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Les Mentettes, una banda que son muchas

La banda presenta hoy, en Niceto, Songs for an Imaginary Film
Sebastián Espósito
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21 de enero de 2012  

Había una vez una banda que tenía tantos pero tantos amigos que se transformó en una orquesta de 35 músicos. Sin embargo, para dormir tranquila por las noches, necesitaba fluir en sus dos versiones. Es más, tanto se mimetizaron la versión small de la extra large que en los discos de una convivían los elementos, las personas, los instrumentos y las ideas de la otra. A una la llamaron Les Mentettes. A otra, Les Mentettes Orchestra. Colorín colorado, este cuento recién ha empezado.

"Al principio, la idea fue armar una banda con amigos", cuenta Adrián Rivoira, voz masculina del sexteto (la otra, la femenina, le pertenece a Eugenia Brusa). "A medida que fuimos creciendo, conocimos a gente que se sumó al grupo -agrega-. Tomás [Molina Lera], el baterista y yo, con otros dos chicos fuimos al primario juntos. Después, los conocimos a Pablo [Font, teclados] y a Diego Chamorro, que trabaja con nosotros en la producción. Así, juntando amigos, armamos la banda con los primeros temas que habíamos grabado en la casa de Tomás. En realidad, teníamos esas canciones, pero no se nos ocurría hacer algo más. Ahí apareció Font, y dijo: «Esto hay que salir a tocarlo»."

-¿Qué fue lo primero que grabaron?

Font: -Un EP que editamos en 2007 y, en 2008, con la depuración de ese material más temas nuevos, sacamos nuestro primer disco, Let's Mentettes .

Adrián: -Lo grabamos en Del cielito. Era nuestra primera experiencia en un estudio grande.

Estos Mentettes son tipos inquietos, es decir, que tienen inquietudes. Y tienen una gran capacidad para relacionarse, multiplicarse y salir a rodar por ahí con la gente que se suma en el camino. "Así es como entró a tocar Leandro [Boné] -cuenta Adrián-. El venía de Astroboy, de Uruguay."

Boné: -Fue en el verano pasado. Yo tenía planes de venir a vivir a Buenos Aires, ellos me invitaron a grabar y terminé tocando con ellos y viviendo con Ladrón [el apodo al que responde Adrián Rivoira].

Rivoira: -De esta forma, se dan todas las colaboraciones que van apareciendo en nuestro camino. Tiene que ver con el entorno, con rodearse de amigos que, además, hacen música.

Font: -Así surgió la orquesta, de un encuentro con gente que estaba vibrando de la misma manera que nosotros. Como los Hermanos McKenzie, por ejemplo.

-Cuando alguien del mainstream quiere unas cuerdas para su disco, va y las contrata. En el under, las cosas no funcionan así.

Boné: -También es una característica generacional. Nosotros cuando desembarcamos acá con Astroboy, nos hicimos muy amigos de Mataplantas, después los conocimos a ellos y de ahí en adelante decantó todo.

-Y se formó un culto alrededor de Astroboy. ¿No?

Boné: -Eso pasa cuando dejás de tocar. Todo estaba en plena explosión, pero llegó un momento en que tuvimos que tomar una decisión, porque en Uruguay casi no tocábamos y veníamos a tocar acá cuatro veces por mes. Pero poner cinco vidas de acuerdo es difícil y yo me vine a Buenos Aires, pero me quedó esa espina. Hubiese sido genial seguir el camino acá, con mis amigos.

Font: -La generación de los veintipico y los treinta y pico decidió hacerse cargo y ocupar un lugar. A partir de los 90, todo se estancó entre rock chabón o nada. Mirá, pienso en la figura de Manza, Mariano Esaín [Valle de Muñecas, ex Menos que Cero y gran productor del under]. Todavía no entiendo cómo no es una estrella. Hay algo de esta generación que arranca en Mataplantas, pasa por Utopians, Michael Mike y llega hasta los Hermanos McKenzie, que tiene que ver con ponerse las pilas y proponer algo distinto.

-¿Compiten entre ustedes?

Font: -Creo que no, hay más camaradería. Cada vez veo más músicos yendo a ver a colegas o músicos amigos. También de la escucha seria de lo que están haciendo los otros y la crítica buenaleche se crece. A los Astroboy los conocimos la primera vez que vinieron a tocar; hace poco nos enganchamos con Las Liebres, una banda de Corrientes. En otra época, era imposible contactarse con una banda de Corrientes y esto se debe tanto a las redes sociales como a las ganas que uno tiene de mostrar sus cosas libremente. Así aparecen vínculos que en otra época no se daban o tardaban más en consolidarse.

-¿No tuvieron ofertas de las discográficas?

Rivoira: -No y no sé por qué no.

Font: -Tenemos ganas de hacer música y de encontrar la gente que vibra igual que nosotros. Los discos son nuestros hijitos y somos muy cuidadosos con ellos. Si sale una oferta, se verá.

Rivoira: -Pero no pasó y en nuestro entorno casi que no hay grupos que tengan contratos.

-¿Cómo surgió Les Mentettes Orchestra?

Rivoira: -¡Por de un amigo que tenía un montón de amigos! Manuloop [ex Orquesta de Salón]. El tuvo la idea de sumar la banda a una orquesta, y no al revés. Escribió arreglos para lo que llamó un doble cuarteto, uno de cuerdas y otro de vientos; hicimos un concierto y de ahí en más creció la bola de nieve, creció tanto que terminamos siendo 35.

DIXIT

"La generación de los veintipico y los treinta y pico decidió hacerse cargo y ocupar un lugar"

PABLO FONT

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