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Visión feroz de la TV barata

"Todo por dos pesos", programa humorístico conducido por Fabio Alberti y Diego Capusotto. Guión: Pedro Saborido. Producción general: Sergio Ramírez. Dirección: Daniel Roiz. Realización Ideas del Sur. Por Azul TV, los miércoles a las 23. Nuestra opinión: bueno
Marcelo Stiletano
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12 de junio de 1999  

Nada de lo que se ve en "Todo por dos pesos" es lo que parece. En la superficie, el programa se ofrece como una especie de mesa de saldos televisivos de aspecto deliberadamente berreta y en el que cabe cualquier mezcolanza con la única condición de provocar algún efecto humorístico.

Detrás de esa apariencia asoma una intención manifiesta y coherente:el programa fue concebido como una sátira feroz a todos los usos, costumbres, géneros y personajes de nuestra pantalla chica.

El desorden, la escasez y la improvisación que aparecen en la superficie son, precisamente, pantallas que esconden un minucioso trabajo de producción puesto al servicio de la parodia.

En la búsqueda de ese propósito, "Todo por dos pesos" llega por momentos más alto que cualquier otra iniciativa televisiva destinada a ese fin. Mientras "Caiga quien caiga" y "Perdona nuestros pecados" (dos ciclos de méritos indiscutibles) a veces tropiezan al convertirse en cómplices de lo que en principio pretenden criticar, aquí basta con dibujar las situaciones en un tono surrealista y delirante para poner de manifiesto lo poco que a veces propone la TV"seria".

En la andanada burlona de "Todo por dos pesos" nadie se salva. El programa se mofa de los talk shows , de los programas "testimoniales" y de los ciclos de entretenimientos. Explota burlonamente los ciclos femeninos, faranduleros y periodísticos. Le toma el pelo a las telenovelas, a la forma en que se trata la noticia desde los móviles y a cómo se manipulan los testimonios de la gente.

Todo, con un muy inteligente uso de nombres propios muy conocidos (artistas, políticos, deportistas, figuras fugaces) en situaciones totalmente ajenas a ellos y cercanas al absurdo.

Lejos del rebuscamiento

Fabio Alberti (Marcelo) y Diego Capusotto (Mario), lejos de los rebuscamientos de "Delicatessen", son aquí mucho mejor aprovechados como una pareja de improbables conductores. El tándem funciona muy bien, sobre todo a partir de la capacidad de improvisación de Alberti y la comicidad desbordada de su histriónico compañero.

El programa tiene tramos muy graciosos (sobre todo la parodia de las telenovelas brasileñas titulada "A flor do Bagnato") y algunas oportunas coberturas desde la calle con movileros que funcionan muy bien desde lo satírico (Horacio Galloso, Enrique Mancini, Roberto Rinaldi, Claudio Orellano), pero también abusa de los chistes gruesos y las palabras burdas. Si bien estas expresiones aparecen integradas al propósito general del programa (como ocurre en otros programas de pretendida comicidad), son innecesarias y dejan la sensación de que, sin ellas, el efecto humorístico podría lograrse de igual forma. Hace un tiempo dijimos que, en la temporada anterior, los momentos más felices de "El show de Videomatch" pasaban por algunas parodias de fórmulas televisivas, como los sketches inspirados en las publicidades televisivas del "Llame ya..."

Tomando esta idea como eje, Marcelo Tinelli la convirtió desde su productora Ideas del Sur en un programa refrescante, ingenioso y, sobre todo, original. Si sus responsables (que conocen mucho de TV) creen más en sus posibilidades creativas y menos en el falso impacto del humor grueso, "Todo por dos pesos" puede llegar a ser uno de los puntos altos de la temporada televisiva.

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