión del making off del segmento ficcional, el doble juego entre los protagonistas "reales" y los "ficcionales", y el agregado de poder incursionar en la vida de los cuatro protagonistas.

Además, si "Por ese palpitar" pudiera desprenderse del concepto de talk-show -que se sabe, clásicamente se ocupa de asuntos sórdidos-, también podría elegir mejor las historias que representa. De las tres entregas ya emitidas hubo dos dramas y una comedia. Y es definitivamente este último tono el que mejor le sienta al elenco que, con muy buenas actuaciones, demostró que puede revalorizar un género para nada aprovechado por la TV actual. Los espacios dramáticos bien pueden ser destinados en forma exclusiva a los vaivenes de la vida personal de los actores. De esta manera, el público podría divertirse con comedias de gran calidad, para después, agradecido, comprometerse con los pasajes dramáticos de las vidas de sus intérpretes.

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