Aprender a jugar al polo, también para turistas

Argentina Polo Day, La Manea Club y la estancia Puesto Viejo enseñan a taquear a locales y extranjeros, con clases en inglés o español para distintos niveles
Silvina Beccar Varela
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8 de enero de 2012  

El polo y su popularidad crecen año tras año, especialmente en la temporada, con la posibilidad de asistir en diciembre a ver la mejor performance del mundo en el Abierto Argentino de Palermo. Gracias a este fenómeno, la posibilidad de acercarse a este deporte se hace posible, ahora también, desde el turismo. Son pocos los lugares que ofrecen enseñarlo a precios razonables, ya sea para satisfacer la curiosidad inicial o para practicarlo.

Tal es el caso de Argentina Polo Day en Pilar, un campo-club que se especializa en recibir turistas locales y extranjeros todo el año. Y de otros lugares como La Manea Club (Ezeiza) o la estancia Puesto Viejo (Cañuelas). En realidad son muchos más los sitios que ofrecen polo, sólo que los precios son otros.

Celia y Rubén, de Argentina Polo Day, se conocieron hace algunos años y no se separaron más. Junto con su hija Valentina, de tres años, reciben a aquellos que quieran entender de qué se trata este juego que despliega glamour.

Se escuchan voces extranjeras y sólo algunas locales: la pequeña combi llega al mediodía a Pilar por la ruta 8. Superada la tranquera, los anfitriones ofrecen empanadas salteñas de La Zoila (cocinadas a la parrilla con un secreto que Rubén no confesará), junto con una copa de vino de Mendoza.

Inmediatamente, comienza el partido-exhibición de cuatro chuckers o tiempos, en este caso de 10 minutos cada uno. Cada equipo cuenta con cuatro jugadores.

Gastronómico de profesión, Rubén culmina esta parte de la jornada con un asadazo: buena carne, chutneys, ensaladas y verduras a la parrilla. Todo es rico.

Finalmente, los futuros polistas se dirigen a los caballos, logran subirse y tener su primer encuentro con la pelota.

"Nosotros nos diferenciamos de los clubes más grandes como La Aguada, La Ellerstina, Pilará o Villa María porque aunque allí se enseña –con otros precios y otra accesibilidad–, el fin último es la compra-venta de caballos. Para nosotros, en cambio, es el turismo y los jugadores", cuenta apasionadamente Celia, que dejó su trabajo en la Fundación Endeavor para poner energía en su propio sueño.

Bajo su mirada atenta, Valentina cuenta que Fiona y Tito se van a poner las medias. Fiona y Tito son dos caballos: para ella, son de la familia. "La bocha crea una línea que nadie puede cruzar por seguridad. Los goles de hándicap representan el nivel de polo que se juega; sin embargo, hay muy buenos jugadores que no tienen el handicap que merecen por un tema de costos o conveniencia", informa Celia a los que no saben nada de esta disciplina.

Todos los detalles se explican en la cancha mientras transcurre el juego, en inglés y castellano. Se siente el piso vibrar al galope de los caballos, la tierra que lo cubre todo, la adrenalina del juego: tan cerca están que los turistas podrían recibir un bochazo si no se cuidan.

Las cargadas entre los jugadores cuando pierden la pelota, los trucos, todo se ve y se oye a corta distancia, algo que en otros países es prácticamente imposible de vivir.

Los sesenta caballos del emprendimiento son criados a corral. Si bien están menos resguardados que en los boxes, "cuando salen a la cancha están más tranquilos, menos estresados. Polo para todos los que quieran y puedan, todos los días del año: ese es nuestro lema", dice entusiasta.

El Club de Polo La Manea de Ezeiza es otro lugar descontracturado donde practicar este deporte. El dueño, el sociólogo Fabián Jayat, no condice con el modelo de polista de la foto de la revista. Es por eso que aquí el clima es otro, más familiar, y también se reciben turistas a pasar el día o el fin de semana y cabalgar.

Al llegar, la chacra de 15 hectáreas con añosa arboleda ofrece cancha de polo con piso de tifway y de taqueo, sector de caballos con parrilla y bar y, a 100 metros, la casa-quincho-restaurante con parrilla, hogar y cocina: la infraestructura es sencilla, pero muy cálida. Un poco más lejos están los baños y la pileta.

"Para aquellos que somos apasionados de los caballos –cuenta Fabián–, jugar al polo es un placer único e inigualable. Por la adrenalina propia del juego, el contacto con el animal, el compañerismo reinante tanto dentro como fuera de la cancha... Todo se conjuga para que el polo, en otras latitudes considerado el deporte de los reyes, tenga en nuestro país una difusión y una cantidad de jugadores inigualable en el resto del mundo."

El encargado de esta área es Vitorio "Orco" Cutineli. "Los caballos que utilizamos son, en su mayoría, mestizos de polo, aunque hoy va creciendo la raza polo argentino que por sus características de actitud, aptitud y velocidad, va generando el animal necesario para la exigencia del juego", informa.

Otros lugares como la estancia Puesto Viejo en Cañuelas, abierta en octubre de este año, combina el confort con el polo profesional. Rodeada de 100 hectáreas, la casona cuenta con 10 habitaciones y 3 canchas profesionales para los socios del club y los huéspedes que quieran aprender a taquear, con 400 metros de pista de vareo y establos con 95 boxes.

Puesto Viejo es un club de polo registrado en la asociación. Muchos de sus socios tienen y montan sus caballos en las instalaciones, durante toda la temporada. Los jugadores profesionales de 2 a 6 goles comparten el club junto con los socios amateur. El club organiza prácticas 4 días a la semana, lo que brinda la oportunidad a los visitantes de ver un partido real.

Fenómeno en auge

Este deporte no para de crecer. Y en los últimos años se le ha dado gran impulso al polo femenino. Tal es su asociación actual con "lo argentino" que hasta una tradicional bodega de Salta, El Esteco, decidió homenajear al polo argentino sacando una edición Magnum limitada de Don David Malbec autografiada por el polista Gonzalo Pieres.

Esta moda actual –que viene de antaño, pero que de un tiempo a esta parte se hizo más visible– también se da en las urbanizaciones ligadas al polo.

San Diego (Moreno), La Martona (Cañuelas, vecino de La Dolfina y La Martina), Estancia Villa María (San Vicente), Chacras la Trinidad, Las Praderas de Luján (Open Door), La Cañada, La Pintada (Las Heras), entre muchos otros emprendimientos viejos y otros que comienzan, dan cuenta de esta movida que crece.

El año pasado el Tortugas Country Club de Pilar cumplió 80 años. Este barrio es la sede de uno de los tres abiertos que integran la Triple Corona, donde compiten los mejores equipos.

A su vez, cada vez hay más lugares para aprender a jugar profesionalmente que se abren un poco más, como Polo One, las clínicas de La Ellerstina o Centauro, en 25 de Mayo, entre muchísimas otras. El movimiento es intenso, mucho más grande de lo que se puede contar en una sola nota.

DATOS UTILES

Argentina Polo Day: ruta 8, km 70, Pilar. Informes: 15 3108 1025, celia@argentinapoloday.com.ar , ruben@argentinapoloday.com.ar

Programa día de polo: comienza el día con empanadas, vino y charla explicativa sobre el polo y sus caballos. Luego se ofrece una exhibición de partido de polo completo de cuatro chuckers mientras se explican los fundamentos del partido en castellano y en inglés. Le sigue un buen asado o la opción vegetariana, la piscina y una clase inicial de polo. U$S 160, por persona con traslados incluidos.

Programa Polo Special: para no menos de 10 personas, principalmente mochileros o estudiantes de idiomas, coordinado especialmente con algún instituto de inglés, por ejemplo. La salida es una vez por semana al mediodía, de 14 a 18, e incluye partido de polo, traslados y empanadas con cerveza. $ 400 por persona.

La Manea: Ezeiza, teléfono: 15-6092-5956. Las clases de polo para principiantes tienen un valor de $ 120 la hora y para avanzados, de $ 200 la hora. No hace falta saber andar a caballo, ya que eso se aprende en la escuela; sí, tener un feeling especial con los equinos y estar dispuesto a disfrutar una sensación distinta. El club está abierto todo el año. Teléfono: 15-6092-5956, www.lamaneapolo.com.ar

Puesto Viejo: Cañuelas, teléfono: 5279-6893, www.puestoviejopoloclub.com.ar . Vacaciones de Polo en Puesto Viejo: US$ 350 por noche por adulto. Oferta especial a US$ 175 para los acompañantes que se incluyan en el mismo paquete, pero que no tomen clases de polo. Ideal para aquellos que deseen una experiencia más intensa con este deporte. Los huéspedes concurren a una clínica donde se evalúa la destreza y la experiencia con el caballo, para luego elaborar un programa personalizado de clases, tácticas, partidos y chukkers, que se seguirá durante toda la estadía. Incluye: 1 noche de alojamiento (todos los días de la semana), pensión completa y acceso a todas las actividades, clínica de polo con jugadores profesionales, que evaluarán el nivel de destreza del jugador y elaborarán un programa hecho a medida.

Día de polo para principiantes: US$ 120 por adulto, sobre la base de un mínimo de 4 personas. Este paquete está destinado a los grupos de amigos o familias con niños más grandes que desean practicar polo por primera vez. Incluye una clase teórica, seguida por una de taqueo con un instructor profesional. Se ofrece también la oportunidad de jugar un minipartido.

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