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La asonada no terminó en golpe

Los jugadores del seleccionado plantearon ayer en la UAR el desgaste sufrido en la relación con el entrenador José Luis Imhoff; los máximos dirigentes avalaron la posición del plantel, escuchada en las voces de Pedro Sporleder y Lisandro Arbizu, pero se ratificó, con recortes de poderes, al rosarino como head coach.
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25 de junio de 1999  

José Luis Imhoff seguirá al frente de los Pumas hasta el próximo Mundial de octubre, pero con atribuciones recortadas. Esa fue la conclusión más importante tras las prolongadas reuniones que hubo ayer por la tarde en la sede de la Unión Argentina de Rugby (UAR). Pero esta continuidad del técnico tiene (o, mejor dicho, tendrá) matices diferentes..., por más que las partes trataron de minimizar la cuestión o de afirmar que "se está buscando que el equipo llegue de la mejor forma al Mundial".

Sin rodeos, la situación fue y es la siguiente:

  • Desde hace varios días y en distintas reuniones, los jugadores elevaron a los dirigentes de la UAR sus inquietudes y sus quejas sobre temas relacionados con la conducción del seleccionado. La figura empleada para graficar la situación fue la siguiente: "Es como un matrimonio desgastado; no va más."
  • Los principales cuestionamientos al coach apuntaban al supuesto "manoseo" que hubo en las designaciones para los partidos con Gales, "la falta de planificación" para el encuentro desquite con los británicos y las declaraciones del entrenador a la revista El Gráfico, en las que citó la ausencia de "adrenalina" como una de las causas de la derrota frente a los galeses.
  • Obviamente, los jugadores no querían quedar pegados como los verdugos de Imhoff, sobre todo por los riesgos institucionales que ello implicaba; de allí, entonces, la necesidad de contar con el respaldo de los dirigentes.
  • La cúpula de la UAR buscó calmar los ánimos de los rugbiers, pero como éstos se mantuvieron inflexibles aun a costa de no concurrir al Mundial, a los dirigentes les quedó la opción de buscar la salida menos traumática, tratando de que el presidente, Luis Gradin, por su relación afectiva con Imhoff, no se viese en el brete de tomar una decisión.
  • Las propuestas sobre el futuro de Imhoff abarcaban. Posibilidad 1: que ante el planteo de los jugadores resolviese dar un paso al costado. Posibilidad 2: la salida elegante, esto es que viajase con el equipo a la gira por Europa (en agosto) y al Mundial, pero que tenga menos contacto con el plantel, que seguiría siendo entrenado por el neozelandés Alex Wyllie (los forwards) y por Rafael Madero (los backs), que esporádicamente cumple las funciones de asesor. Posibilidad 3: que Imhoff no aceptase ninguna de las opciones, con lo cual el Consejo Directivo de la UAR se vería obligado a pedirle la renuncia al DT.

    Así estaban las cosas hasta ayer, poco antes de las reuniones que se mencionan líneas arriba, a pesar de la negativa de jugadores y de dirigentes de atender los insistentes llamados de la prensa.

    Ayer, minuto a minuto

    Algunas miradas al reloj permitieron poner en tiempo los sucesos de la jornada. Primer vistazo, 16.15: Imhoff llega a la UAR y se reúne con José Luis Rolandi. Durante una hora el secretario le informó la posición de los jugadores. En resumen, el rosarino podría haber oído algo así como "los muchachos ya no te bancan; están decididos a no ir al Mundial si seguís como técnico..."

    A las 17.20 aparece en el entrepiso de Rivadavia 1227 el capitán Pedro Sporleder. Minutos antes había llegado a Buenos Aires desde Misiones, donde estuvo por cuestiones laborales. Junto con el hombre de Curupaytí ingresan en la sala de reuniones Gonzalo del Cerro y Marcos Ocampo, asesores de la selección y se inicia así una reunión pactada antes de conocerse el conflicto. No puede dejarse de lado que a las 17.45 tocase la puerta Lisandro Arbizu. Su presencia no es requerida en las habituales reuniones de la comisión, aunque después se aclarará que lo hizo en su condición de subcapitán, cargo compartido con Pablo Camerlinckx.

    Gradin aparece a las 18.20. Su presentación ante los tres periodistas que están en la antesala llama la atención. Y pregunta: "¿Qué pasa?" Silencio de los cronistas como telón piadoso...

    A las 20.15 se suma, pero sólo por unos pocos minutos, Alex Wyllie, una ausencia sugestiva durante las tres horas de reunión. Y de repente salen todos...

    ¿Qué ocurrió en ese tiempo? No hay certezas, pero sí especulaciones. Por ejemplo, que Imhoff habría aceptado esta especie de recorte de poder, la otra conclusión más trascendente de la jornada. Después fue el turno de las declaraciones.

    Y en tono conciliador, Imhoff, Sporleder y Arbizu hablaron con los periodistas como si nada extraño hubiese pasado. Tomó la palabra el rosarino: "Estoy orgulloso de la madurez de los jugadores que encontraron cómo hacer respetar sus opiniones; es un signo de crecimiento. Lo que en un principio no pareció comprensible ahora lo es; yo me vuelvo a abrazar con ellos, y por su intermedio con todo el equipo, para decirles cuánta razón tienen en muchas cosas, y cuántas razones tenemos que agregar todavía para llegar a lo que queremos en el rugby argentino. En lo personal, esto fue muy valioso..."

    La dialéctica de Imhoff siguió frente a la pregunta concreta: ¿sigue siendo el técnico de los Pumas? "Yo soy el head coach nacional y jamás dejé de serlo, como tampoco se planteó que dejase de serlo..." Una distancia mínima, pero diferencia al fin, es ser head coach y técnico, por más que Imhoff ocupe hoy las dos posiciones.

    Sporleder buscó el cierre con la frase especial: "Los jugadores no ponemos ni sacamos a los entrenadores; sólo buscamos un camino de diálogo." Cuando Arbizu empezó a coincidir, la voz de Imhoff agregó: "Falta Pablo (por Camerlinckx), que llamó y también está de acuerdo...".

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