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Murió la gran organista argentina

Fue la impulsora del programa de conciertos en los barrios y del Festival Internacional de Organo
René Vargas Vera
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16 de noviembre de 2011  

Falleció anteayer, por la mañana, en la clínica La Providencia, la eximia concertista de órgano Adelma Gómez, a raíz de un accidente de tránsito. Había nacido el 10 de julio de 1934.

Sin duda lo más recordado por miles de oyentes serán los Conciertos de Organo en los Barrios, ofrecidos en varias iglesias de Buenos Aires, a partir de 1983. Fue desde la gestión de Ariel Ramírez al frente del entonces Centro de Divulgación Musical (siendo subsecretario de Cultura municipal Chany Inchausti) que comenzó un ciclo que se extendió hasta 2008, en que las actuales autoridades del gobierno de la ciudad borraron abruptamente este programa que había significado para Buenos Aires la restauración de decenas de órganos que recuperaron sus voces a través de una pléyade de intérpretes, y que fueron mantenidos como patrimonio y orgullo para todo el país. Una quijotada que llevó a cabo junto con su compañero, el crítico Napoleón Cabrera.

Adelma Gómez, organista titular en la iglesia San Juan Bautista, de Alsina y Piedras, y del Colegio Nacional de Buenos Aires, había instituido también el Festival Internacional de Organo, que reunió en esta ciudad a prestigiosos intérpretes locales y del mundo.

Pero mucho antes de esta epopeya, coronada de éxitos pese a la más reciente burocracia oficial, la trayectoria de Adelma Gómez la coloca más allá de la anécdota de ser la primera organista femenina en tocar en la mayoría de los templos de Buenos Aires.

Con el bagaje que le otorgaron su título de egresada del Conservatorio Manuel de Falla; su condición de discípula de los organistas Julio Perceval y Héctor Zeoli y sus estudios de armonía y contrapunto con el maestro Teodoro Fuchs, Adelma desarrolló una descomunal actividad como organista titular y profesora en la Universidad de San Juan, en cuyo famoso auditorio (único con órgano, en nuestro país) ofreció cientos de conciertos desde 1972 hasta 1987. Como pocos -o ningún otro colega- dio a conocer obras de argentinos contemporáneos, como Juan Carlos Paz, Alicia Terzian, Augusto Rattenbach, Eduardo Aleman, Horacio López de la Rosa y otros. "Ella -nos recuerda el eminente concertista Luis Caparra- se dio el lujo de ofrecer en 1972, por primera vez en América latina, el desafiante Libro de Organo, de Olivier Messiaen. Ella ofreció en San Juan el integral de los conciertos de órgano y orquesta de George Friedrich Haendel. Estudiaba todo el tiempo obras nuevas, dificilísimas, y las estrenaba; viajaba cada dos años a dar conciertos por unas ochenta ciudades en Europa. Cuando asumió la conducción del ciclo Organo en los Barrios, no se dio tiempo para tocar tanto. Hemos perdido una artista fuera de serie por generar mil inquietudes entre sus colegas."

Grabó para las radios Hilversum de Holanda, Nacional de España y Radio Viena. Fue jurado en el prestigioso Concurso Internacional de Chartres en 1992. En América, la escucharon en México, Brasil, Venezuela, Perú, Uruguay. Y le tocó acometer estrenos mundiales de obras contemporáneas. Varias dedicadas a ella. Entre los premios a su trayectoria se cuentan un Konex de Platino en 1992 (entidad en que fue jurado en 2009); ese año el Premio Sadaic a grandes intérpretes, y galardones de la Asociación de Críticos (1991, 1996 y este año, 2011), más el premio Mecenas en 2007. Su repertorio abarcó desde el Renacimiento hasta compositores del siglo XX.

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