Suscriptor digital

El actor con carnet de locutor

Diego Ripoll, a quien así definía Fernando Peña, se reintegró a Basta de todo, el ciclo de Matías Martin
Alicia Petti
(0)
14 de febrero de 2012  

A los 38 años Diego Ripoll tiene un largo camino recorrido en la radiofonía. Valga recordar sus últimos y exitosos pasos por Metro, Rock & Pop, Kabul y Mega, donde se hizo notar su impronta humorística y su facilidad para imitar voces, que hizo que Fernando Peña, con quien se desempeñó largo tiempo, dijera que era "un actor con carnet de locutor". Se acaba de reintegrar a Basta de todo , el ciclo que de lunes a viernes, de 14 a 18, por Metro (FM 95.1), lidera Matías Martin y donde ocupa el lugar que dejo vacante Gabriel Schultz (que pasó a Perros de la calle , también en la misma emisora). Con la adrenalina del regreso; elogia a su conductor, rescata la profundidad del ciclo, en el que no se entrevista a políticos y se intenta que se escuchen todas las voces.

-¿Cómo surge y cómo se vive la vuelta a Basta de todo , este ciclo importante en tu carrera?

-Con Matías laburé un año y un mes, en 2002, cuando Juan Pablo Varsky se fue al Mundial de Corea y Japón y ahí empezó un poco la degeneración del programa [se ríe francamente]. En realidad, con Juan Pablo el ciclo tenía un costado más periodístico. Nosotros empezamos a soltarnos un poco más. Siempre hablamos de la generosidad de Matías, pero eso también requiere un talento especial. El sabe dónde pararse. No es que entrega el programa para que cada uno haga lo que se le ocurra, sino que él sabe para dónde va con el programa. Por eso, no es casual que el ciclo sea líder en audiencia desde hace largo tiempo. Y espero que siga siendo así, que no baje ahora que volví a esta radio que quiero mucho. En Metro trabajé con Peña, lo conocí a Matías, estuve con Diego Scott y Sebastián Wanraich... Es una frecuencia que yo tengo como muy incorporada. Volver a Metro, imaginate, tiene mucho significado, es muy emocionante por muchos motivos. Y en especial volver a Basta de todo , trabajando con Cabito, que es como mi marido [risas], con los productores Juan Ferrari, Waty Frignani. Peña siempre me decía que yo era un actor con carnet de locutor, y un poco es así. A mí me encanta meterme en el personaje, poder hacer roles diferentes. En la tele te cuento algo, en la radio hablo, en las publicidades te vendo. Me encanta ejercer todas las facetas de locutor

-¿Cómo se distribuyen los roles?

-Matías sabe mensurar el trabajo de Cabito y el mío, si no, sería muy escatológico o muy solemne o muy divertido o muy aburrido. Matías pone el equilibrio justo. El programa tiene mucha profundidad. Matías es un gran entrevistador, y un gran generador de climas. Esa profundidad contrasta con el humor que hacemos juntos, con la efervescencia del programa y con Cabito.

-El ciclo ingresó en su undécimo año. ¿Cuál es la fórmula de su éxito?

-El secreto del éxito es el conductor, claramente. Es el único que se mantuvo durante todos estos años. Su fantástico equipo de producción y Javier Bravo, un operador creativo que inventó un estilo de operar en radio, en FM. Cabito ocupa un lugar muy diferente al de 6, 7, 8 . Puede irse al pasto y puede hablar con sensibilidad. Además de contar con columnistas como Esther Feldman, Santiago Siri, Javier Zuker. Y se van a sumar un par de los organizadores de las charlas Ted: esos pequeños monólogos sobre el futuro de diferentes cuestiones. Matías va a seguir haciendo sus entrevistas de los miércoles y va a haber juegos todos los días, salvo los viernes, que está el celebrado "Ataque ochentoso".

-Las entrevistas son muy importantes

-Es el esquema conocido del ciclo, las entrevistas son impresionantes, porque no queda afuera ningún personaje. Las ultimas fueron las de Mercedes Morán, Leo Dan, Horacio Guarany. Y todos cuentan sus historias. Y acordate que Basta de todo no tiene vínculo con políticos. Decidimos no hacer notas con ellos. Fue una decisión de Matías. El tiene una visión de las noticias y lee todos los portales de noticias, para que la gente vea que no hay una línea para donde pretendemos llevar las cosas. El editorializa a partir de esos contenidos, con equilibrio. Dice lo que le parece, obviamente en forma subjetiva, pero no hay ni hubo entrevistas tendenciosas. Nadie puede acusarnos de llevar agua para ningún molino. Estamos parados en un lugar más saludable y meritorio, sobre todo en estos tiempos en los que la cosa está dividida y parece que si no sos oficialista, sos de la "corpo". En Basta de todo estamos todos más maduros. Trato de ir de a poco, de hacer pequeñas apariciones. Lo más importante que tenemos es el poder compartir lo que hacemos con la gente, y que la gente comparta su vida con nosotros.

Ripoll según Martin

  • "Conocí a Diego Ripoll cuando en 2001 hacíamos las transiciones con El parquímetro. Cuando Diego ingresó al programa nació una conexión profesional inmediata, una especie de romance radial donde siempre había un escalón más para subir hasta llegar al último y de ahí saltar.
  • Luego fue parte de Basta de todo e hicimos en 2003 por TV Ardetroya, ya compartiendo una amistad que continuóo en los siguientes siete años en los que no trabajamos juntos. En cada encuentro, en cada cena, se repetía la misma pregunta: ¿cuándo volvemos a laburar juntos?
  • Y, después de diez años de programa, arrancamos una nueva década con todas las ganas de volver a disfrutar de nuestra amada radio.
  • Da gusto incorporar al programa su histrionismo, sus personajes, su oficio, su cabeza y su voz.
  • Estoy convencido de que va a potenciar mi trabajo y también el de Cabito y, además, nos está ayudando a recuperar cierta adrenalina y vértigo que habían quedado atrás".
  • ENVÍA TU COMENTARIO

    Ver legales

    Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

    Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

    Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?