Gandulla fue crack y maestro de promesas

El ex insider de Boca y Ferro murió a los 83 años
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7 de julio de 1999  

A los 83 años, falleció ayer por la mañana Bernardo Gandulla, fantástico delantero que brilló en Boca en la década del 40 y de fecunda labor, ya alejado de las canchas, como maestro de jóvenes jugadores. El recordado "Nano" murió tras varios días de internación en el sanatorio San Patricio, de esta ciudad, como consecuencia de "afecciones propias de su edad", según palabras de su nieta Déborah. Sus restos son velados en Eduardo Acevedo 304, Capital, y serán inhumados a las 10, en el panteón que Boca Juniors posee en el cementerio de la Chacarita.

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Si sus gambetas y sus cabezazos, allá por los años 40, lo hicieron sobresalir entre los delanteros de su época, sus cualidades como formador de jóvenes futbolistas no fueron menos significativas en el repaso de las huellas que dejó "Nano" en el fútbol argentino. "Mi vocación fue jugar al fútbol; con el paso de los años, las inferiores fueron mi gran pasión. Mi vida, sin duda", fue su propia definición de los lazos que lo unieron desde chico con la pelota de fútbol.

Y esa inclinación empezó a encontrar terreno fértil en el humilde Nacional, de Parque Chacabuco. Ya se vislumbraban en él aptitudes especiales y rápidamente, a los 13 años, cambió las tardes de duelos entre clubes de barrio por el camino al fútbol grande. En Ferro Carril Oeste mostró las condiciones ideales para deslumbrar como insider izquierdo; allí fue germinando la mágica sociedad con Raúl Emeal, compañero de ala. No tardó en aparecer, entonces, la primera gran línea de ataque que integró:Maril, Borgnia, Sarlanga, Gandulla y Emeal, "La Pandilla".

Excelente cabeceador, preciso en los pases, hábil y goleador, en 1939 se posaron en él las miradas de Vasco da Gama, en un momento de tirantez con la dirigencia de Ferro, por diferencias contractuales. Al club brasileño se marchó con su compadre Emeal, pero ambos volvieron pronto, tentados por Boca Juniors. Y en la entidad de la Ribera comenzó a escribir sus páginas más brillantes. La delantera formada por Sarlanga, Gandulla y Emeal les dio a los xeneizes los títulos de 1940 y 1943.

Permaneció en Boca cinco años, y en 1944 volvió a Ferro; la despedida lo encontró compartiendo la delantera con Adolfo Pedernera en Atlanta, en 1948. Ya retirado, fue técnico de varios clubes, pero enseguida comenzó a volcar toda su sapiencia en su otro gran amor:las divisiones inferiores.

Junto con Ernesto Grillo construyó laboriosamente esa institución boquense, La Candela. Figuras como Antonio Rattin, Norberto Madurga, Roberto Mouzo, Alberto Tarantini y Ricardo Gareca lo reconocieron como su hacedor. Definitivamente fijado en la memoria xeneize como indiscutido maestro, se retiró en 1978.

Bernardo Gandulla había nacido el 1º de marzo de 1916, en Buenos Aires.

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