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Satisfacción de Obregón Cano

Significado: el último gobernador peronista define el triunfo de De la Sota como "la reconciliación de la sociedad cordobesa con el justicialismo".
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12 de julio de 1999  

CORDOBA.- "La elección de José Manuel de la Sota significa la reconciliación de la sociedad cordobesa con el justicialismo, un cuarto de siglo después del atropello del que fui víctima." Esto es lo que piensa Ricardo Obregón Cano, el último gobernador del PJ elegido democráticamente y a quien De la Sota ha querido contar entre los invitados que asistirán hoy a su acto de juramento en la Legislatura.

El ex odontólogo, de 82 años, triunfó en las elecciones del 11 de marzo de 1973 y en el ballottage del 15 de abril, integrando con el gremialista Atilio López -asesinado más tarde por la Triple A- la fórmula del Frejuli. No alcanzaron a estar un año en el gobierno: el ala ortodoxa del movimiento los ubicó en el bando de los enemigos y Córdoba se convirtió en uno de los campos de batalla de la época.

Juan Domingo Perón optó por la prescindencia -"que se cocinen en su propia salsa", dijo-, lo cual en la práctica se tradujo en carta blanca para la derecha peronista, que encontró en el jefe de la policía, teniente coronel Antonio Domingo Navarro, al cabecilla de una asonada de uniformados cordobeses apoyados por comandos civiles que expulsaron a Obregón Cano y a López en el verano de 1974.

Desde entonces, el electorado dio la espalda al justicialismo, haciéndole pagar un duro precio: a partir de 1983, la UCR lo venció en cuatro períodos consecutivos.

"No diría que lo de ahora deba sentirlo como una reivindicación -dijo Obregón Cano a La Nación -, pero sí constituye una gran satisfacción que el PJ haya llegado al gobierno después de aquel atropello que se consumó en contra de Córdoba."

El ex gobernador también le da mérito a De la Sota en esa "reconciliación", debido a su "muy buena propuesta y al discurso medido y responsable" con que se ha dirigido a la ciudadanía cordobesa.

Obregón Cano vive actualmente en el barrio porteño de Caballito. "Estoy perfectamente bien de salud, escribo, leo y, al mismo tiempo, participo de reuniones de amigos políticos y personales, inquieto por la suerte del partido y de nuestro país", relata. Porque "de la política no se retira nadie. Unicamente lo hace cuando está en el cajón", grafica.

Asegura que no ha escrito sus memorias, aunque quizás un día se decida a hacerlo.

Apoyará la fórmula presidencial que encabeza Eduardo Duhalde. "Creo que todo el partido se va a solidarizar con ella."

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