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Versos de una tragedia

Ana Arzoumanian propone un poema-río sobre la tragedia de un pueblo, el armenio, que se enlaza con las que sufrieron otros pueblos a lo largo de la historia
Sandro Barella
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23 de septiembre de 2011  

Como Prosa del transiberiano de Blaise Cendrars, Káukasos es la clase de poema que sumerge al lector en una travesía que va más allá del motivo, de eso que suele llamarse el "tema" y que en poesía, por cierto, no es determinante. Su estructura semeja la forma de un espiral, con versos que se desplazan alejándose del punto de partida, para luego invertirse y retornar a un comienzo que ya no es el mismo. La extensión del poema -casi cien páginas- favorece la sensación de una lectura que parece progresar hacia un desenlace cuando en verdad, el texto alcanza, alternativa y sucesivamente, clímax y anticlímax.

Montado sobre el escenario en que se erige la ciudad de Nueva York, más escenario que paisaje, la voz que dice el poema es la de una mujer que se encamina hacia una revelación. Del encuentro fortuito en un café entre la portadora de esa voz y un hombre que le lanza una pregunta sobre su origen armenio, se desarrolla una trama en la que el monólogo dramático se impone a la idea de relato; el poema, de hecho, se desentiende de cualquier pretensión narrativa.

Una visión que se construye desde la bañera de lo que se sobreentiende es un hotel: expone de vértigo en vértigo el pulso de Nueva York, ciudad real e irreal, donde hombre y mujer jugarán la partida de un encuentro que se presume imposible. "I'm turkish and you?", pregunta el hombre, y la respuesta adquiere la forma de un delirio. Delirio en el sentido en que lo entendió Gilles Deleuze: "La literatura es delirio, pero el delirio no es asunto del padre-madre: no hay delirio que no pase por los pueblos, las razas y las tribus, y que no asedie a la historia universal. Todo delirio es histórico-mundial, desplazamiento de razas y de continentes." Como siguiendo al filósofo francés, Arzoumanian escribe "Nunca hubo un pueblo aquí.// (...) Invento un pueblo/ aquí". Transformación de las identidades, el poema registra el devenir de dos cuerpos en un terreno que Arzoumanian ha explorado en libros anteriores: el de la política y el erotismo, el de los mecanismos, sociales y privados, del sometimiento y la crueldad. Así, en la acumulación de imágenes que rinden cuenta de una saturación en el plano del sentido, y de los sentidos, la violencia adquiere la forma de la pasión erótica, y viceversa: "Este es el infinito/ doble doblemente/ sin restos./ Vuelvo a escuchar/ I?m turkish and you?/ y no es ninguna/ voz en off./ Porque/ continuamente,/ porque/ sin parar,/ arrodillada solo con los pies/ me sostengo de tus testículos./ Matar la imagen./ Una catástrofe/ es el desenlace desgraciado/ de un poema".

Ana Arzoumanian (Buenos Aires, 1962) ha alcanzado el punto más alto en su trabajo lírico hasta el momento. Káukasos enlaza la tragedia de su pueblo de origen con el de los crímenes que acontecieron a otros tantos pueblos en la historia universal. Poema-río en el que la lengua condensa y hace estallar la razón de Occidente; una lengua que reconoce en el delirio la posibilidad de una verdad, y que al final del recorrido encuentra el destino de semejanza de la comunidad humana en la afirmación, sin odio, de su identidad: "yo/ soy armenia".

KÁUKASOS

Por Ana Arzoumanian

Activo Puente

101 páginas

$ 48

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