Suscriptor digital

W. H. Auden

Hugo Caligaris
(0)
30 de diciembre de 2011  

NO, PLATÓN, NO

No puedo imaginar cosa ninguna

que me gustase menos que ser yo

un descarnado Espíritu

incapaz de sorber o masticar,

de tocar lo palpable,

de aspirar los aromas del verano,

de comprender la música y el habla,

de contemplar aquello que más allá se expande.

No, me ha colocado Dios exactamente

en el lugar que yo hubiera elegido:

es tan divertido este mundo sublunar

donde el Hombre es femenino o masculino

y otorga Nombres Propios a las cosas...

Pero puedo, con todo, concebir

que los órganos que la Naturaleza me dio,

mis glándulas de secreción interna, por ejemplo,

las veinticuatro horas esclavizadas

-sin por ello mostrar resentimiento-

para satisfacerme a Mí, su Dueño,

y mantenerme en buena forma

(si fuese yo quien tuviera que darles órdenes,

no sabría qué gritarles)

sueñen una existencia

distinta de la que hasta ahora han conocido:

sí, bien pudiera ser que mi Carne

esté rezando para que "Él" se muera

y así Ella verse libre para ser

Materia irresponsable.

De: Gracias, niebla, traducción de Silvia Barbero Marchena, Pre-Textos, 1996

ADN Auden

(York, 1907 - Viena, 1973)

Wystan Hugh Auden fue uno de los poetas más originales del siglo XX. Aunque inglés de nacimiento, adoptó en 1946 la ciudadanía estadounidense. Fue también un notable ensayista y crítico, y el autor de varios libretos de ópera, entre ellos el de La carrera del libertino, de Igor Stravinski

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?