El mail de Sergio Schoklender a su hermano Pablo

Diego Sehinkman
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15 de septiembre de 2011  • 08:26

 El siguiente mail fue imaginado por el autor de la nota. Es manifiestamente falso y basado en hechos manifiestamente ciertos. Brother:

No hay caso, no tenemos suerte. Hebe, que todos los días de los últimos 15 años me repitió que era mi madre adoptiva y que la Fundación era mi nuevo hogar, ahora me llama ladrón, traidor y me tira la justicia encima. ¿No es una tragedia griega la nuestra? ¡Otra vez nos toca una familia disfuncional que nos obliga a matar para no morir!

¿Vos te pensás que yo iba a tirar del mantel si me hubieran dejado quedarme sentado en la mesa calladito pero comiendo? Pero no, me sacaron del brazo.

Hebe prefirió darle bola a la Presidenta y soltarme la mano. Mirá que se lo dije veinte veces. Le dije Hebe, lo de los sobreprecios es relativo. Decile a Cristina -que ya sé que no me quiere- que si piensa en que paga para la construcción de una vivienda prefabricada, obvio que es caro. Pero si piensa en que es para la construcción de un relato prefabricado, ¡es baratísimo!

Me salió con que le dijeron que soy un psicópata. "¿Así que soy un psicópata? –le digo- ¡Menos mal, qué alivio! Yo que quiero seguir haciendo negocios con la política, tenía miedo de que el psicodiagnóstico me diera mal".

Ojo, Pablo, yo le guardo cariño a Hebe. Claro que hubo hermosos viejos tiempos. Todavía me acuerdo cuando le conté que me había comprado un yate de 420 mil dólares. En ese momento señalé su cabeza y le dije: ¿Me prestarías tu pañuelo blanco para usar de vela? Y ella, con la debilidad del amor de madre, no dijo ni que sí ni que no. Entonces yo estiré la mano.

Yo sé que alguien podría decir: "Señora Presidenta, señor ministro Julio De Vido, señor secretario de Obras Públicas José López, señor subsecretario Abel Fatala, querida Hebe, maestros, padres, alumnos: este muchacho Schoklender tenía yates, aviones, autos importados, terrenos, una casa de 20 habitaciones con 14 baños... ¿Nos quieren hacer creer que ninguno de ustedes notó que el que daba vueltas los jueves alrededor de la pirámide, se estaba trasformando en faraón?".

Bro, vos sabés que yo nunca quise ser faraón. Solamente me gusta vivir la vida que no viví porque nos guardaron en la sombra. Y si ahora le cobré algún manguito de más al Estado, es por lo que nos tuvo improductivos. ¿Sabés lo que siento, que me saca toda la culpa? Que yo no sobrefacturé. En todo caso, me cobré el lucro cesante.

Te extraño y sufro nuestro distanciamiento. Pensar que vos y yo tuvimos aquel "sueño compartido". Y lo hicimos realidad.

Abrazo

S

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