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Terapia digital: Cuando el tratamiento lo recibís a través de una pantalla

Cada vez son más las personas que optan por consultar a psicólogos a través de Internet. Acá todo lo que tenés que saber para hacer tu consulta sin salir de casa.
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28 de septiembre de 2011  • 15:06

La tecnología avanza a pasos agigantados y la inclusión en la sociedad es cada vez mayor. En la actualidad tener una computadora en el hogar es de lo más normal y, las costumbres a raíz de esto, se modifican. La manera a través de la que te informás, te relacionás y que conoces gente, entre muchas otras cosas de la vida cotidiana, no es la misma que hace 5 años. Pero con este avance no sólo se varía la forma en la que viven las personas, sino también la ciencia y su aplicación.

La psicología, como todo, también evolucionó y se adaptó a las nuevas formas de comunicación. Hoy miles de especialistas en todo el mundo reciben a sus pacientes a través de la red. Hace un tiempo el correo electrónico y el chat primaban en esta práctica pero con la popularización de la videoconferencia, sobre todo gracias a Skype, empezó a ganar terreno. Esto se debe a que, de esta manera, se puede escuchar y ver en tiempo real a la persona.

Hoy los pacientes quieren estar todo el tiempo con sus terapéutas y por este motivo en oportunidades los especialistas aceptan recibir mensajes de texto y consultas a través de, por ejemplo, redes sociales como Facebook para poder comunicarse con ellos durante todo el día y en cualquier momento con tener sólo un teléfono inteligente o una computadora delante.

El Lic. en Psicología Carlos Pachuk, quien es el titular de Teoría y Técnica de grupos terapéuticos de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales ( UCES ), explicó que esta práctica es útil para pacientes neuróticos, con conflictos familiares o de pareja pero no para cuadros graves. En el caso de los psicóticos, borderline, adicciones o víctimas de la violencia de género, entre otros problemas, se necesita la presencia del analista cara a cara. Los temas más comunes para los que se utilizan las sesiones psicológicas online son los problemas de pareja, sexualidad, dificultades para concentrarse y desarrollarse exitosamente en una carrera profesional, estrés, ansiedad y baja autoestima.

Si bien esta modalidad no posee demasiadas ventajas que existan en la convencional utilizada en todo el mundo presenta una relevante: la distancia. Muchas personas que nacieron en Argentina decidieron, en algún momento, migrar. Ya sea por trabajo, inconvenientes personales o simplemente para alejarse, muchos viven en lugares donde el idioma natal no es el mismo y, en ocasiones, estas personas acuden a la terapia digital.

La Lic en Psicología y sexóloga Flavia Vit, que atiende junto a la Lic. María Eugenia Monges a través de Internet a personas de todo el mundo, explica que tiene pacientes de todos lados: Francia, Dinamarca y Holanda son sólo algunos. La razón por la cual deciden hacerlo es, sin excepción, el idioma. "Hacer psicoterapia personal en un lenguaje que no es el materno es muy difícil", comenta. El Lic. Pachuk agrega que hay personas que "necesitan conectarse con gente de su país de origen, ya sea por sentimientos familiares o simplemente por escuchar una voz y un acento conocido".

Aquellos que posean trabajos que les demanden viajar, los que viven muy lejos del consultorio o en pueblos chicos sin especialistas también se vieron beneficiados. En estas ocasiones la terapia virtual es una pieza clave que puede ayudar mucho a quienes no tienen otra posibilidad.

Pero más allá del traslado por distancia, también hay muchos pacientes que no pueden hacerlo por problemas de discapacidades. Para alguien que está en silla de ruedas por ejemplo, viajar hasta el consultorio, esté o no cerca del hogar, es un inconveniente mucho mayor que el simple hecho del de vivir lejos y no querer soportar el tránsito de Capital o perder tiempo de espera en el consultorio si algo se atrasó. En estos casos hacer una terapia a través de una videoconferencia hace desaparecer por completo el problema.

Una de las dudas más grandes de las personas a la hora de elegir un psicólogo para tratarse en Internet es que es difícil saber si las credenciales y los conocimientos del especialista son verdaderos. El Lic. en Psicología y director del Instituto Argentino de Psicología Aplicada Eduardo Iyaca comentó que hay muy pocos de estos sitios truchos y que, además, es muy simple saber sobre el desarrollo de un psicólogo: "En casi todo el país -no en Capital Federal- hay colegios de psicólogos donde hay que registrarse de manera obligatoria. Ahí cualquiera puede ir y chequear sus credenciales".

Pero no todos están a favor. El Lic. en psicología Dario Groel, que no realiza este tipo de práctica a través de la web, dijo que "no lo llamaría terapia sino simplemente un encuentro virtual". Para él se debe hacer una diferencia en lo que son los encuentros de orientación o contención y lo que en sí es una práctica terapéutica. Para Groel es necesaria no sólo la presencia real sino también la de los tiempos que se manejan y donde entran en juego características como la voz y los movimientos corporales.

"No niego que haya otros modos de orientación y contención que pueden ser positivos y ayudar a una persona. Pero no tienen que ver con la terapia", dispara.

Eso sí, no descarta que para algunos problemas "muy puntuales", como por ejemplo la ayuda al suicida, que también puede ser telefónica, funcione. "En este caso no existen demasiadas diferencias", comenta.

Argentina es uno de los países del mundo con la mayor cantidad de especialistas en psicología y, al mismo tiempo, también uno de los más grandes en cantidad de pacientes que deciden atenderse por psicólogos. Por esta razón, si bien la proporción entre la terapia convencional y la digital todavía es "grandísima", cada vez se está usando más esta última, capta la atención de más profesionales y de pacientes que, después de algunas sesiones cara a cara, deciden no viajar más hasta el consultorio y realizar su terapia desde el sillón de la casa.

Sobre esto la Lic. Vit aseguró que en los últimos dos años no sólo más pacientes se adaptaron a esta modalidad sino también muchos expertos.

En lo que refiere al precio de las sesiones digitales sucede lo mismo que las se realizan en consultorios: puede variar mucho. Van desde los $80 y ascienden hasta los $300.

Ya sabés que si estás cansado de viajar hasta el consultorio, sos una persona que no dispone de mucho tiempo por cuestiones laborales y esto genera problemas en tu tratamiento o simplemente querés estar tranquilo en la comodidad de tu casa y, al mismo tiempo, hablar con un experto, la terapia online puede ser una buena solución.

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