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Una empresa con números en rojo

El déficit proyectado para este año es de US$ 700 millones; el grupo tiene 1500 empleados más que en 2008
Diego Cabot
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15 de noviembre de 2011  

Es difícil convencer a alguien de que las actuales Aerolíneas Argentinas y Austral -que disponen de fondos públicos ilimitados- son distintas de las compañías que vienen dando tumbos en el mercado aerocomercial doméstico, regional e internacional desde hace unos 25 años.

Aerolíneas se ha convertido en una compañía enorme, con capacidad potencial para volar mucho más y mejor de lo que lo hace actualmente. La mayoría de las pérdidas de la empresa, que opera técnicamente en rojo desde que empezó a ser manejada por el Estado, en 2008, proviene de los vuelos internacionales y no del declamado propósito de "conectar a todo el país".

El grupo aéreo tiene actualmente 11.000 empleados, unos 1500 más que cuando era manejado por la española Marsans. Dentro de ese número hay unos 1600 pilotos , rubro que creció cerca de un 50% desde que la compañía está en manos públicas. Según especialistas del sector consultados por LA NACION, para operar los vuelos y mantener las horas que Aerolíneas y Austral tienen sus aviones en el aire son necesarios entre 6000 y 7000 empleados, según la complejidad de la red que sirva la empresa aérea.

En mayo pasado, el presidente de la compañía, Mariano Recalde, se paró en medio de un hangar y dio a conocer el balance de gestión 2010. El ejecutivo y militante de La Cámpora recordó que en 2009 el déficit operativo de la empresa fue de US$ 563 millones. Luego se ufanó de que en 2010 la pérdida se redujo a 486 y que la previsión para 2011 era de US$ 200 millones, a lo que habría que sumarle un plus por el aumento del precio del petróleo de alrededor de 187 millones adicionales. "El año pasado la relación entre el déficit y los gastos disminuyó notablemente, con ingresos de US$ 1130 millones y un déficit de 486 millones, lo que representa una relación del 43% y 28 puntos porcentuales menos que en 2009", había dicho Recalde.

Algo falló. O las cosas no estaban tan bien entonces o empeoraron mucho después. Según las previsiones actuales de los directores de la empresa, en 2011 el rojo trepará a los US$ 700 millones, siempre y cuando no se caigan las miles de reservas que para esta época tienen las aerolíneas por la temporada alta. Y para 2012, nada promete cambiar. Según el proyecto que se envió al Congreso, la partida para el grupo Aerolíneas y Austral será de $ 2500 millones, algo así como US$ 582 millones. Aunque como ha sucedido en los últimos años, las previsiones de inicio de año siempre son menores que lo que efectivamente se gasta. Ayer LA NACION intentó, sin éxito, comunicarse con los voceros de la empresa.

Hasta ahora, la incursión estatal en las compañías tuvo un aporte de alrededor de US$ 2500 millones. ¿Qué se podría haber hecho con ese dinero? Por ejemplo, hacerse de Aero México, una línea aérea que tiene un precio de mercado de US$ 1800 millones.

De acuerdo con datos de la empresa, este año el grupo facturará alrededor de US$ 1200 millones a los que hay que sumarle el subsidio estatal de US$ 700 millones.

Pese al discurso del management de La Cámpora, que reza que la empresa pierde plata porque conecta el país y vuela destinos que no son rentables, los números del año pasado desmienten la teoría. Algo más del 60% de las pérdidas de la empresa tienen que ver con los destinos internacionales, mercado en el que compite con las mejores aerolíneas del mundo. Por caso, el propio secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, devenido en vocero de hecho de la aerolínea, reconoció que la ruta a Auckland, que pasa por Australia, tiene un rojo anual de US$ 30 millones. Allí compite con Qantas, una de las empresas mejor gestionadas del mundo. Tal es la caída de la preferencia de Aerolíneas en los vuelos internacionales que apenas el 15% de los pasajeros que salen de Ezeiza lo hacen en la aerolínea localizada, como se denomina a las empresas que operan desde su país de origen. Aerolíneas supo tener más del 50% de las salidas.

Las rutas de cabotaje no rentables, que es verdad que Aerolíneas y Austral sí vuelan, fueron las responsables de apenas el 5% de las pérdidas de la empresa en 2010. El resto es imputable a los destinos internacionales. Por caso, la cabina de business del avión que va a Miami tiene una capacidad de 30 butacas. Sin embargo, el promedio de pasajes vendidos en esa clase es del 11% o 4 por vuelo. El resto son pasajeros que suben gratis o tickets de los que disponen los empleados de la empresa.

Según la revista norteamericana Air Transport World , con datos de balances públicos, el tándem Aerolíneas Argentinas-Austral, en un año en el que la mayoría de la industria aeronáutica reportaba ganancias, ocupó el podio de las empresas aéreas con mayores pérdidas del planeta. El dúo sólo fue superado por Air India, también 100% estatal y con 30.000 empleados, que necesitó US$ 1233 millones para mantener su operación.

Los datos

US$ 486

Millones de déficit


Es el rojo que tuvo Aerolíneas en 2010. Se estima que para este año el déficit será de US$ 700 millones.

$ 2500

Millones para 2012


Es la partida que prevé el Gobierno para Aerolíneas y Austral para el presupuesto del año que viene.

EVOLUCION

  • Empleados El grupo aéreo tiene actualmente 11.000 empleados, unos 1500 más que cuando era manejada por la anterior gestión que comandaba el grupo español Marsans.
  • Pilotos Hay alrededor de 1600 pilotos, rubro que creció cerca de un 50 por ciento desde que la compañía está en manos públicas.
  • Facturación De acuerdo a datos de la empresa, este año el grupo facturará alrededor de 1200 millones de dólares, a los que hay que sumarles el subsidio estatal de 700 millones de dólares que se otorgó este año.
  • Rutas no rentables Las rutas de cabotaje no rentables que las vuelan tanto Aerolíneas como Austral fueron las responsables de apenas el 5 por ciento de las pérdidas de la empresa en 2010.
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