Katja Alemann: en busca del pasado

La actriz protagoniza el film La última mirada, que se estrena hoy, y hace temporada en Mar del Plata con 8 mujeres
Julia Montesoro
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22 de diciembre de 2011  

Estoy muy contenta. 2011 ha sido un año de mucho empeño y logros consecutivos. Espero que 2012 continúe con estas intensidades", comenta Katja Alemann. A la hora del balance, la actriz cierra con buenos resultados: haciendo teatro en Mar del Plata, donde sube a escena 8 mujeres , y estrenando en Buenos Aires La última mirada , película que protagoniza junto a Arturo Bonín, Eugeni Roig y Victoria Almeida, dirigida por Jorge Víctor Ruiz, realizador con el que Alemann ya trabajó a mediados de los noventa.

"Jorge [Ruiz] es un director amable, meticuloso y claro. Sabe llevar a su equipo por el buen camino. Siempre es un placer estar en un rodaje suyo. Sabe mucho de cine y prepara cada día de filmación, uno confía en él. Y el resto es disfrutar de estar haciendo cine, que es casi una epopeya", dice la actriz acerca de este reencuentro en La última mirada (ver recuadro), que narra una historia de búsquedas: la de un periodista que vuelve a la Argentina para terminar una novela sobre sus padres, asesinados durante la última dictadura militar, y la de una joven, hija de un ex comisario, que decide investigar su origen filial, tras conocer al periodista.

La última mirada "trata sobre la necesidad de saber qué pasó y por qué", apunta la coprotagonista del largo, décimo título de su filmografía, también integrada por El año del conejo, Seguridad personal, Las puertitas del Sr. López y Al filo de la ley, entre otras películas. "Esa necesidad de saber es el gran interrogante de la historia –señala–. Por qué los pueblos deciden hacer oídos sordos cuando es eliminado un sector «subversivo» de la sociedad. Consideremos el término subversivo etimológicamente, como una versión alternativa a la oficial. La disidencia. Hace poco que aprendimos a tolerar la disidencia y no en todos los casos. Pero digamos que, hoy por hoy, es políticamente correcto aceptarla. Hizo falta mucho exterminio para que el inconsciente colectivo asimile esta noción. Y todavía seguimos luchando con fundamentalismos."

En la película de Ruiz, la actriz compone a Sonia, "es de hecho una sobreviviente que ha logrado campear la culpa de haber sobrevivido, como nos pasa a muchos de mi generación", describe Alemann a su personaje, alguien, según la actriz, que "se tomó la libertad de construir una buena vida" y que, a su criterio, "en la película representa ese matiz en la trama general".

Sonia, completa su creadora, "es alegre y compasiva, no tiene resentimiento. Creo que es un personaje que enmarca la tragedia como un accidente humano y que permite al espectador distanciarse del binomio víctima-victimario".

Después de La última mirada, Katja Alemann participó en la todavía inédita El amigo alemán, de Jeanine Meerapfel, una historia de amor que en parte transcurre, también, durante aquel oscuro período que vivió la Argentina a partir del golpe de Estado de 1976. "La dictadura militar es un trauma histórico que todavía estamos intentando resolver. Creo que la expresión y el relato nos permiten seguir elaborando. Todavía estamos casi todos vivos... los que quedamos, al menos. Torturadores y torturados seguimos compartiendo la historia. Hay gente que está cansada del tema y obviamente no es un tema divertido. Pero es nuestro trabajo generacional saldar cuentas", reflexiona la actriz, que amplió su camino en el cine incursionando como productora asociada de Quiero morir en tus brazos, nuevo film de Ruiz, al tiempo que planifica próximos pasos con otra creación suya, ReciclARTE (www.reciclarte.com), espacio que abarca, entre otras cosas, el varieté Cabeza de maní, que probablemente llegue a Mar del Plata este verano, según informa la actriz y ecologista.

Pero eso no es todo. Hay además una novela que publicará editorial Planeta. "Es el proyecto principal de ReciclARTE 2012, se titula Dos Mil Sin Cuenta (www.dosmilsincuenta.com), y tiene formato de novela corta y obra de teatro. Es interactiva porque la gente participa, escriben cosas muy divertidas. Después planeo varios formatos más, un periodístico y una miniserie de TV, ¿por qué no?", se pregunta Alemann, y no hay motivos para no creerle que seguirá generando propuestas.

EL DEBUT COMO PRODUCTORA

Con Flores amarillas en la ventana, filmada en 1995, nació la amistad de Katja Alemann con el cineasta, a quien define como "un maravilloso contador de historias" y al que luego acompañó en La última mirada, y con quien además debutó como productora asociada. "Suelo leer los guiones que Jorge (Ruiz) escribe y a él le gusta que le diga lo que pienso. En particular, Quiero morir en tus brazos es un guión que me gustó mucho y tal vez mi visión le sirvió para la reescritura. Un poco por eso y otro poco porque confía en mí como productora es que me ofreció participar de esa manera en el film. ¡Espero haber sido de ayuda en esta tarea tan difícil que es hacer cine!", comenta sobre su labor en el film aún inédito, protagonizado por Roberto Vallejos y Melina Petriella.

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