Auspicioso comienzo para el arte argentino en la feria ARCO

Se lograron buenas ventas; los príncipes de Asturias inauguraron la 31° edición de la muestra
Alicia de Arteaga
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17 de febrero de 2012  

MADRID.- Puntuales, ayer al mediodía los príncipes de Asturias inauguraron oficialmente ARCO, escoltados por Ana Botella, alcaldesa de Madrid, y Carlos Urroz, director de la feria. Fue una visita mucho más allá del protocolo y del fondo para la foto, porque Felipe y Letizia recorrieron durante dos horas este universo ecléctico, simbólico y provocativo que es la propuesta de la 31» edición de ARCO, con 215 galerías y 3000 artistas de 29 países, en la mayor cita del arte contemporáneo de España.

La visita comenzó frente a una inmensa y bella obra de Antoni Tapies, padre del informalismo y la abstracción, recientemente fallecido, que marcó la hora contemporánea en la España posfranquista. La pintura se exhibe en la galería Lelong con una cotización de 750.000 euros. En los pasillos se dice que ya está vendida.

La presencia real confirmó el lugar de ARCO en el imaginario colectivo, una cita que en los últimos 30 años cambió la relación del público con el arte actual. ¿Cuál será la respuesta del público masivo frente al toque de queda de los quebrantos económicos que abruman a los españoles? Se sabrá hoy cuando la feria abra sus puertas, con una entrada de 40 euros.

La crisis pega fuerte, pero, paradójicamente, ha sido buena consejera para montar un ARCO más limpio y pragmático. Los príncipes dialogaron con los curadores holandeses responsables de la presencia de los Países Bajos, invitado especial a la 31» edición y en los stands de los diarios El Mundo, El País y ABC, con propuestas audaces con la esencia provocativa del arte contemporáneo, visible en la iniciativa de los artistas grafiteros para El País, que, algo inédito, mañana ofrecerá a sus lectores comprar con la edición del periódico computadoras por 99 euros.

A la hora de las ventas, hay comentarios con sordina y nadie quiere hablar de números ni de precios. Para los argentinos, ayer hubo buenas noticias, porque la Fundación Arco compró una obra de Adriana Bustos en la galería de Ignacio Liprandi para integrar sus colección institucional. "La ruta de Claudia", el trabajo de la artista cordobesa, investiga y reflexiona sobre el tema del narcotráfico. En grafito sobre tela, Bustos traza una narración angustiante, pero didáctica y ejemplar, sobre la situación narco en América latina, a propósito del viaje de las "mulas", personas que trasladan droga en su propio cuerpo con riesgo de muerte.

Liprandi, un hombre de las finanzas, que fue broker de una conocida firma de inversiones, hace unos años decidió apostar por el arte y cambiar su rumbo profesional y estilo de vida. Su apuesta se ha visto coronada con éxito al integrar una obra de Bustos a la prestigiosa colección de Arco. Ha sido esta feria también un escenario propicio para la galería de Jorge Mara, con base en Buenos Aires y muy buenos contactos en Madrid.

En el primer día de visita de coleccionistas vendió 15 obras de Ana Sacerdote, sutil colorista, ligada a la musicalidad de Paul Klee y Kandinsky, colorista sublime como Morandi y Rothko. Un hallazgo del galerista nacido en Uruguay, poner en escena a una artista secreta que, a los 86 años, ha debutado en Arco con éxito inusual. Estrella de Diego, crítica de El País, le dedicó elogios a esta "emergente" y madura artista.

Una línea para decir que Eduardo Stupía sigue siendo un mimado de Arco. Una pareja de coleccionistas británicos se llevó para su colección las dos obras que Mara colgó en las puertas de su stand. Al cierre de esta edición, se suman ventas de Fundación Coca Cola y en puntos rojos (señal de vendido) en trabajos de Merino, Almudia, Le Parc, Cruz Diez, Sean Scully, Tapies, Manolo Valdés, Daniel Canogar, Julian Opie y las fotografías de Robert Mappelthorpe que la provocativa Alaska ha llevado a su casa. Queda para el final una pregunta en el aire: ¿qué compró Pedro Almodóvar en su celebrada visita a la feria?

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