Tres razones para odiar a Sarah Jessica Parker

Esta semana la veremos en la pantalla grande como una mujer exitosa y, para peor, que se viste bien; enteráte de por qué su carrera se parece tanto a su vida
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30 de noviembre de 2011  • 10:17

Muchos de los papeles que realiza Sarah Jessica Parker en cine y en TV se parecen a ella. De pequeña empezó su carrera sobre las tablas de Broadway en comedias musicales poniéndole vida a personajes de niñas rebeldes o huérfanas (en The Innocents y como personaje principal en Annie ), de a poco la mujer segura, divertida, osada, independiente y sexy se hizo paso en el universo de su carrera actoral. Esta semana la veremos en ¿Cómo lo hace?, un film en el que es una mujer que trabaja sin parar en una financiera de Boston, pero que no descuida a su familia e incluso hace malabares pues su esposo se ha quedado sin trabajo.

Si bien, su esposo en la vida real, Matthew Broderick , se mantiene solito, ese perfil de mujer es el que mejor le sienta. Se convirtió en la persona que soñó ser cuando en Ohio, en donde se crió, compartía todo con sus siete hermanos (cuatro de ellos medio hermanos). Si su vida es un cuento de hadas, no lo sabemos. Pero con sana envidia, te damos tres razones para odiar a esta cenicienta que a falta de un zapato, ahora ama y puede comprarse miles.

1- Inocente, rubia tonta y superada

Esos tres tipos de caracteres son los que priman en los papeles que hizo durante su carrera. A los 14 años protagonizó Annie, el clásico musical de Broadway. Tenía 14 años y aunque el papel debía ser para una niña más pequeña y que supiera cantar, lo obtuvo. La razón: Sarah aparentaba menos edad y sus dotes de actriz fueron sus principales herramientas para obtener el papel y sortear el obstáculo de no tener una muy buena voz. Sí, no sabe cantar muy bien, pero su carisma siempre puede más.

Luego, fue la adolescente enamorada y divertida en películas como "Las chicas sólo quieren divertirse". Pasó a ser la chica sexy en Luna de Miel en Las Vegas (1992), y la rubia tonta en películas como Marte Ataca (1996) o El club de las divorciadas (1996) en la que Goldie Hawn, Bette Midler y Diane Keaton la odiaban a morir.

Luego de perder protagónicos como el de Mujer Bonita (que fue para Julia Roberts ) o el de la heroína de Cuatro Bodas y un funeral (que fue para Andie MacDowell), en 1998 le llegó el personaje de Carrie Bradshaw en Sexo en la ciudad. Por ese entonces, ella no imaginaba que ese papel que parecía hecho a su medida, la llevaría a la gloria.

De 2000 a 2002 ganó el Globo de Oro como mejor actriz de comedia por esa serie. En 2004 el premio fue doble, además de ganar otro Globo de Oro, le dieron un Emmy en esa misma categoría.

Aunque en 2011 le darían un premio Razzie en la categoría peor actriz por Sex and the City 2 (2010), la segunda secuela de la serie en la pantalla grande. Pero... ¿quién le quita lo ganado?

2- La mujer icono de la moda

Carrie y sus amigas aman la pilcha. La debilidad de la columnista de Sex and the City, son los zapatos. No obstante eso ocurre en la ficción, a la Sarah de la vida real se la puede ver con ropa, zapatos y accesorios de Prada, Gucci y Oscar de la Renta, entre otros. Tiene perfumes con su nombre y muchos diseñadores la eligen para que protagonice sus publicidades. Para ella, esto es un sueño hecho realidad aunque afirma que es una persona muy sencilla.

Si bien en 2007 fue nombrada la mujer viva menos sexy por la revista norteamericana Maxim, la actriz es un icono de la moda. Al menos eso dicen los que saben de tendencias.

"La moda es parte de mi trabajo. Siento la responsabilidad de estar presentable, de vestirme bien si la ocasión lo requiere. Pero realmente, la moda no juega un gran rol en mi vida estos días", dijo Sarah hace poco en una entrevista.

Pero lo que muchos dicen que es suerte, muchas veces en realidad es trabajo, picardía y esmero. "Cuando tengo una premiere me gusta pedir prestada ropa a diseñadores. Todo funciona como una biblioteca: si devolvés el libro en buenas condiciones, podés pedir prestados más. ¡Tengo mucha suerte!", suele comentar alegremente.

3- El amor le sonríe, siempre

No es una cara bonita. Hasta ella misma admitió en varias entrevistas que es chueca, pero que sabe ocultar lo que no debe verse. Sin dudas, es una mina simpática. Claro que sus curvas, las que sí quiere mostrar, la favorecen. Y lo que no es poco, el amor nunca le fue muy esquivo. Salió con John Kennedy Jr. y hasta fue novia legalísima del talentoso y deseado Robert Downey Jr . con el que vivió entre 1984 y 1991. Los problemas de Jr con el alcohol y las drogas de a poco hicieron mella en la relación. Pero no por eso Sarah dejó de soñar con su propio Mr Big (el idealizado amor de Carrie en Sex and The City ).

El mismo año que rompió su noviazgo con Downey Jr., Sarah conoció a Broderick que en ese momento realizaba un musical en Broadway. Uno de los hermanos de la actriz, Toby, fue el responsable de presentarlos pues actuaba junto con él. En 1997 se casaron, ya tienen tres hijos y hasta el día de hoy, rumores más o menos, siguen felices y contentos.

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