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Trabajar sin horarios ni jefes ni mails

Algunas empresas se flexibilizan para retener a sus mejores valores
José Crettaz
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13 de septiembre de 2011  

Sin horario, sin oficina, sin mail y hasta sin jefes (o algo parecido). La forma de trabajar está cambiando aceleradamente y por varias razones. Las empresas buscan adaptarse a las nuevas generaciones, que ahora eligen dónde trabajar, a la vez que suman tecnología para mejorar su productividad y asimilan a la cultura interna nuevos valores, como la búsqueda de la diversidad y el respeto del medio ambiente.

Esta revolución organizacional en marcha empieza a verse en la Argentina de la mano de filiales de compañías globales como Google , Microsoft o Coca-Cola, y también de firmas nacionales, como Globant . Poco a poco, los espacios para reuniones fueron dando lugar a salas de bienestar, yoga, madres (e hijos), música y juegos, entre otras actividades. Las paredes opacas dan lugar a materiales transparentes y ya no hay posiciones fijas. En Microsoft, que ayer inauguró la reconfiguración de su sede local, la directora general, Sandra Yachelini, no tiene oficina propia. "Soy la primera en tener como oficina un espacio común y en compartir un ambiente de colaboración", contó la ejecutiva, N° 1 de la firma para la Argentina y Uruguay. Aunque eso sucede sólo cuando está en la empresa porque, según contó, "el 50% de la gente en Microsoft ya elige trabajar desde su hogar o fuera de la oficina", contó Yachelini.

"No se trata sólo de poner pelotas de colores, sino de que el espacio de trabajo sea reflejo de la cultura", sostuvo Victoria Campetella, de Google Argentina. El gigante de las búsquedas fue pionero en eso de llevar metegoles o PlayStation al trabajo. Tampoco es sólo cuestión de tener a mano un pelotero, como el que usó para la foto la presidenta Cristina Kirchner cuando inauguró hace días las nuevas oficinas de Globant. "Uno de los pilares de nuestra cultura es la autonomía, dar plena libertad para que la gente haga lo que quiera mientras cumpla los objetivos. Hay libertad de horarios, de vestirse como uno quiera y de poder elegir los proyectos en los que se trabaja", contó Guibert Englebienne, director de tecnología, cofundador e impulsor de las clases de guitarra.

Todas estas experiencias ponen énfasis en los espacios compartidos, especialmente en las áreas para comer. De hecho, Google tiene un equipo interno que se ocupa de asesorar a cada filial en el diseño de estas áreas. La ecuación es la siguiente: la ventaja competitiva de las empresas está en las mejores ideas y éstas sólo pueden ser producto del talento de las personas y fruto de sus conversaciones.

En Globant eso también puede requerir un viaje anual a la nieve de Las Leñas, como el que realizaron la semana pasada 80 empleados y directivos de la empresa. Hubo fiesta en la montaña y descenso "en malón", pagado por los propios empleados y cofinanciado por la empresa. "Las personas piden mayor satisfacción; las empresas, más resultados. La clave está en la calidad de las ideas que generás, y eso no se produce respondiendo mails o haciendo presentaciones, sino conversando con otros", aseguró Alejandro Melamed, vicepresidente de Recursos Humanos de Coca-Cola, en cuya sede los empleados tienen una "sala de bienestar", incluido sillón masajeador.

"Esta deconstrucción de las empresas tiene que ver con la desaparición de las fronteras entre el trabajo y la vida personal. Eso se ve claramente en la Generación Y [nacidos entre 1980 y principios de los 90], que sigue su deseo. Y si eso no coincide con los objetivos de la organización, se va", explicó Sebastián Paschmann, especialista en management digital y profesor de UADE Business School.

La tecnología contribuye y acelera estos cambios. "No podríamos trabajar en las reposeras de la terraza con vista al río o desde la sala de yoga sin una infraestructura que garantizara conectividad permanente", señaló Campetella, en referencia a las herramientas de "computación en la nube" que utiliza Google. "Atos se propone ser cero mail para el 1° de enero de 2013. Para entonces todos los ejecutivos y empleados de la empresa dejarán de usar mail y trabajarán mediante entornos colaborativos", explicó Juan Dabusti, CEO de la empresa para la Argentina, Chile y Colombia. La combinación de sistemas de comunicaciones integrados con dispositivos cada vez más portátiles, como las tablets, facilita el trabajo remoto. "En este contexto, ¿qué mejor que Facebook o software gratuitos colaborativos?", se preguntó Paschmann.

Causa o consecuencia de esta transformación es la asimilación por parte de las empresas de valores propios de la época. Evidencia de esto es la larga lista de certificaciones que se sumaron a las ya conocidas normas de calidad y medio ambiente: work-life balance, diversidad y responsabilidad familiar empresaria, entre otras. De hecho, la cucarda más buscada por las compañías en este momento es la de "mejor empresa para trabajar".

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