El subte por fin llegó a Juramento

De la Rúa descubrió en las instalaciones un mural del crucero General Belgrano; en agosto habilitarán los ascensores.
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22 de junio de 1999  

Al fin se develó la sorpresa prometida para el estreno de la estación Juramento de la línea D de subterráneos: un mural que reproduce la figura del crucero General Belgrano, hundido durante la Guerra de Malvinas, fue descubierto ayer ante los ojos de las más de 300 personas que presenciaron el acto inaugural de la nueva parada.

"Como el nombre de esta estación lo indica, rendimos homenaje a aquellos que rindieron juramento y amor a la patria", sentenció el jefe de Gobierno de la Ciudad, Fernando de la Rúa, que presidió la ceremonia.

Las flamantes instalaciones de la línea que corre entre Catedral y, desde ayer, la esquina de Juramento y Cabildo quedaron habilitadas entre música, globos de colores, dos pantallas gigantes y el nutrido público congregado.

El presidente de Subterráneos de Buenos Aires SA, Alejandro Nazar Anchorena, acompañó a De la Rúa en la inauguración oficial de la parada Juramento, en pleno corazón del barrio porteño de Belgrano. Se estima que pasarán por allí 60 mil pasajeros por día.

Inversión y diseño

"Se necesitaron 35 millones de pesos para construir la nueva estación, que tiene 2300 metros cuadrados y una bóveda de 15 metros de altura", explicó el ingeniero Nazar Anchorena.

"Esta obra -continuó- se encuentra a la altura de las mejores de los Estados Unidos y Europa. Cuenta con tres ascensores, que serán habilitados en agosto, y con instalaciones adaptadas para discapacitados visuales, algo que se ve en pocos lugares del mundo."

Luego del tradicional corte de cintas, el jefe de la comuna porteña descubrió el mural con la figura del crucero General Belgrano. "Esta es una estación cultural. Estamos presenciando la apertura de un lugar que comprende mucho más que un medio de transporte. Para su realización, se consultaron a los mejores especialistas en diseño y urbanismo", expresó Anchorena.

Sin embargo, el titular de Subterráneos de Buenos Aires SA admitió que la línea D todavía no cuenta con la cantidad de formaciones necesaria para evitar las aglomeraciones de pasajeros.

"Para brindar un servicio adecuado a la cantidad de usuarios, necesitamos por lo menos veinte vehículos, con seis coches cada uno. Hoy no tenemos esa cantidad", sostuvo.

Aunque la mayoría de los vecinos consultados por La Nación expresó su satisfacción por la tan esperada estación, algunos se hicieron eco del temor de Nazar Anchorena.

"Espero que no nos muramos de calor, como sucede con otras líneas de subte. Y que pongan suficientes coches porque si no, va a ser imposible viajar tranquilo", dijo Martín Armada, un estudiante de 17 años del Colegio San Román.

Carlos Sabala, un vecino de la avenida Cabildo, se cuenta entre los muchos que vieron con buenos ojos la obra: "Era hora. Hace años que la venían construyendo y conducir por Cabildo era un caos. Me imagino que esto es para mejor -señaló-. Espero que la zona no se transforme nuevamente en un infierno de tránsito".

Pero para otros, la inauguración no fue completa. "Todavía no están habilitados los ascensores para discapacitados. Esta fiesta no es para todos", aseguró Eduardo Joly, que pertenece a la Red por los Derechos de las Personas.

"Le pedimos a De la Rúa que haga una ciudad también para nosotros -continuó-. Subterráneos se había comprometido a terminar las instalaciones especiales, pero no cumplió." Antes de retirarse, Nazar Anchorena reconoció la validez de los reclamos.

Y cuando el acto finalizó, mientras la Banda del Regimiento de Infantería de los Patricios se alejaba, varias docenas de globos fueron soltados al cielo de la mañana y volaron lejos del público, que ya se dispersaba.

A Congreso

La flamante estación Juramento de la línea D constituye el paso previo a la finalización de la extensión hasta la calle Congreso.

Esta última parada está en plena construcción y funcionarios del gobierno porteño estimaron que quedará terminada en febrero o marzo del año próximo.

Hace dos meses, las autoridades habían adelantado que Congreso sería inaugurada antes, pero no explicaron los motivos de la demora. La postergación se debería al diseño de las cocheras que tendrá la futura cabecera de línea.

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