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Maricel Alvarez: la elegida

Brilló con Javier Bardem en Biutiful, en donde admite que debieron enseñarle todo. Su figura conquistó a Woody Allen, que la incluyó en su próximo film. Charla con una actriz argentina que vive su propio cuento de hadas
Fabiana Scherer
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24 de diciembre de 2011  

Hacelo con verdad (do it with truth)." Eso le dijo Woody Allen a Maricel Alvarez en Roma, en el set de Nero Fiddled, la película que, al estilo de Medianoche en París, rinde homenaje a la vieja Europa. "Es una participación pequeñita, divertida y sabrosa", cuenta acerca del personaje que da vida en el nuevo film del genial director neoyorquino, programado para 2012. "Fue sólo una indicación, pero justa y precisa", asegura la actriz que consiguió llamar la atención de Woody por su papel en Biutiful, la oscura película del mexicano Alejandro González Iñárritu (Amores perros, Babel).

"Lo que pasó con Biutiful tiene ese condimento principesco, es como un cuento de hadas", reconoce la mujer que hizo carrera en el teatro local con destacadas e irreverentes producciones como Dolor exquisito, Bambiland y Woyzeck (ver aparte). "En realidad, que haya sido elegida da cuenta de la obsesión de González Iñárritu por encontrar a su protagonista femenina." Y como todo buen cuento, dice la historia que encontrar a la actriz perfecta para encarnar a Marambra resultó ser un verdadero dolor de cabeza para el realizador mexicano. Ninguna mujer parecía encajar en el papel de la mujer de Uxbal (Javier Bardem), hasta que el director de casting vio a Maricel en Heldenplatz, la puesta que estaba haciendo en el Teatro San Martín y en Dolor exquisito, en el circuito off. La propuesta no se hizo esperar y con pasaporte en mano voló hacia Barcelona en donde tuvo su oportunidad.

"Un papel soñado, no hay duda de eso. En cine había hecho la nada misma, una participación en Pequeños milagros, la película de Eliseo Subiela, en 1997. Una encantadora experiencia que me sirvió en mis años de formación, pero mi apuesta profesional fue más que nada teatral. En Biutiful tuvieron que enseñármelo casi todo."

–¿Qué te enseñaron?

–Me lo explicaron como a un niño. Me contaron cómo son los planos, las lentes, me mostraron lo que estaba bien y mal. Tuvieron mucha paciencia, fueron muy solidarios. De alguna manera fue una devolución a lo que yo les di. Siempre estaba lista con mi overol para hacer lo que me indicaran. Además, tuve la suerte de contar con un gran compañero. Javier Bardem es uno de esos actores que no te sueltan la mano, que te acompañan hasta el final.

Lo entregó todo. Tal fue el compromiso que The New York Times se detuvo en su actuación con una descripción más que elogiosa: "Con su nariz majestuosa y su modesto mentón, la aclamada actriz de teatro y coreógrafa argentina Maricel Alvarez puede no ser convencionalmente linda, pero no importa, porque es cautivadora. Uno nunca sabría que con Biutiful Alvarez hace su debut en el cine. Al darle una dimensión trágica a su compleja interpretación, la actriz consigue ponerse a la altura de Bardem".

ENCUENTRO CON WOODY

Fue en Roma donde se deshizo en un eterno abrazo con Alessandro Bertolazzi, el maquillador de Biutiful, que estaba en las filas de Allen. "Entre chistes y recuerdos le dije: Acá no soy la prota, acá soy sólo un suspiro. Mi amor –me respondió–, ayer estuvo Ornella Muti e hizo un segundo de película; qué importa, es una de Woody y todos estamos acá por eso. Y es así, en el fondo somos todos fans –confiesa Maricel–. En el set estábamos como criaturas. La mayoría había soñado con ese momento".

–Y vos, ¿lo soñaste alguna vez?

–Ni remotamente tenía este sueño, simplemente por estar en esta latitud me parecía descabellado, así que imaginate que es más que bienvenido, es un regalo de la profesión. Fue una experiencia maravillosa. Resultó bonito poder observarlo, verlo trabajar [dice de Woody]. Ya está viejito. Lo amo, cómo no hacerlo si ha dado películas memorables. El día de rodaje primaba esa sensación de alegría, de felicidad. Todos sentíamos que estábamos acompañando a un maestro.

El primer encuentro de la actriz con Allen fue en Estados Unidos, tras la excelente repercusión de Biutiful. Con una agenda armada para darse a conocer, Maricel tuvo varios encuentros, entre ellos, con la directora de casting de Woody Allen. "Resultó ser una charla muy amena en un café de Manhattan –recuerda–. Al poco tiempo recibí un e-mail muy entusiasta en el que me decía que Woody me quería conocer. De antemano me aclaró que el encuentro iba a ser breve. El es una persona muy reservada y muy tímida. Sus reuniones duran cinco minutos, me aclaró, si tenés tiempo y ganas, quiero que él te vea".

A los pocos días se produjo el encuentro. "Literalmente la reunión duró cinco minutos, pero fue encantadora. Estaba muerta de miedo. Todo transcurrió en su oficina, con gente de su confianza. Por cierto, yo dije muy poco. Agradecí y manifesté mi interés y mi admiración. El me comentó de la película que iba a filmar, me contó que había visto mi trabajo y me preguntó si no me importaba hacer algo pequeño. Obviamente, mi respuesta no se hizo esperar".

Biutiful marcó una bisagra en su carrera, no hay duda de eso. Entre premios, propuestas y el encuentro con Woody, Maricel paseó por la alfombra roja de Cannes en la presentación de la película, en mayo de 2010. "Me divertí mucho porque era como estar en un parque temático. Es una exposición brutal". Emilio García Wehbi, director teatral y pareja de la actriz desde hace más de doce años, la acompañó.

Ante tal repercusión internacional los consejos de amigos no se hicieron esperar. "Muchos me dijeron cerrá tu casa de Buenos Aires y mudate a Los Angeles".

–¿Y por qué no lo hiciste?

–Tengo casi 40 años [tiene 37], un montón de afectos y motivos por los cuales no tomaría una decisión así, por lo menos no a la ligera.

EN ESCENA

Por un largo tiempo creyó que Letras era su vocación. Estaba convencida. Apenas terminado el secundario ingresó en la Universidad de Buenos Aires dispuesta a devorar cuanto libro cayera en sus manos. Pero los accidentes ocurren, y la actuación, como bien dice Maricel, fue un accidente. "Como un juego, a la vez que cursaba el último año del secundario, comencé a estudiar teatro. Tuve la enorme fortuna de cursar con un profesor extraordinario, Carlos Parrilla –reconoce–. Era culto, un exquisito lector, con una inteligencia y una mirada del mundo muy poco conservadora. Con él hice sólo un año, porque me echó".

–¿Cómo que te echó?

–Sí, me dijo: "Yo a usted la echo de mi curso para que vaya a estudiar en serio". Era uno de esos profesores que valoraba la formación y alentaba a que nos formáramos. "Usted vaya a estudiar teatro en serio –me repitió–. Y respecto de su carrera universitaria, no cometa el error de recibirse." Lo cumplí al pie de la letra. Un año con él bastó para que me sacara una radiografía.

Corrían los primeros años de la década del 90, una época deslumbrante del teatro más independiente. "Un momento maravilloso del under; eran los años de El Periférico de Objetos, Las Gambas al Ajillo, El Descueve. Pero hubo una puesta que me dio cuarenta grados de fiebre, Paso de dos, una obra de Eduardo Pavlovsky dirigida por Laura Yusem. Me arrebató la cabeza. Aún me hiela la piel recordarla".

Fascinada, comenzó a estudiar con Yusem. Fue su alumna por más de diez años. Con ella dio sus primeros pasos profesionales. En 1995 debutó con la obra Trátala con cariño, de Oscar Viale. Luego de otras participaciones, Maricel tomó su propio camino. De Yusem heredó la pasión y la curiosidad por la danza. "Ante todo, Laura es bailarina y ella muchas veces destacó la importancia de enriquecer mi formación. Y así inicié otro viaje." Entre los tantos maestros que se cruzaron por su camino se encuentra Ana Frenkel, fundadora de El Descueve. "Aún sigo entrenándome con ella. Tiene una capacidad lúdica increíble y una gran libertad creativa".

Maricel se cruzó con Emilio García Wehbi. "Somos dos personas con una amplia diversidad de intereses, con un deseo que nos quema por dentro y que nos lleva a explorar –destaca la también coreógrafa–. Emprendimos un camino que nos unió tanto en la vida como en escena".

Descollante en su personaje de Marambra, en el film de González Iñárritu, Maricel está dispuesta a asumir nuevos desafíos. "Hice una participación para la segunda temporada de El hombre de tu vida [la exitosa serie de Juan José Campanella] y terminé de rodar la ópera prima de Gabriel Nesci [autor de Todos contra Juan], la comedia Todo lo que necesitas es amor, con Gastón Pauls, Fernán Mirás, Inés Efrén y Rafael Spregelburd." En cuanto a teatro, en marzo repondrá Hécuba o el gineceo canino, en la sala El Extranjero. "En junio, junto con Emilio participaremos en Berlín de la Müller Messe, unas jornadas dedicadas al estudio del autor Heiner Müller. Allí presentaremos una performance y una instalación", describe. Además, tiene dando vueltas un proyecto cinematográfico en la Argentina y dos guiones con ofrecimiento para filmar afuera.

Pero sin duda, uno de los planes que más la emociona es la posibilidad de concretar para 2012 la versión del Rey Lear del dramaturgo argentino Rodrigo García. Se apasiona, y está lista para hacerla: "Es una apuesta más que interesante, una crítica despiadada a la sociedad de consumo".

DIME QUIEN TE VISTE

que luciera como una estrella en Cannes. No constituyó la primera ni la última vez que el diseñador argentino pensó en Maricel. De hecho, en la producción fotográfica para esta nota muestra diseños de él. "Somos buenos amigos –reconoce la actriz–. Es un talento, no hay duda."

–¿Cómo se conocieron?

–Nuestro encuentro fue mágico. Pasé por su tienda con un librito de Sophie Calle y le dije: "Con Emilio queremos hacer Dolor exquisito y necesitamos de tu talento." No lo dudó. Enseguida me dijo contá conmigo. El vestuario de Dolor exquisito es maravilloso, con Emilio nos enamoramos de su visión. Así que él me auxilió en todo ese recorrido por las alfombras rojas, y lo sigue haciendo.

Trayectoria

  • Estudió Letras en la UBA y teatro con Carlos Parrilla y Laura Yusem, con quién debutó profesionalmente en 1995 con la obra Trátala con cariño. También ha realizado varios trabajos como coreógrafa.
  • Desde hace más de doce años está en pareja con el autor y director teatral Emilio García Wehbi. Recientemente presentaron en el C. C. Ricardo Rojas Hécuba o el gineceo canino, que repondrán en marzo próximo.
  • Entre las tantas obras a destacar se encuentran Dolor exquisito, Heldenplatz, Bambiland, Woyzeck y Luces de bohemia.
  • En cine debutó con una participación en Pequeños milagros, de Eliseo Subiela. Luego le siguió Biutiful, junto a Javier Bardem. Rodó Nero Fiddled, junto con Woody Allen en Roma, y Todo lo que necesitas es amor, de Gabriel Nesci.
  • Realizó una participación en televisión para la segunda temporada de El hombre de tu vida, que se estrenará pronto.
  • Asistente de produccion Ivana González. Make-up Nadia Varela para Estudio Novillo con productos Yves Saint Laurent. Pelo Gonzalo Rubio para Estudio Olivera con productos Redken 5th Avenue NYC

    Agradecimientos PARUOLO Solar de la Abadía SYLVIE GERONIMI Guido 1555 TRAMANDO Rodríguez Peña 1973

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