Atenas sufrió como nunca, pero festejó como siempre

Es el campeón por sexta vez; venció a Independiente 70 a 58 y definió una serie apasionante por 4 a 3
Miguel Romano
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2 de junio de 1999  

CORDOBA.- Ninguno de sus títulos le costó tanto como éste. Nunca antes ganó una Liga con tanto esfuerzo como anoche. Pero al fin, como siempre, apareció la mística del equipo más ganador de la Argentina para gritar campeón. Atenas le ganó por 70 a 58 a Independiente, de General Pico, y se llevó una emotiva serie por 4 a 3, dejando sangre y sudor en cada pelota que disputó.

Por eso las lágrimas de Héctor Campana se escaparon antes de terminar el partido y cortar las redes con Milanesio. Lo mismo pasó con el chileno Patricio Briones, que no pudo entrar ni un minuto en el partido decisivo, pero que se sintió tan campeón como cualquiera de sus compañeros cuando descorcharon champagne en plena fiesta.

El panorama no era el mejor para Atenas. Campana estaba con 40 grados de fiebre, Ossela golpeado del partido anterior y Milanesio declaró que no se sentía en plenitud. Pero claro, ninguno podía faltar a la cita. Fue una final sumamente pareja. Los dos equipos se conocen demasiado. De allí que les costó convertir, porque se adivinaron los movimientos antes de que se ponga en marcha cada jugada.

Sólo a 51s del final se definió el título, cuando una falta infantil de Nocioni sobre Ossela y un empujón de Sucatzky a Lábaque le dieron cuatro libres para ganar a Atenas. Por supuesto, el estadio Carlos Cerutti estuvo completo. El precio de las entradas aumentó un 20 % y la recaudación superó los 65.000 dólares. Sólo cincuenta de las cien personas que llegaron de La Pampa pudieron ingresar. El clima de final brotaba de cada asiento. En el primer tiempo sólo hubo cinco puntos de máxima diferencia, para Atenas (20-15), a los dos minutos del segundo cuarto. Los dos trataron de imponer su estrategia y, si bien Atenas aprovechó a Milanesio -poco custodiado anotó seis puntos en el arranque- Independiente jugó tranquilo y tuvo en Nocioni a la figura de la primera mitad (32-33). El quiebre sólo se dio en el último cuarto, con Ossela encontrando espacios bajo los tableros, siempre bien buscado por sus compañeros.

Atenas: Milanesio, 11; Campana, 14; Edwards, 8; Gutiérrez, 6, y Ossela, 17 (fi); Palladino, 9; Lábaque, 5, y Prato. DT: Rubén Magnano.

Independiente: Sucatzky, 7; Ruíz Moreno, 13; Leandro Masieri, 7; Nocioni, 14, y Prickett, 5 (fi); Aispurúa, 7; Alba, y Wilson, 5. DT: Carlos Bualó.

Arbitros: Raúl Cháves, Alejandro Chiti y Darío Rodríguez.

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