Suscriptor digital

Comenzó el reality Soñando por cantar

En Córdoba eligieron los tres primeros participantes
Ricardo Marín
(0)
27 de febrero de 2012  

En una de sus famosas obras ( La traición de las imágenes ) Magritte escribió en francés "Esto no es una pipa" debajo de la imagen de una pipa, para enfatizar la diferencia entre las palabras, las imágenes y las cosas a las que representan aquellos signos.

"Esto no es Talento argentino " escribirían y enunciarían con toda la batería de signos a su disposición seguramente, una y otra vez, los responsables de Soñando por cantar , ante cualquier insinuación que sostenga que la propuesta que instala, desde el viernes último, Ideas del Sur en la pantalla de El Trece, se parece demasiado al ciclo basado en el formato inglés Got Talent , del que Telefé y Endemol argentina adquirieron los derechos para hacer acá la versión local que condujo Mariano Peluffo.

Totalmente de acuerdo, Soñando por cantar no es Talento argentino . Solamente se le parece, como una fotocopia, algo borrosa y empastada se asemeja a un original.

El programa propone el recurso de que los jurados tienen a su disposición unas palancas que pueden ir bajando de a una y retirando elementos necesarios para que los participantes realicen sus performances, hasta dejarlos (al bajar la cuarta) sin micrófono. Ingeniosa manera de remedar lo que en el otro programa hacen con las cruces que van poniendo los jurados para eyectar del escenario a los participantes insoportables al conseguir el rechazo unánime de los encargados de evaluar. Sin embargo, como en toda propuesta lo simple y directo siempre es bienvenido antes que lo enrevesado. Este caso no es la excepción.

El papel del jurado tampoco es igual. Mientras en aquel la función es la de evaluar fundamentalmente las condiciones artísticas de los participantes, en este caso la presencia del personaje que interpreta Marcelo Polino desentona con cualquier intención de guardar las formas en las apariencias de objetividad por sobre las intenciones de ofrecer solamente un show. ¿Es necesario agregar un jurado muy maldito que humille a los participantes cuando el recurso de decirles que no sirven lo tienen todos ellos al alcance de la mano?

El espectáculo de la presentación que se vio el viernes estuvo a cargo de Ana Paula Rodríguez (la finalista de Cantando 2011 que acompañó a Alvaro Waldo Navia), quien abrió esa gala debut entonando el hit de Enrique Iglesias y Pitbull "I Like It" acompañada por un grupo de baile encabezado por Nicolás Scillama (ganador de "El Musical de tus Sueños") y Fernando Bertona (partenaire de Larissa Riquelme en "Bailando 2011"). El show, que incluyó una performance de hip hop , estuvo dirigido por Hugo Avila.

Luego, Mariano Iúdica, que no se privó de levantar los decibeles de su voz en ninguna de sus intervenciones, presentó al jurado. Posteriormente fueron pasando con distinta suerte los diversos participantes. Una curiosidad de ese episodio estreno fue que Iúdica afirmaba que era en vivo (una vez hasta dio la hora y coincidió con el zócalo de pantalla), pero en un bloque la imagen quedó congelada y apareció de improviso un fragmento del número con que Coki Ramírez cerró luego el programa.

En esta primera eliminación tres participantes fueron los que lograron pasar a otra instancia: Diego Vadora, María Dolores Stagnaro y Juan Manuel Salas. El primero basó su presentación en el tema "Entre la tierra y el cielo", de Los Nocheros. La segunda, caracterizada al estilo de Lady Gaga, cantó "Bad Romance". Finalmente, Salas, con un particular tono agudo en su voz cantó "Todos me miran" de Gloria Trevi. Los tres tienen más valores artísticos ligados al desarrollo de un show que a las virtudes del canto. Habiendo otros participantes que si tenían virtudes innegables para la canción, cabría que algún videograph advirtiera "Esto no es un concurso de canto". Sólo se le parece.

14,4

Puntos de rating

Hizo el primer programa. Se ubicó tercero entre los más vistos del viernes.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?