Calu Rivero: "Busco el lado alegre de las cosas"

Traje de baño enterizo (Caro Cuore, $452)
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Modelo, actriz, Dj, fashion icon, eventera cool: la chica del momento nos habla de su trabajo en la nueva tira de Telefe, su filosofía de vida y la separación de Emmanuel Horvilleur
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14 de febrero de 2012  • 15:41



Cuarenta minutos antes de lo acordado, nos llega un mensajito suyo: "Yendo a Oui Oui". En un bar de Palermo, mesita en la calle, está ella. Nada de make up, pelo suelto, gafas Ray-Ban, vestidito estilo militar y una cartera que no puede más de la onda. Se saca los lentes y nos dedica la primera sonrisa de la tarde. Por momentos, cuesta asociar a esta chica de 24 años, menudita, súper fresca, nacida en Catamarca y criada en Córdoba, con la promesa más firme del mundillo de nuestras celebrities. Sin agresividad ni prepotencia, así va a mostrarse Calu a lo largo de esta merienda veraniega. Y también va a interrumpir la entrevista varias veces para saludar a conocidos que pasan por ahí: la guionista preferida de Pablo Echarri, el director de cine que intenta seducirla con un proyecto… Después de cada visita inesperada, retomamos lo nuestro con espontaneidad.

De El elegido pasás a Dulce amor, la nueva tira de Telefe, sin escalas. No tuviste vacaciones, ¿no?

No, cero vacaciones. Salvo quince días, cuando terminé El elegido y me fui a Estados Unidos con mi hermana a correr. No relajé.

Video



¿Cómo fue que, de pronto, empezaste a correr?

Nike me lo propuso. Yo antes no corría nada, me daba pánico, sentía que no iba a llegar porque me dolía el bazo… Me convocaron para este proyecto de reunir a una chilena, una uruguaya y una argentina que nunca corrieron para que se sometieran a un entrenamiento y demostraran que cualquier persona lo puede hacer. ¡Y me enamoré de este deporte!

¿Con qué frecuencia entrenás?

Tres veces a la semana. Encontré un equilibrio entre hacer una actividad que me gusta y que me hace bien y poder comer lo que quiero. Me encanta disfrutar de los sabores, aunque tranqui, trato de comer liviano. Me gusta identificar lo que me hace bien y lo que me hace mal, respeto mi cuerpo.

Remera de algodón con mangas en denim (Levi´s $200. Bikini con corpiño bordado y tiriyas flúo (Getien, $280), ojotas con aplique de corazón ($65)
Remera de algodón con mangas en denim (Levi´s $200. Bikini con corpiño bordado y tiriyas flúo (Getien, $280), ojotas con aplique de corazón ($65)



Con este calor, elegiste una mesa en la calle, y pensamos que ibas a fumar...

¿Yo? ¡Noooo! Odio el cigarrillo, soy antitabaco. Jamás estuve de novia con alguien que fumara y, si fumaba, era "chau, nos vemos después".

Siempre se te ve en situaciones muy entretenidas: en fiestas, en eventos con onda... ¿La diversión es algo muy fuerte en tu identidad?

Lo es. De chiquita estaba siempre en ese estado, siempre riendo y haciendo reír. Está bueno mantener a esa niña mágica. Sin dejar de ser realista, porque no es que vivo en un cuento de hadas, pero trato de buscar el lado alegre de las cosas. Es un ejercicio.

¿Y cuando tenés que interactuar con gente que tiene una energía diferente a la tuya?

Ahí es donde más tuve que aprender, porque no somos todos iguales, y lo que más me molesta es tener que estar alerta. No es parte de mi naturaleza, pero siento que hay una agresividad general.

Estar expuesta a las críticas, ¿te hace sentir vulnerable o te resbala?

En algún momento, me hizo sentir vulnerable, hoy no le doy valor. A veces pienso en qué pasaría si costara 25 centavos cada tweet… ¿Cuánta gente pagaría por sacar una cuenta para insultar a los demás? Por eso, hay muchos comentarios que no me llegan. Está bueno que nos fijemos, y que uno pueda de a poquito generar algunos cambios. Siento que hoy ése es un poco mi rol. Si tengo seguidores, lo voy a usar para intentar modificar y generar conciencia.

Body de algodón con breteles y espalda en tul (María Cher, $198), shorts (Muaa, $120), cordón trenzado (Juana de Arco, ($50)
Body de algodón con breteles y espalda en tul (María Cher, $198), shorts (Muaa, $120), cordón trenzado (Juana de Arco, ($50)



Se nota que te interesa la moda...

Me encanta. Mi mamá trabajaba para Vitamina Córdoba, así que desde muy chica entendí y conocí la moda desde otro lado. A los 15, con una máquina de coser, hice mis primeros vestidos. No tenían la terminación perfecta, pero estaba feliz de la vida. Yo creo que cuando no tenés mucho, la creatividad sale, y buscás herramientas.

¿A vos te pasó eso?

Sí, mis viejos hacían un gran sacrificio para llevarnos a un buen colegio, y no teníamos plata para comprarnos mucha ropa. Algunas cosas las teníamos que reciclar. Me acuerdo de que un verano me iba de vacaciones con una amiga y me pasé toda la semana anterior cosiéndoles lentejuelas a unas zapatillas para que fueran otras. Así me fui dando cuenta de que nunca iba a dejar de ir a un lugar por no tener algo de ropa, no iba a dejar de usar algo diferente por no tener para comprar algo nuevo. Entendí que pasa por otro lado.

Vincha de tachas y plumas realizada exclusivamente para OHLALÁ! por Nina Polverino
Vincha de tachas y plumas realizada exclusivamente para OHLALÁ! por Nina Polverino



Ahora debés tener bastante más ropa...

Tengo mucha más ropa ¡y mucho menos tiempo para reformar unas zapas! A veces digo "basta" y me pongo límites. Trato de ser coherente. Todavía tengo mi máquina de coser y pongo cosas, saco, creo que también eso me identifica mucho, y no lo quiero perder.

¿Cómo elegís qué ponerte?

Me miro al espejo y no dudo: sí o no. "Me hace ruido esto, lo otro, los zapatos no van." El espejo tiene que devolverme cierta armonía. No es racional.

Para la campaña de la peluquería ROHO, te platinaste el pelo. ¿Cómo te animaste al cambio?

Se juntaron cosas: en El elegido querían que me cambiara el color, y para la campaña de verano de ROHO preferían ir por un tono más claro.

¡Qué jugada! ¿Te gustó cómo te quedó?

Mi color es el morocho, pero era parte de la adrenalina y de la experiencia. También me embola hacer todo porque me queda bien. No lo hago para ser más linda, lo hago porque está bueno cambiar, ¡impresionante cómo llama la atención ser rubia!

"Me divierte todo lo que sea carnaval y alegría"
"Me divierte todo lo que sea carnaval y alegría"

¿Cuánto hay de frivolidad en tu estilo de vida?

¿Qué es la frivolidad para ustedes?

Algo que se queda en la superficie...

No lo llamaría frivolidad, le pondría liviandad o levedad. Yo soy más consciente del despojo de las cosas más que de guardar. Soy joven, me gusta jugar. No me interesa ponerme en un rol de nada. Cuando estoy mal, me meto para adentro, y es mío, no lo comparto con todo el mundo. Pero no vivo de fiesta tampoco, sólo que siempre busco el lado más divertido o más sano, no me preocupa la imagen que doy. Me costó, ¿eh? No es que nací así, al principio estaba muy preocupada...

"Yo celebro siempre porque soy una enamorada de la vida"
"Yo celebro siempre porque soy una enamorada de la vida"



¿Cómo lo solucionaste?

Leyendo.

¿Qué?

En este momento, estoy leyendo El poder del ahora.

¿Cómo llegó ese libro a tus manos?

Porque soy una inquieta que busca, siempre tuve conciencia del aquí y ahora. Sin darme cuenta, siempre buscaba eso. Si me relacionaba con gente muy enroscada, inconscientemente me alejaba. Y leí mucho Osho, leí Krishnamurti. Yo llegué a Buenos Aires a los 19, viví sola y, al principio, me pasaban un montón de cosas. Así que fui entendiendo, y, una vez que lo entendés, creés en eso.

¿A qué te referís?

A creer en el Universo, a entender que cuando uno está en una energía de mierda le pasa todo feo y cuando estás bien, la pasás bien. Estar en el presente te hace sentir más pura, más allá de las agresiones que puedas recibir. Hoy siento esto, mañana no sé lo que me va a pasar, lo que sé es que me gusta cómo se van dando las cosas.

¿Será por eso que te va tan bien?

Yo creo que sí, que eso es gran parte: la buena energía y el hacerlo bien para mí es muy importante. Es como poner a prueba la ley de la atracción: da resultado de verdad.

¿De qué manera la ponés a prueba?

Me iba de viaje y había quedado con mi entrenador en que iba a hacer un tiempo de dos horas cinco, entonces iba en el avión y me repetía: "Yo, Calu Rivero, voy a hacer un tiempo de dos horas fijo". Lo escribí diez veces y, en San Francisco, lo puse en la mesita de luz, todas las noches lo leía. ¡Hice dos horas cuatro! Cuando llegué y vi el tiempo, lo primero que pensé fue en ese papelito. Creer o reventar.

¿Ahora qué papelitos tenés pegados?

¡No se los voy a contar! (Risas.)

Te pusiste de novia (con Emmanuel Horvilleur) hace más de dos años y seguís viviendo sola, ¿está en tus planes la convivencia?

Me encantaría vivir en pareja, pero bueno, justo ahora no es el momento.

Desde hace un par de meses, estamos "empausados", y esto tiene mucho que ver con la energía...

Cuando uno está tan sensible a estas cosas y la otra persona no, no lo entiende, no lo ve. Y es comprensible que no lo vea, ¿eh? Hay procesos que son bastante individuales. Es difícil.

¿La solución es alejarse?

Si te hace mal, sí. Yo respeto y no juzgo nada, pero si no la estoy pasando bien, prefiero no estar. Si veo que esta alegría de la que les hablé no la estoy teniendo, voy a tomar una decisión. Con tranquilidad.

Bueno, justo te íbamos a preguntar cómo ibas a festejar el día de los enamorados… (Risas.)

Yo celebro siempre, porque soy una enamorada de la vida.

¿Te imaginabas crecer tan rápido en tu carrera?

Sí, me lo imaginaba... Por eso digo que hay que tener cuidado con lo que uno pide. Porque se cumple. Yo siempre quise ser parte de esto, lo busqué y me siento muy agradecida. Todo lo agradezco en la vida, desde que era chiquita, desde que era una chinita carnavalera, como me dicen unos amigos.

¿Por qué te llaman "chinita carnavalera"?

Porque me divierte todo lo que sea carnaval y alegría.

¿Buscaste ser modelo?

No, al principio fue todo lo contrario. Resulta que yo era medio encorvada, hasta me hacían usar un espaldar. Mi mamá, cansada de decirme "ponete derecha", me llevó a la escuela de modelaje de Córdoba. Pero a mí no me gustaba para nada la idea. Fui un solo día, y huí antes de que nos enseñaran cómo teníamos que caminar. ¡No me volví a encorvar con tal de no ir nunca más a esa escuela!

"Me encanta generar algo a través de la música"
"Me encanta generar algo a través de la música"



Ahora, además de actuar, también sos Dj...

Sí, yo me llamo "Dj ocasional". Todo empezó como un juego: "Che, qué tal si paso música". De lanzada nomás, fue mi naturaleza de ponerme en situaciones que generaran adrenalina. Y ahora voy a Punta del Este a pasar música, pasé en la Plaza Serrano una vez… Me encanta generar algo a través de la música.

¿Por eso ese tatuaje que tenés en el antebrazo?

Este que dice "música por favor" es el último que me hice.

En el video de "Please me", de Poncho, aparecés tatuándote la misma frase, pero con otra tipografía.

Es que yo tenía ganas de tatuarme esto. Para el video, tenía que hacer la escena, y me preguntaron: "¿Qué te ponemos en el tatuaje?", y dije lo que quería tener. Y me gustó cómo quedaba, así que me lo hice de verdad, pero escrito con la letra cursiva de mi hermana.

¿Qué significa?

El año pasado, falleció mi abuelo, que era una persona muy musical. Fue el creador del Festival del Color en mi pueblo, Recreo, y fue un gran amor para mí. Vivió mucho, así que le tocó ir despidiendo a sus amigos. En los velorios, él se encargaba siempre de que hubiera música. Cuando él murió, yo me quedé como una hora diciendo: "Música, por favor, música, por favor". Puse mi iPod un rato y después me fui a la casa del Negro Mata, un folclorista, y le dije: "Negro, ¿vamos?", y fuimos, y empezó la música. Es muy poderosa, siempre tiene que haber música. La necesito. ¡Música, por favor!

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