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Ser libre cuesta más dinero que no serlo

Ariel Torres
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31 de diciembre de 2011  

La campaña de recaudación de Wikipedia tuvo este año un sello especial, gracias a los testimonios de los autores y editores de artículos, miles de artículos, en algunos casos ( http://blog.wikimedia.org/2011/12/22/who-is-asking-you-to-donate-to-wikipedia-and-the-wikimedia-foundation/ ). Me pareció muy acertado en varios sentidos, pero uno es el más relevante. Donar a la enciclopedia libre (tan poco como 25 pesos o la cifra más loca que se le ocurra) es asegurarnos de que uno de los fenómenos más importantes de la historia de la civilización no decaiga, no se frustre.

De la misma forma que escribir o editar un artículo sin cobrar un centavo, donar dinero es hacerlo por nosotros y por los demás, es hacerlo por la comunidad, no por el fundador de la enciclopedia, Jimmy Wales, que solía ser la única cara visible de las campañas de recaudación. Por eso le doy la bienvenida al nuevo estilo de la campaña actual, próxima a concluir.

Veo alguna ceja alzada por ahí. ¿No habrá querido decir uno de los fenómenos más importantes de la historia de Internet? Oh, no. Leyó bien. Lo que ocurre es que Wikipedia es más extraordinaria de lo que parece. La culpa la tiene ese diseño tan austero. Pero no se deje engañar. Es la primera vez que ocurre. Wikipedia es la primera vez que nos ocurre.

¡Llamen a un experto!

Hasta hace relativamente poco tiempo, el acceso al conocimiento estaba limitado por un número de obstáculos. El primero era su precio. Las enciclopedias eran caras, y las buenas, muy caras. Por supuesto, uno podía ir a una biblioteca pública..., si vivía cerca de una.

¿Por qué eran tan caras las buenas enciclopedias? Porque producir un experto costaba bastante dinero, así que tenía sentido –voy a decirlo mejor: parecía tener sentido– aplicarle un impuesto a lo que ese experto originaba.

Pero el conocimiento es como el agua, debería ser como el agua. Debería ser un derecho humano.

Producir expertos sigue siendo costoso. Hay que ir a la Universidad y todo eso. Pero Internet cambió un par de parámetros, y con eso cambió todo. Ahora un experto puede decidir donar su tiempo y su saber sin importar la distancia. Por ejemplo, para la enciclopedia libre.

Me han dicho, con desdén, que esto es voluntarista.

Sí, desde luego que lo es. Diré más: la mayoría de las cosas decentes que ha hecho nuestra especie fueron puro voluntarismo. Así que deje que los que claman por leyes antes de cultivar un cambio sigan esperando a que los gobiernos se ocupen del tema. Primero, estoy seguro, crearán una comisión para determinar qué es el conocimiento.

Con el agua eso no pasa.

Bueno, pero qué es el conocimiento

Como ha dicho en cientos de ocasiones Wales, Wikipedia mejora con el tiempo. No es un producto comercial. No es un producto, en rigor. Es una obra común en proceso que evoluciona a cada instante. Así, Wikipedia habla sobre todo de nosotros. Si no podemos hacer ni siquiera una enciclopedia entre todos, ¿cómo pretendemos hacer una sociedad entre todos?

Al día de hoy, con sus 20 millones de artículos, sigue marchando hacia un estado ideal en el que la totalidad del conocimiento humano se encuentre disponible para todos sin obstáculos. Sabemos que, excepto en la ciencia ficción, nunca alcanzaremos ese desiderátum, y no es que vayan a faltar voluntarios (unos 100.000 trabajan hoy para Wikipedia), sino porque la pregunta es válida: ¿qué es el conocimiento?

No crearemos una comisión, no se preocupe.

Pero quiero apuntar dos asuntos. Primero, dudo que llegue el día en que lo sepamos todo y por lo tanto la frase todo el conocimiento humano cobre un sentido estricto. En todo caso, podremos decir todo el conocimiento humano en este preciso momento.

Segundo, lo que entendemos por conocimiento ha variado en varias ocasiones a lo largo de la historia, pero en el fondo fue siempre lo mismo: un acuerdo entre partes. Por supuesto, esto no se declaraba públicamente. Los sabios (por eso parecían sabios), no salían a decir: "Miren, no tenemos ni la menor idea de qué es exactamente esto que llamamos Tierra, así que vamos a convenir algo razonable: la Tierra es una cosa plana que se apoya sobre cuatro elefantes que a su vez están parados sobre una tortuga gigante". Por el contrario, se imponía este conocimiento como la verdad (dicho sea de paso, ¿qué es la verdad?). Después llegaba otra verdad que refutaba la anterior. Después otra. Y así.

La crítica que con más frecuencia y ferocidad se le hace a Wikipedia es que sus artículos podrían no ser completamente exactos, correctos. Cuando el actorazo Stephen Fry le brindó su apoyo a la enciclopedia vía Twitter ( https://twitter.com/#!/stephenfry/status/147857729103462400 ), no faltó el acostumbrado misil miope-Wikipedia. Esto es, que "la enciclopedia libre es gratis porque es –y permítame usar la palabra original en inglés– inaccurate". En español el término impreciso no tiene ni por asomo el sentido peyorativo que carga inaccurate en inglés.

Quien usa esta clase de artillería contra Wikipedia lo hace sin darse cuenta de que, por un lado, revela un inexplicable enojo y, por el otro, también está colaborando con la enciclopedia libre. ¿Criticándola? ¡Oh, por supuesto! Uno de los mejores subproductos de Wikipedia es que hemos dejado de creer ciegamente en lo que decían las enciclopedias y los expertos. Empezamos a dudar de que las verdades sean tan accurate, tan precisas, tan claras, tan definitivas. Empezamos a ver la verdad como lo que siempre fue: un espectro, un arco.

Así que cuanto más se la critica, más se la mejora.

En cuanto a la furia que algunas personas sienten por Wikipedia, bueno, quizás echan de menos la época en la que otros decidían qué era la verdad, o un mundo donde todo era más claro, más blanco y negro, de bordes más definidos. Entiendo que cueste abandonar la infancia, pero Wikipedia no es la causante. Es sólo un síntoma –un buen síntoma– de los tiempos.

Hablemos de números

Ahora, no todo es tan sencillo.

Wikipedia cuesta dinero. Toneladas de dinero. No sé de dónde sale esa confusión entre libertad y gratuidad. No tienen nada que ver una con otra. Es más: muchas veces es más caro ser libre que no serlo.

Gratis es el acceso a Wikipedia. Gratis es editarla. Colaborar. Contribuir. Formar parte. Pero poner en línea Wikipedia cuesta mucho dinero. Por eso son necesarias las campañas de recaudación, y son también una forma de mantener el control sobre el destino de la enciclopedia libre. Aquí, los datos de la campaña actual: http://wikimediafoundation.org/wiki/Special:FundraiserStatistics

Según Wolfram Alpha, el sitio de la enciclopedia libre recibe 200 millones de visitantes al día. Eso significa que atiende a más de 2300 personas por segundo. Más de 8000 vistas de página a cada tic tac del reloj. Y uno que se enoja cuando la página tarda un pestañeo de más en cargar.

Estos números, esta cantidad de visitas, significan una enorme popularidad, pero también una montaña de dólares en servidores, conectividad, desarrollo de software y mantenimiento, entre otras cosas.

En el índice de Alexa ( www.alexa.com ), la enciclopedia libre está en el sexto puesto entre los sitios más visitados de Internet. Repito, sexto. Esto habla muy bien de todos nosotros; a fin de cuentas es una enciclopedia. ¡Vaya!

Pero lo que de verdad importa es quiénes son los otros cinco de la lista. Observe. El primero es Google (31.300 empleados); el segundo es Facebook (3000 empleados); el tercero es YouTube, que forma parte de Google; el cuarto es Yahoo! (13.600 empleados), y el quinto es Baidu (10.800 empleados).

Wikipedia tenía 75 empleados al inicio de la campaña de recaudación; el informe anual consigna 80; actualmente son 95. La razón es simplísima: no hay dinero para más. De hecho, una de las cosas que hace notar la actual campaña es que las anteriores ediciones permitieron aumentar el staff.

A propósito, no confundir los aproximadamente 100.000 voluntarios que escriben y editan regularmente la enciclopedia con empleados. Para el caso, Facebook cuenta con 800 millones de voluntarios que le subimos textos, fotos, videos y links. ¿Se imagina cómo le iría a Facebook si dejáramos de publicar en el Muro? Sí, game over.

Libre, gratis, pero no regalado

OK, mucho dinero suena algo vago. Sí, porque el detalle sería abrumador. Uno cree que puede decir que poner Wikipedia en línea cuesta de 20 a 30 millones de dólares al año, lo que no está demasiado lejos de la verdad. Pero la respuesta más exacta (¿no pidió alguien accuracy?) debe extraerse, y no es fácil, de los informes financieros. Por supuesto, son de acceso libre: http://wikimediafoundation.org/wiki/Financial_reports

Hay muchas formas de colaborar con Wikipedia. Crear artículos es fundamental. Editar y corregir es indispensable. Pero este sueño de la totalidad del conocimiento humano al alcance de todos no viene de regalo. Esto es Internet real, servidores reales, programadores reales, cables y facturas de Web hosting reales.

Hago mías, pues, las palabras de Stephen Fry: "Los tiempos son difíciles, pero, más allá de lo que nos burlamos de ella, ¿no vale Wikipedia 5 dólares o algo así? Es gratis y extraordinaria. Regístrese y done".

Nos volveremos a ver en febrero, mis ansiadas vacaciones están por comenzar. ¡Feliz 2012!

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