2011, el año del reviente (parte 1)

Diego Sehinkman
Diego Sehinkman PARA LA NACION
Durante el año que se va, el pirata informático no paró de reventar los mails de los políticos. Ahora hizo un resumen de 2011 con extractos de las principales correspondencias hackeadas. Aquí va la primera parte, con seis correos robados de enero a junio
(0)
23 de diciembre de 2011  • 02:04

1- Enero: el entonces presidente de la UCR Ernesto Sanz todavía se tenía fe para ganarle la interna a Cobos y a Alfonsín y presentarse como candidato a presidente. Los siguientes son fragmentos de lo que le escribía Sanz a Cobos en aquellos días:

"... No lo tomes a mal, Julio, pero creo que te gano caminando. Fijate que aquellas remeras del 2008 con tu cara y tu famosa frase, mantienen los colores y la nitidez intactos. Vos a los dos meses ya te habías desteñido. A Ricardito le tengo un gran respeto, pero creo que soy más. La interna nuestra es en abril y los sacos que le robó al padre son de invierno, no de media estación. Richard usará la ropa del finado. Pero no da el talle".

"... Tenemos que terminar con el mito creado por los peronistas de que los radicales no pueden gobernar. No puede ser. Te voy a contar un sueño: Soñé que salía elegido presidente. En la ceremonia, Cristina me pasaba el bastón de mando. Pero con sorpresa, escucho que me dice: "Como vos sos radical, en vez de banda presidencial te ponemos esto". Y me cruza sobre la cabeza y el pecho una de esas cintas de embalaje que dicen: "Frágil".

"Tenemos que tenernos fe, Julio. Aunque alguien pueda decir: Lo único que tiene para aportarle un radical a este país, el kirchnerismo ya lo tiene: inflación".

2- Febrero: Se tensa la relación con Estados Unidos. En el aeropuerto de Ezeiza el gobierno argentino incauta el cargamento que trae un avión militar norteamericano. Esto le escribía el canciller Héctor Timerman a la presidenta en un mail reservado:

"... Así como le digo, señora Presidenta. Un marine, a las carcajadas desde Ezeiza, lo contaba como gran anécdota para una radio de su país. Decía: "Imaginen la situación: aterrizás en la Argentina, país bananero. Un canciller payasesco te para y te dice "¡Stop, los vamos a tener que revisar!". Entonces el teniente Passmore le contesta: "¡Pero esto es absurdo! ¿Desde cuándo en La Isla de la Fantasía, cuando llega el avión, el enano Tatoo te abre las valijas?"

"¿Ve lo irrespetuosos que son? ¡Es increíble! Sin que uno entienda por qué, injustificadamente, vienen tres ametralladoras, medicamentos vencidos, equipos para espionaje telefónico. Y sin que uno entienda por qué, injustificadamente, no viene... Obama"

"Va a Brasil, va a Chile, pero a Argentina no. ¿Sabe, Presidenta, cuál es la real violación a nuestra soberanía? Que nos pase volando por arriba: nos ignoró".

3- Marzo: Empieza la escalada entre el Gobierno y Moyano. El líder camionero y Secretario General de la CGT le escribe a su único interlocutor dentro de la administración Kirchner: Julio de Vido.

"...Mirá, Julito, si yo hubiera sabido que esa conversación le iba a hacer tan mal que después se nos iba a ir, y que me iba a dejar negociando con su jermu, te juro que aquella noche no discutía con Néstor. ¡Cómo lo extraño! Con él sí daba gusto odiarse".

"La señora primero me maltrató en la inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso, cuando dijo que era "compañera" pero no cómplice. Después en el acto de Huracán los avaló a los nenes de La Cámpora. Y ahora, la última retobada: el exhorto suizo éste que Cancillería, muy pícara, en vez de dormirlo, lo dejó circular en la página de Internet de la Corte y de ahí rebotó para todos lados. ¿Y qué ganó la Señora con todo esto? Que Moyano se enojara. Yo le dije a Viviani, "¿viste, Omarcito? Le sacamos el luto a la Señora: Cuando dijimos "paro general" se puso blanca hasta la ropa".

"Julio, con vos tengo confianza, así que te voy a contar un sueño: ¿Viste esa serie de antes, "El auto fantástico", que el coche era inteligente y le hablaba a su conductor? Bueno. Yo soñé con "El camión fantástico". Solito sabía qué planta de distribución de diarios había que ir a bloquear. La cosa es que yo iba con mi camión fantástico a la conferencia de prensa, golpeaba el escritorio y decía: "¿Qué carajo tengo que ver con Covelia?". Después anunciábamos el paro, apretábamos al Gobierno, a los medios, a la población... y los argentinos se cagaban todos en las patas. Pero cuando terminaba todo y me subía contento a mi camión, escuchaba la voz de la computadora que me advertía: "Se lo dice un GPS amigo: si cree que para ser Lula hay que agarrar por acá... usted anda perdido, compañero Hugo".

4- Abril: Francisco De Narváez empieza a buscar socio político. Y no se le ocurre nada mejor que pensar en Ricardo Alfonsín. Éste era uno de los mails que se cruzaron, cuando el candidato radical todavía no se decidía a sellar la alianza:

"... Algo debo haber hecho mal en mi vida política. ¿Me explicás, Ricardo, que hago yo, que tengo 300 millones de dólares, esperando que vos, que tenés un dos ambientes al contrafrente, me contestes si me dejás colgarme de gobernador en tu boleta? ¡Y encima cómo se van a burlar de nosotros! Ya me imagino lo que van a decir: "El que compró en un remate la biblioteca y el traje de gala de Perón para tener una identidad política, le pide asilo en la boleta al que usa las oficinas y hasta la secretaria histórica del padre. ¡Qué personalidad tiene la oposición!"

5- Mayo: Sergio Schoklender, el apoderado de Madres de Plaza de Mayo, empieza a ser investigado por presunto lavado de dinero y desvío de fondos para la construcción de viviendas sociales. Este es un extracto de un mail que le mandó por aquellos días a su hermano Pablo.

"Te confieso, hermano mío, que a veces siento algunas pequeñas contradicciones en mi vida. Recuerdo patente que hace unos años me puse a releer una desgrabación de una charla que di en el 99 en la Universidad de las Madres. Llevaba por título: "El derecho a la violencia". Yo decía, textual: "No es con chupetines ni con caramelos con los cuales se lleva adelante una revolución. Lo que Fidel logró construir en Cuba, no fue por las buenas". Vos preguntarás por qué me sentí raro. No sé. Será porque lo leía tirado en una reposera, en el balneario CR de Pinamar, que me costaba dos mil dólares por quincena".

"¿Por qué ahora todo recae sobre mí, si en el Gobierno Nacional, todos –y te aseguro que todos- sabían que hubo 1347 cheques rechazados? Ellos tenían el deber de controlar dónde iban esos fondos para viviendas sociales. Pero claro, nadie quiso pagar el costo político de auditar el templo".

"Mirá, Pablo. Vos sabés que las acusaciones son falsas. Si es por mi patrimonio, te aseguro que podría comprarme una Ferrari. Aunque en realidad, prefiero manejar un Porsche. ¿Por qué no me lo compro? Porque tienen poco baúl".

6- Junio: El escándalo menos pensado. En el INADI Morgado y Rachid se discriminan mutuamente. Acá va un fragmento del mail que Claudio Morgado le mandó por esos días a su padrino político, Alberto Fernández:

"Lo que hizo esta chica Rachid es patético. Ahora todo el país se enteró de que el organismo pasó de 2 millones de presupuesto por año en 2005, a 50 millones en 2011. Y de 35 empleados a 550. Mirá si será ingenua: quiso hacer al Inadi transparente y lo hizo fosforescente".

"¿De qué me acusa? Dice que muchos de mis empleados no venían a trabajar. Que yo hacía transferencias enormes de partidas sin su correspondiente comprobante de contraprestación. Y bueno, Alberto. A lo mejor me confundí. Cuando pasé de conducir en tele a conducir el Inadi, creí que "El agujerito sin fin" era el Estado".

(La próxima semana, la segunda parte, con mails de Macri, Cristina, etc.)

*Diego Sehinkman es periodista, psicólogo y guionista. Todos los domingos escribe la columna "Terapia" en el Suplemento Enfoques y acaba de sacar el libro "¿Qué tienen los políticos en la cabeza? (Traumas, complejos y taras psicológicas de nuestros dirigentes)" por Ediciones B- Vergara.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.