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Argentinos en los Oscar: un romance histórico

El equipo de El secreto... junto a Tarantino y Almodóvar, quienes le entregaron el premio
El equipo de El secreto... junto a Tarantino y Almodóvar, quienes le entregaron el premio Fuente: Archivo
Cada vez que se anuncian los nominados a los premios de la Academia, comienza la búsqueda por el representante local; quiénes fueron nuestros embajadores en Hollywood
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2 de febrero de 2012  • 12:42

Hasta hace un mes, Bérénice Bejo era un nombre más en la Argentina. Pero desde el 24 de enero, en sólo unas horas, llegó a todos los titulares como "la representante argentina en los Oscar". Es la expectativa que llega año a año cuando la Academia da a conocer a sus nominados: buscar al embajador nacional. Todos recordamos cuando Pedro Almodóvar dijo hace dos años "Y el ganador es El secreto de sus ojos, The secret in their eyes. Argentina, Juan José Campanella". Sin embargo, el romance entre el cine nacional y los premios de Hollywood ya superó el medio siglo. Mirá un repaso por los que llegaron a la alfombra roja y los que lograron subir al estrado.

El camino al éxito

El cine argentino fue uno de los primeros en ser reconocidos por la Academia de Artes y Ciencias de Hollywood. En 1948, cuando aún no existía la categoría "mejor film extranjero", la película Dios se lo pague, de Luis César Amadori, recibió una distinción.

Desde entonces, seis películas argentinas fueron seleccionadas para competir por una estatuilla, y dos de ellas lograron alzarse con el premio y convertirse en emblema nacional. La Tregua (1974), de Sergio Renán; Camila (1984), de María Luisa Bemberg; Tango, (1988) de Carlos Saura, y El hijo de la novia, (2001) de Juan José Campanella fueron las que quedaron a un paso.

Puenzo y Aleandro, galardonados
Puenzo y Aleandro, galardonados Fuente: Archivo

Mientras tanto, La historia oficial, de Luis Puenzo, con Norma Aleandro (también nominada por su actuación en la película mexicana-estadounidense Gaby, una historia real, en 1987) y Héctor Alterio, se convirtió en 1986 en el primer film argentino en ganar un Oscar. La película, realizada con el primer crédito del entonces nuevo Instituto Nacional de Cinematografía en el regreso de la democracia, cuenta la historia de una mujer que, hacia el final de la dictadura, descubre las prácticas más perversas que estaban cerca de ella, pero lejos de sus percepciones. La historia oficial también marcó un récord que ningún otro film local alcanzó: además de los Oscar, obtuvo el Globo de Oro a la Mejor película de habla no inglesa.

El segundo Oscar a un film argentino aún está fresco en la memoria de muchos. Fue hace dos veranos, en febrero de 2010, cuando El secreto de sus ojos, protagonizada por Soledad Villamil, Ricardo Darín y Guillermo Francella y dirigida por Juan José Campanella, se consagró en la categoría. También se traslada, por momentos, hacia los años de la dictadura, esta vez, desde la visión de un abogado jubilado que plasma su historia en una novela.

En 2010, hubo otro orgullo argentino en la ceremonia. El otro, en silencio, fue Nicolas Schmerkin, un director argentino radicado en Francia desde su infancia. El realizador ganó un premio por su cortometraje "Logorama", un recorrido breve y ácido sobre el consumismo en el mundo actual. En esos 17 minutos aparece otro emblema nacional. Es que, entre el centenar de logos, aparece el recordado hipopótamo insignia de Pumper Nic.

Rubros técnicos

Santaolalla, doble ganador
Santaolalla, doble ganador Fuente: Archivo

Si hay un argentino directamente asociado en la mente de sus compatriotas con el premio de la Academia es Gustavo Santaolalla. El músico subió dos años consecutivos al escenario del Kodak Theatre para recibir un galardón. Fue en 2006 y 2007, por las bandas sonoras que realizó Secreto en la montaña y Babel , respectivamente.

También en la categoría de música original, Luis Bacalov, porteño radicado en Italia, estuvo nominado por sus bandas sonoras de The Gospel According to St. Matthew (1967) y en 1996, por Il Postino , trabajo que finalmente le valió un galardón.

Otro ganador argentino, con carrera en el exterior, fue el del diseñador de arte argentino Eugenio Zanetti, un cordobés radicado en Estados Unidos, ganador del Oscar a mejor dirección artística por la película Restauración , en 1996, y nominado en 1999, por su trabajo en Más Allá de los Sueños.

2011: una nominada con acento local

El año pasado no hubo una película argentina entre las nominadas, pero casi. Biutiful, del mexicano Alejandro González Iñárritu y protagonizada por el también nominado Javier Bardem, tenía entre sus guionistas a los argentinos Armando Bó, nieto del mítico cineasta, y Nicolás Giacobone. Además, Gustavo Santaolalla estuvo a cargo de la música, mientras que la coprotagonista también era argentina: la actriz Maricel Alvarez.

2012: una candidatura y media

Bejo, nuestra representante de esta edición
Bejo, nuestra representante de esta edición Fuente: Archivo

En la alfombra roja del próximo 26 de febrero, el estirpe argentino estará representado por Bérénice Bejo , la actriz nacida en Buenos Aires y que desarrolló su carrera en Francia, hasta llegar a su papel en El artista, que le valió su primera nominación como mejor actriz de reparto en los premios de la Academia.

"Me identifico totalmente con Argentina porque me crié como una chica argentina, pero soy francesa. Mi forma de ser es muy argentina: las puertas de mi casa están abiertas para los amigos, siempre hay gente en mi casa y siempre estoy para quien lo necesite, pero también tengo una forma de ser muy francesa... creo que las dos cosas. Le hablo español a mis hijos y me responden en francés, pero yo hacía lo mismo de chica", dijo la actriz que a los tres años se fue del país, cuando su familia se exiliaba de la dictadura militar.

Además, el film danés Superclásico quedó preseleccionada para la categoría de film extranjero. ¿Por qué nos importa? Por varios motivos. En primer lugar, porque la historia se basa en una de las pasiones argentinas, el fútbol, y en su máxima expresión: el clásico River-Boca. En segundo lugar, porque uno de los actores principales es Sebastián Estevanez , que interpreta a un jugador de fútbol que causó el divorcio de una pareja danesa. "Estamos viviendo un sueño, para mí que esté entre las nueve [películas preseleccionadas] es un sueño", dijo Estevanez a LA NACION poco antes de enterarse que no llegó a estar entre las cinco.

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